La Tierra se estremece

junio 4, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS



Cuando los volcanes de Krakatoa en Indonesia, en 1883, hicieron erupción en línea, la gente pensó que era el fin del mundo, pues nunca habían experimentado tamaño estremecimiento. Imagínese usted, tres volcanes al mismo tiempo lanzaban sus escupitajos de fuego a muchos kilómetros de distancia y la gente pidiendo milagros para salvarse. La erupción de un volcán produce retumbos, lo estamos viendo en las tomas que la televisión envía desde Hawai, donde uno de los más feroces volcanes está vomitando lava ardiente y de la buena, acabando con pastizales, potreros, campos de cultivos, carreteras, viviendas, edificios y qué más?

En 1902, de las erupciones trágicas más recientes, ocurrió por el volcán Saint Pierre, en la isla de Martinica. Desde un barco que llegaba a esa pequeña colonia insular francesa, la gente pudo ver cómo el volcán del mismo nombre acabó con la mayor parte de la isla. Hay volcanes que hicieron erupción hace 77 mil años, 55 mil y 27 mil años. La actividad volcánica no es nueva, porque como sostiene el geógrafo  Carlos Héctor Sabillón, son parte de nuestro planeta Tierra que es un planeta vivo, lleno de energía y hay que esperar, por lo tanto, movimientos sísmicos y actividad volcánica en cualquier momento.

En la historia de la era moderna los registros dicen que la erupción más grande ocurrió en 1815 cuando el Volcán Tambora de Indonesia lanzó 163 kilómetros cúbicos de escombros al cielo, lo suficiente para cubrir casi todo el territorio hondureño. Las erupciones volcánicas han dejado mucha tragedia, pero a la vez mucha historia, y no solo tragedia sino una reconstrucción positiva, porque la gente aunque de momento le guarda temor a los volcanes, con el paso de los años se va olvidando de su enorme poder destructivo y al paso de nuevas generaciones, otras personas llegan a habitar sus faldas y sus contornos.

Dos enormes volcanes mexicanos, el Popocatepetl, “el famoso Popo”, y el Paricutín, han causado destrozos en México por varios siglos y al paso del tiempo la gente los reta yéndose a vivir en las cercanías. Hoy les ha tocado a nuestros vecinos de Guatemala sufrir la bravura del Volcán de Fuego, uno de los más activos de aquel país, que ha desatado una furiosa acometida de puro fuego, igual que su nombre.

Pero no todo en los volcanes es temor, alrededor de ellos ha nacido la inspiración poética para destacar su grandeza y su poder. El poeta peruano José Santos Chocano del Perú, fue un gran cantor de los volcanes, y en uno de sus grandiosos poemas dijo: “los volcanes son túmulos de piedra, pero a sus pies, los valles que florecen fingen alfombras de irisada yedra. Y por eso, entre campos de colores, al destacarse en el azul parecen cestas volcadas derramando flores”.

Cuando hemos entrevistado al geógrafo Carlos Héctor Sabillón, nos ha dicho que nuestro país está situado sobre la misma cadena volcánica que nace en la cordillera de Los Andes y avanza por la costa este norteamericana hasta terminar en Alaska. Los hondureños debemos estar sabidos que aunque no tenemos volcanes activos, muchos cerros de cono volcánico dan para pensar que no nos debemos confiarnos, creyendo que somos un paraíso exento de esas moles que tienen en sus entrañas puro fuego. Quizás hace miles de años estos cerros hondureños de forma volcánica fueron volcanes y hoy están inactivos. Pero aunque esté inactivo un volcán siempre es un volcán, porque aunque esté apagado sus energías están adentro, y cuando el volcán despierta, como dicen los poetas, despierta furioso desatando su mundo interno, que como infierno brota en borbollones de llamas, crecidas e indetenibles, sembrando destrucción a su paso. Como lo hemos visto en Hawai y ahora en Guatemala.

Como lo explican los expertos en la materia un volcán es un conducto que comunica a la superficie terrestre con los niveles profundos de la corteza terrestre, es decir, un volcán es la comunicación directa entre la superficie y la corteza terrestre. Los volcanes son aberturas que se encuentran en montañas o en la tierra y cada cierto período de tiempo expulsan lava, gases, cenizas y humo. Aunque ya hemos mencionado algunos volcanes famosos, hay uno en particular muy famoso en el que se han filmado varias películas y hasta se le han compuesto melodías. ¿Lo recuerdan? El célebre Kilimanjaro, situado en Tanzania con más de 5 mil metros de altura, uno de los más altos del planeta, con tres cráteres.

La moraleja de este comentario es que, estando Honduras enclavada en territorio volcánico, no nos debe hacer sentir aliviados o ajenos al peligro de los volcanes, porque de repente algunos de nuestros cerros más elevados todavía contiene magma en su interior y es cuestión de tiempo para que la energía busque salir de las entrañas ardientes.

Por ahora, los supervolcanes que más nos amenazan son aquellos políticos populistas autoritarios que pasan con la cantaleta diaria de la Constituyente para hacer su pacto social, que no es otra cosa que llevarnos derechito al infierno del Socialismo del Siglo XXI.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 4 de junio de 2018.

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