La verdad sostenida por el crimen

octubre 4, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

En un contrasentido pasmoso, cuando los testimonios de elementos delictivos son aprovechados por la ley para hacer aflorar la verdad, y siendo la ley el sagrado imperio que hace prevalecer la justicia, que sirva de plataforma para que esa clase de  testimonios convierta en inocentes a quienes han realizado los negocios ilícitos más atentatorios contra la humanidad, significa que no siempre la verdad es una esencia de pureza, y que hasta la verdad se escamotea a si misma cuando el fin justifica los medios. En el Derecho Penal de EEUU, la ferocidad de los fiscales desconcierta algunas veces cuando arremeten con toda su fuerza en contra de cierta clase de acusados.



En el juicio de EEUU contra el ‘Chapo’ Guzmán el año pasado, los abogados defensores iniciaron con la explosiva acusación de que los ex presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto recibieron sobornos millonarios del líder del cártel, Ismael Zambada García, acusaciones que al final los fiscales no pudieron establecer como una verdad y las acusaciones quedaron nada más en especulaciones de oficio. En este sentido, vincular al presidente hondureño JOH con las presuntas actividades narcotraficantes de su hermano el ex diputado Tony Hernández, según los abogados expertos, es un inicio arriesgado de la Fiscalía de EEUU, que la puede dejar mal parada, como sucedió en el caso de los ex presidentes mexicanos Calderón y Peña Nieto

El juicio contra el ex diputado Tony Hernández comenzó con los mismos ribetes, con acusaciones explosivas de los fiscales de EEUU, pero en dos días que lleva el juicio, tres resbalones han debilitado la agresividad inicial de los fiscales. La primera se dio cuando Jeffrey Litchman, uno de los abogados de cabecera del ‘Chapo’ Guzmán, desmintió que este hubiera sobornado por un millón de dólares al ex diputado Tony Hernández. Fíjense bien, un magnate del narcotráfico desmintiendo el testimonio de un narcotraficante extraditado que actúa como testigo protegido del gobierno de EEUU.

El segundo traspiés que tuvieron los fiscales, fue la declaración del agente de la DEA, Gregg Marvis, segundo a bordo de ese organismo que persigue a los narcotraficantes en la región que cubre desde México, Centroamérica y Panamá, cuando al ser interrogado dos veces por una de las fiscales sobre que conocimiento tenía del ex diputado Tony Hernández, respondió dos veces que no conocía a Juan Antonio Hernández. En este caso, no conocer implica que el agente de la DEA, Gregg Marvis, durante estos veinte años que ha permanecido en la región no conoció alguna actividad en narcotráfico de Tony Hernández.

La tercera falla de los fiscales se aprecia al presentar una libreta, a manera de bitácora, en la que los narcotraficantes  anotaban algunos datos como fechas de entrega de dinero y nombres de las personas que supuestamente recibían las sumas. Es notable la adulteración de los nombres escritos en la libreta o bitácora, especialmente cuando escribieron el acrónimo JOH encima de otro nombre escrito anteriormente. Es obvio que al haber sobrepuesto el acrónimo JOH sobre el nombre escrito con anterioridad, se hizo con el propósito deliberado de mezclar el acrónimo de manera intencional.

En el tercer día del juicio, durante el interrogatorio formulado al narcotraficante conocido como ‘El Rojo’, ha habido una confesión precisa de este último sobre su intensa actividad en el tráfico de drogas desde el 2007 al 2009, usando el territorio hondureño para el paso de las drogas desde Venezuela y Colombia a EEUU, sin que las autoridades hondureñas de ese período se mostraran interesadas en interceptar el intenso negocio ilícito. La declaración de ‘El Rojo’, la confirmó el embajador de EEUU en nuestro país, Charles Ford, en ese mismo  período, quién reportó a Washington que el gobierno del Presidente Manuel Zelaya no mostraba interés de cooperar en la lucha contra el narcotráfico.

El jurado de este juicio, integrado por doce personas, deberá tomar una resolución por unanimidad, pero si uno de sus miembros llegara a disentir respecto a las acusaciones y cargos presentados por los fiscales, los abogados defensores podrían sacar provecho en beneficio de su defendido Tony Hernández, que para comenzar se declaró inocente, dándose por entendido que sus abogados no le hubieran recomendado que asumiera esa posición de haber existido un alto riesgo por la contundencia de las pruebas. Pero su abogado de cabecera, Omar Malone, reitera constantemente que los fiscales no tienen evidencias contundentes.

Sin embargo, nadie puede dar por descontado el resultado del juicio, solo que por las primeras decepciones que han tenido los fiscales, en los corrillos de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, se anticipa que por los hechos enumerados, la unanimidad del jurado desde ahora se ve muy incierta.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 4 de octubre de 2019.