La vacuna en perspectiva

mayo 19, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Esta crisis sanitaria que a la vez es económica, está cargada de una energía explosiva que se observa sobre todo en ciertas personas que quisieran ver a Honduras en peores condiciones, de manera que las situaciones adversas fueran mucho peor, pero, aunque la pandemia está pasando una elevada factura al bienestar psicológico de los hondureños, cuando vemos las caras de satisfacción de nuestros compatriotas mayores de edad recibiendo la inyección en el brazo, expresando más que optimismo, tenemos la impresión que superaremos este súper bache y que en la medida que la vacunación avance veremos a partir de ahora menos incertidumbre.



Cuando vemos que  el gobierno logra concertar más acuerdos de adquisición de vacunas con las grandes farmacéuticas, crecen las esperanzas de que un gran porcentaje de hondureños recibirá la aplicación antes de que finalice el año, y aunque en el orden respectivo están las prioridades, en este nuevo plano en que el gobierno muestra los contratos de compra, debemos mantener el optimismo, porque dentro de muy poco tiempo nos tocará el turno. La vacunación en esta perspectiva es un hecho para todos los hondureños, solo es cuestión de poco tiempo. No es razonable que todos nos coloquemos en el extremo de generar desasosiego que pareciera ser el deporte favorito de las personas egoístas, algunas de ellas que no tienen consideración ni con su misma familia no digamos con Honduras.

A la contratación de la vacuna con la firma Pfizer anunciada por el gobierno, no tardaron los desmentidos por la vía subterránea de las ‘fake news’, porque está claro que para los egoístas no es importante contribuir a la tranquilidad sino fomentar el temor y la incertidumbre. El proceso de vacunación tiene su ritmo y aunque se quisiera acelerarlo para vacunar en forma vertiginosa, el tiempo por aplicación ya está establecido. Este día ha habido vacunación en todo el país, esto es algo más que optimismo, porque cada vez son más hondureños los que se inmunizan.

Asegurar la compra de más 10 millones de dosis de vacunas permite crear una proyección no como para lanzar las campanas al vuelo, pero si para pensar que podemos recuperar el tiempo que se perdió al principio. Lo que nos parece contraproducente es el cisma que estamos viendo en el sector médico, donde el ánimo particular de ser protagonista por parte de ciertos profesionales de la medicina produce una desarticulación que juega en contra del proceso de vacunación. Hay profesionales que han aportado un contingente valioso en el aspecto de orientación al público, pero en la medida que algunos medios los consideran imprescindibles y los ponen en la pantalla televisiva por cada cosa, los vuelve insoportables. Un médico que asume la condición de sabelotodo en la pandemia, que salta del papel de orientador para querer dar la pauta en todo, se vuelve un charlatán. El que mucho habla mucho peca; del papel de médico previsor al de querer dirigir cada paso de las autoridades está el del usurpador.

También en este tiempo de pandemia hay que tener noción del límite. Los médicos deben saber que al frente de las autoridades no hay una sola persona, hay varios equipos de profesionales, todos son médicos respetables, de allí que pretender asumir la conducción de todo lo que se hace, exigiendo que se haga como lo piensa el que cree que es el Monte Everest en esta crisis, es un caso de egocentrismo, el desequilibrio emocional que cada vez es más común en algunos hondureños.

La vacunación va avanzando en Honduras, muy a pesar de los que quieren que en el país todo salga mal, y en la perspectiva de las adquisiciones que han anunciado las autoridades es muy posible que la Secretaría de Salud tenga que conformar muchos equipos con personal médico, paramédico y auxiliares, que tengan conocimiento y experiencia en aplicar vacunas. En unos 30 o 45 días, cuando se cuenten con otras remesas de vacunas el personal de salud resultará insuficiente para proceder con una aplicación más dinámica. La tarea que debe afrontar de inmediato la Secretaría de Salud es proceder a integrar los equipos extras que se sumen a los que ya están trabajando, para agilizar la vacunación. Llegará el momento y esto se vislumbra que será dentro de unos dos o tres meses, que la vacunación se realice en forma simultánea en la mayoría de los municipios y aldeas del país.

No estamos alardeando de un falso optimismo, afortunadamente EEUU ya reaccionó, el gobierno de Biden ya anunció una donación masiva de vacunas a los países latinos entre ellos Honduras, a eso se debe que Pfizer y otras empresas voltearan a ver a Honduras y se comprometieran con suministrar sus vacunas. Nuestros reclamos no se quedaron en el vacío. Tuve la ocurrencia de enviarle mis artículos a la colega María Elvira Salazar, con la que hemos compartido espacios en la empresa MEGA TV de Miami y que ahora es congresista republicana. Y mi recompensa fue que dos días después, María Elvira Salazar tuvo la gentileza de hacer suyo el reclamo: mientras en C.A. llegan las vacunas chinas y rusas, las vacunas de EEUU brillan por su ausencia.

Y esto no es cuestión de ideología como dicen ciertos cabezas calientes. Las vacunas de EEUU pasan por el control riguroso de la FDA por el que no pasan ni la vacuna rusa ni la vacuna china. Gracias María Elvira Salazar, tu grito en el Congreso fue escuchado en la Casa Blanca.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 19 de mayo de 2021.

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