La salvaguarda de nuestro mar

diciembre 30, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El territorio marítimo hondureño en el Mar Caribe es la parte donde está la mayor riqueza que en cualquier otra parte del resto del país; podría sonar como una exageración, pero a decir de los expertos sobre asuntos del mar, esta zona marítima que le corresponde a Honduras como parte de la plataforma continental tiene una exuberante riqueza que por incapacidad económica y falta de visión de los gobiernos no hemos podido explotar ni nos hemos preocupado por proteger. Cuando miramos el mapa marítimo del Caribe en el que Honduras tiene fronteras con varios países de las Antillas mayores y tierra firme, podemos apreciar la enorme extensión que nos corresponde en esa inmensidad de agua marina que es el Caribe. En el fondo subyacente hay una cantidad inimaginable de recursos comestibles y elementos combustibles que hemos sido incapaces de cuidar y explotar.



No tener capacidad para proteger esta gran parte de nuestra soberanía le ha traído a Honduras una serie de problemas, cuando las autoridades de los vecinos caribeños se aprovechan en perjuicio de los compatriotas que se lanzan a altamar en actividades de pesca. Esto por una parte, porque la otra que es mucho más delicada es que, ese gran espacio marítimo es usado por el crimen transnacional para el tráfico de drogas, tráfico de armas, contrabando de mercaderías, contrabando de combustible, tráfico de personas y hasta sirve de paso para que elementos terroristas hagan su curso libre sin tener ningún impedimento para trasladarse entre países donde cometen toda clase de atentados.

Ese espacio continental marítimo donde enfilan sus intereses Cuba, México, Gran Caimán, Jamaica, República Dominicana, Nicaragua y hasta Colombia, es una especie de gran golfo en el Caribe, que visto desde el espacio es un enorme gozne dramático que no se puede perder de vista, porque todos saben que es un espacio valioso, abierto, donde hay infinidad de recursos y muchos quieren caerle encima, de manera que si los legítimos propietarios de ese gran golfo no le ponen cuidado, puede seguir siendo el botín de los abusadores de la propiedad y los derechos ajenos.

Con la adquisición del buque «General José Trinidad Cabañas», el Estado tiene el brazo operativo que nos hacía falta, para trabajar en coordinación con la Marina Mercante y la Fuerza Naval hondureña, con el apoyo de un equipo satelital bien dotado, para una vigilancia permanente que permita a Honduras tener un control de este territorio continental marítimo. Últimamente en ese golfo han sido capturados una gran cantidad de barcos pesqueros ilegales que hurtan los grandes bancos de peces y mariscos, además de embarcaciones que transportan drogas de diferente tipo.

El «Gral. Cabañas» es una nave que tiene un costo que es menor en comparación con el beneficio que le brindará a Honduras, con una tripulación entrenada por expertos israelitas que tienen la aureola de estar entre los mejores del mundo en materia defensiva. Si tomamos en cuenta a Cuba, México, Jamaica, República Dominicana y Colombia, frente a nuestro país tienen calidad de potencia, porque varias veces han mostrado su poderío marítimo militar en esas aguas, mientras que Honduras se ha quedado a la zaga con las pequeñas embarcaciones de la Fuerza Naval.

Las fragatas de los países mencionados marcan las reglas en ese espacio indispensable para todos los países colindantes, y desde hace mucho tiempo se viene diciendo que una de las riquezas de esa gran porción de la plataforma continental consiste en yacimientos petroleros submarinos.

No es posible que más por descuido que por debilidad, Honduras haya dejado en manos de los demás países ese espacio, casi en una especie de renuncia tácita de nuestra soberanía marítima. No tener siquiera en plan defensivo una presencia que enarbole la bandera hondureña en esa parte del Caribe, que por derecho es de nuestro país, causa estupefacción el saber que los hondureños nos hemos replegado por adolecer de una visión estratégica común en lo político como en lo militar para defender nuestros derechos en ese extenso mar del Caribe.

La adquisición del buque «José Trinidad Cabañas» será un bastión para proteger los recursos naturales y riquezas marinas en ese inmenso gozne marítimo donde debemos ejercer una protección a nuestra soberanía.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 30 de diciembre de 2019.

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