La sequía y sus consecuencias

abril 3, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Las autoridades de la Alcaldía de Tegucigalpa han informado hoy que proyectan construir tres nuevas represas de agua potable que estarían concluidas en el 2021, con las que se mejorará el abastecimiento de agua potable a la población de la capital. Por lo menos los capitalinos tenemos esperanzas de mejorar esta parte fundamental para nuestro bienestar, dentro de los próximos dos años, lo cual es un aliento parcial, pero mientras tanto tendremos que someternos a un itinerario de suministro del vital líquido en que la norma deberá ser un ahorro riguroso, porque podría suceder, si la época de lluvias se prolonga este año, que lleguen días en que no tendremos una gota de agua en nuestros hogares.



Estamos bajo los efectos de una nube negra sin agua, de pura resequedad, como lo estamos viendo estos días en la zona central, cuando aparecen nubarrones plomizos, que parecieran estar a punto de desgajarse en agua, pero así como aparecen de pronto desaparecen, dejándonos la amarga sensación que esa lluvia no nos quiere a los hondureños y que se marcha a otros lados, donde la gente la aprecia más, porque cuida el agua y la ahorra con mucho sentido.

El caso es que la sequía no es un problema exclusivo de los habitantes de la zona central, la escasez de agua es un fenómeno que está causando impacto en la casi totalidad del territorio hondureño, donde la resequedad de los territorios está alcanzando la categoría de desastre natural, porque tan desastroso es una inundación por abundancia de lluvias, como es la sequía a falta de lluvias. Hoy, estamos viviendo en Honduras el inicio de una sequía extrema, que empieza a disparar las alarmas en la región del sur, particularmente en Choluteca donde ya se empieza a hablar de un estado de emergencia.

Si las lluvias se retrasa, pronto las consecuencias de la sequía se podrán apreciar en el campo, donde la agricultura es el primer renglón en resentirse y aunque funcionarios de agricultura están recomendando los períodos de siembra, en estos tiempos cuando el eco sistema ha sido alterado por las imprudencias humanas, esos pronósticos no son confiables y mejor sería que los señores de agricultura se instruyeran mejor con los profesionales de la meteorología y de los estudiosos de la Universidad Nacional, para establecer un pronóstico más certero en función de proteger las siembras de este año.

El problema de la sequía es un asunto que debe ser sometido a consulta, de ser posible, a organismos como la NASA, que tiene los mejores instrumentos para detectar cual será el desenvolvimiento climático de este año en la parte del istmo centroamericano que ocupa nuestro país, para saber con una precisión más o menos certera, cuando tendremos eventos atmosféricos que nos dejarán los episodios lluviosos que reabastecerán las represas y bañarán los campos labrantíos para iniciar las siembras.

Por ahora, de acuerdo a nuestros expertos del tiempo, la sequía en este próximo ciclo de cosecha que antes empezaba en mayo, podría extenderse más allá de mayo, como ya ha ocurrido en otros años, cuando la agricultura fue mermada sustancialmente por la ausencia de lluvias. Hay que tener conciencia de los efectos y consecuencias de la sequía, que afecta a la economía cuando se merma la producción agrícola y ganadera, con cosechas pobres y con una producción reducida en los hatos ganaderos de leche. Con la sequía se afecta la producción de una buena parte de las materias primas que proceden del campo agrícola, y todo esto incide en el encarecimiento de los costos de producción.

Y como si esto fuera poco, en medio de esta sequía bárbara se nos han incrementado los niveles de contaminación por la diversidad de residuos que han quedado esparcidos en el ambiente de la capital y otras ciudades, donde los incendios forestales, además de su inmenso poder destructivo, por efectos del viento nos han bañado de cenizas a manera de un tile pernicioso que se cuela en los hogares, con efectos dañinos para la salud de las personas.

Así que, sabiendo que estamos en un período de sequía que puede prolongarse más de lo normal, los habitantes de la capital y demás ciudades debemos saber que el suministro de agua a partir de ahora y por los próximos dos o tres meses, será drásticamente limitado, por lo que los ciudadanos apelamos a la comprensión y conciencia del SANAA para que no nos cobre el agua que no nos puede suministrar, para que los ciudadanos dispongamos de ese dinero para comprar agua a quien nos la pueda proporcionar en nuestros hogares y empresas.

Estamos conscientes que siempre, pero sobre todo en estos momentos, hay que cuidar el agua, pero sin tenerla en nuestras tuberías, no hay nada que cuidar. Es en estos momentos cuando debemos apreciar en todo sus aspectos el valor y la utilidad del agua.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 3 de abril de 2019.