Por la tranquilidad de Honduras

abril 25, 2017

Tegucigalpa, Honduras

Quisiéramos no estar abordando en forma reiterativa el tema del descalabro del Partido Anticorrupción, pero está de por medio la tranquilidad política de nuestro país, y el hecho de que un partido nuevo, que nació generando grandes expectativas, hoy esté al borde de la calamidad política por culpa de los despropósitos y desaciertos cometidos por la misma persona que lo impulsó como un nuevo escenario de participación, genera inestabilidad en el sistema político.



Pudiera pensar un sector de la población que uno podría sentir una especie de ojeriza contra el fundador del PAC, pero sinceramente no es así, son sus ideas y sus prácticas alarmantes de tratar a sus colaboradores y personas que creyeron en él y lo abanderaron como un nuevo líder, algo que Salvador Nasralla no supo asimilar ni mucho menos entender desde un principio, lo que nos alarma,  porque él concibió al PAC como un producto de su entera propiedad, y no como un partido político. Una persona puede ser dueña y propietaria de un bien mueble o de un bien inmueble, de un animal, de un carro y hasta de un avión. De todo se puede ser propietario, menos de una institución de derecho público, que eso es un partido político, donde está de por medio el interés de un conjunto de personas.

No entender el alcance que se tiene cuando un grupo de ciudadanos impulsan a una persona en la que observan algunos rasgos de líder,  como conductor de masas, para catapultarlo a la primera posición ciudadana del país como es la presidencia de la República, es entrar al campo político desconociendo las vocales, es decir, el A,E, I, O, U, de la política. Un ciudadano que se lanza al ruedo de la política para construir una empresa difícil como es organizar un partido político nuevo, tiene que tener las bases elementales del conocimiento político, que en primer lugar conlleva organizar estructuras en todo el país, para conquistar la simpatía de los ciudadanos en los distintos municipios, porque un solo líder, que actúa como lobo solitario, por mucho talento que crea tener, y por mucho que confíe en los avances tecnológicos que permiten  llegar en forma masiva a la ciudadanía, es muy poco lo que podrá conquistar en materia de respaldo electoral si no tiene esos cuadros locales, departamentales y regionales de dirigentes, que son los que acercan a un líder al total del conglomerado nacional.

El PAC no construyó estructuras a nivel nacional, pero si obtuvo algunas anclas valiosas en algunos departamentos, entendiéndose por este concepto a las  personas dinámicas, muy reconocidas, con  capacidad de comunicación por ser ampliamente  aceptadas por disfrutar de un buen nivel de popularidad por las actividades que desempeñan. Anclas valiosas del PAC eran Luis Redondo, Jaime Villegas, Ana Joselina Fortin y otras personas que han alcanzado reconocimiento nacional. Al perder esas anclas el PAC queda en situación de naufragio, no tiene ahora de dónde agarrarse y por más que Salvador Nasralla  diga que él solo se basta para encabezar una candidatura de una supuesta alianza, lo cierto es que la situación de este partido es la del “caballo despaturrado” que por tener las patas muy débiles se cae al suelo.

Un buen caballo sin un buen jinete puede correr sin sentido hasta caer reventado, ni más ni menos se aplica este comparativo al PAC, que pudo haber corrido con mejor suerte, pero dirigido con la teología del despropósito ahora  solo tiene una meta desafortunada a la vista, y es la de conformarse con llegar a unas elecciones sin la candidatura de Nasralla y más bien, con la diputada Marlen Alvarenga como candidata presidencial.

Y no se puede hablar en ningún momento que el sistema electoral acorraló a Nasralla, porque él se acorraló a sí mismo, cuando se obstino en desacatar el cumplimiento de la Ley, que de manera clara y sin ambigüedades establece que el TSE es el máximo organismo en la materia con autoridad para fijar las fechas de las elecciones.

Si un sistema político le permite a un solo individuo erigirse como el creador de sus propias reglas, el sistema se anarquiza y se pierde la estabilidad política del país. El sistema político que es regulado por el TSE tiene sus normativas  y a los partidos y a los políticos solo les queda acatarlas y cumplirlas. Quien se declara en rebeldía, atenta contra la estabilidad del sistema político y a éste no le queda más remedio que sancionarlo, porque está de por medio el Estado de Derecho y el Estado mismo. Y frente a esta circunstancia prevalece el interés mayor que es el interés general de todo el sistema político del país, por encima de la voluntad de una persona que se monta en la posición de hacer valer sus caprichos frente a la Ley y contra el sistema, algo que solo a un desquiciado se le puede ocurrir.

Es una verdadera lástima, pero al paso que llevó su carrera Salvador Nasralla, por culpa de su cadena de caprichos,  se echó a perder un parto que parecía bueno, que al principio reflejaba la lozanía de una criatura sana, pero que por la sinrazón de quien lo engendró, está punto de morir “abortado” porque su fundador así lo ha querido. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 25 de abril de 2017.

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