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La zorra y el gallinero

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Comenzar un diálogo en Honduras, donde hemos estado a punto de caer en un agujero antidemocrático, es un trabajo cuesta arriba, diría más bien que es una misión bastante extraña, porque andar entre necios es lo más antinatural para una persona cuerda que quiera ayudarnos a juntar a los zorros de la política. El diálogo, como lo hemos dicho, es lo más valioso para cualquier país, pero seguro que hay sectores que piensan que el diálogo puede ser el mejor negocio político, y que para ellos el mejor escenario será usar el dialogo como un juguete, donde lo más importante es el beneficio mediático que ofrecen los medios de comunicación que estamos atentos a cada paso que dan los actores en favor y en contra del diálogo.

Por supuesto que cada partido atiende sus propios intereses partidistas que algunas veces no coinciden con los intereses generales, pero esto sucede cuando ciertos  actores creen que los demás son tontos y que ellos son los genios; el diálogo es un marco de conversaciones en el que el moderador puede hacer que los participantes hablen de los temas del país, sea que coincidan o no, pero que expresen sus posiciones aceptando que las mismas deben converger en algún momento con las de los demás, en procura de solucionar los asuntos que los lleva a conversar en una mesa.

Los hondureños debemos saber que la palabra “partido” viene de parte y la parte nunca atiende al todo, suele atender a sus intereses, pero lo mágico del diálogo surge cuando el moderador logra que las partes en algún momento coincidan con los intereses generales. Ahora están los partidos históricos Liberal y Nacional en la mesa de un diálogo que todavía no arranca del todo, pero que por lo menos ha despertado la curiosidad de propios y extraños de querer saber si al fin los políticos hondureños tendrán la capacidad de convertirse en constructores positivos, enviándole a la nación el mensaje que los haga verse como personas capaces de llegar a acuerdos.

Lo que debemos apreciar todos los hondureños es que el panorama político está cambiando con nuevos partidos que han roto el tradicionalismo, en el que liberales y nacionalistas que han tenido el poder deben saber que cada vez les será más difícil obtener el codiciado triunfo electoral, el ansiado botín por el que se desviven los políticos. Sin duda que son los nacionalistas y los liberales los que más conocen los resortes del medio y saben cómo usar mejor los trampolines para dar el salto crucial el día clave del evento electoral, pero no deben perder de vista que eventos como el de México, donde ganó el más populista de los populistas, pueden causar un efecto de refracción política en el electorado.

El nudo gordiano del diálogo son las reformas electorales, algunas de ellas son más importantes que otras, y las que se acuerden en el marco del diálogo deben responder a los intereses de la nación y no de un determinado partido. El TSE es un objetivo clave de las reformas, y aunque algunos creen lo contrario, gracias al TSE es que se ha logrado que el proceso democrático marche conforme la Constitución de la República. Pero al final de cuentas, es en el Congreso Nacional, el parlamento hondureño, donde deben darse las regulaciones de todas las reformas que sean producto de los acuerdos tomados en el diálogo.

El TSE no debe ser controlado por ningún partido, aunque es innegable que los delegados que lo integran tengan militancia política, porque resulta un absurdo decir que el TSE debe ser integrado por personas que no sean políticos, siendo que los intereses que convergen en este tribunal son los de los partidos políticos. Uno de los partidos que más se esmera por controlar el TSE es Libertad y Refundación, LIBRE, que de paso tiene en el Tribunal dos elementos que simpatizan con la causa y que han demostrado su interés en ayudarle en sus objetivos. Un tercer elemento de LIBRE en el TSE significaría poner bajo su control el máximo organismo electoral. Algo así como poner a la zorra a cuidar el gallinero. Por declaraciones del ex candidato liberal Luis Zelaya nos enteramos que LIBRE ha propuesto la integración de triunviratos para controlar organismos claves.

Es decir, la zorra anda buscando cómo meterse en los gallineros para comerse los huevos y con lo bien que saben los huevos fritos. Pero el TSE, que es parte del botín codiciado, no debe quedar controlado por un solo partido, aunque otra cosa es poner este organismo en otras manos que no sean las de los políticos, porque al final de cuentas lo que administra el TSE son los eventos electorales que en esencia, son actos eminentemente políticos.

Los partidos no renunciarán a participar en la integración del TSE, pero deben entender y aceptar que este organismo que es vital para sostener la esencia democrática en Honduras, debe mantenerse lo más equilibrado posible, porque de este tribunal depende garantizar la sobrevivencia del sistema democrático hondureño. Lograr esta visión política solo será posible en el marco del diálogo nacional. He allí la importancia que el diálogo comience y además, que funcione como tal.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 9 de julio de 2018.