La salvación de la economía

agosto 8, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El presidente Juan Orlando Hernández anuncio que el gobierno está, dentro del plan de reestructuración de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), contemplado la cancelación del contrato con la Empresa Energía Honduras (EEH), empresa en la cual fueron puestas las esperanzas para mejorar la distribución de la energía con el doble objetivo de aumentar los ingresos de la estatal eléctrica y reducir las tarifas del servicio.



Pero, no habiendo conseguido ni una cosa ni la otra, el gobierno no concibe seguir manteniendo los servicios de EEH, por lo que, al reestructurar la ENEE, lo conveniente es prescindir de la empresa contratada, no sin antes hacer los análisis legales para evitar un posible enjuiciamiento.

La ENEE es la mayor empresa que existe en Honduras, no solo por el tamaño administrativo, sino por la dimensión del servicio que presta que es, sin duda, el más importante entre todos, porque ningún país puede generar desarrollo sin tener el motor que propulsa toda la actividad productiva, y eso es la energía eléctrica.

Manejada por manos políticas, la ENEE ha sido una empresa víctima de la inexperiencia, la ignorancia en la materia y la incompetencia que han hecho gala la mayoría de los gerentes que fueron nombrados durante varios gobiernos, por puro compadrazgo político. Hubo raras excepciones, en que personas con capacidad y calificación profesional se desempeñaron en la gerencia, siendo los momentos, aunque pocos, en que la ENEE tuvo un respiro que le permitió pequeños avances. Pero desde el 2005 para acá, la ENEE fue llevada al abismo por personas que nada tenían que ver con el desempeño de un ramo tan complejo como es el suministro eléctrico.

El desfile de incompetentes es lo que ha llevado a la ENEE a la situación calamitosa en que se encuentra, casi en estado insalvable, y con el agravante de arrastrar a toda la economía hondureña, porque al hablar de una tabla de salvación para que la ENEE no sea declarada en quiebra, solo se piensa en elevar las diferentes tarifas, tanto al usuario particular como al industrial. Al grado que, la desesperación por mantener a flote a la estatal, ha llevado a que los funcionarios incompetentes solo piensen en elevar las tarifas como única forma de evitar la quiebra.

En las últimos meses, el gobierno de JOH habló de una reestructuración de la estatal eléctrica, mediante una división de funciones en subempresas que hace innecesario mantener el contrato con EEH que, infortunadamente, es muy poco lo que pudo resolver. El asunto es que las consecuencias de las malas gestiones de los gerentes, que solo pensaron en elevar las tarifas sin mejorar el servicio, se ha llevado de encuentro a infinidad de empresas que, entre los altos costos de la energía eléctrica y las altas tasas tributarias, no pudieron resistir, llegando al lamentable cierre de operaciones, con el consiguiente saldo negativo de aumentar las cifras del desempleo.

No hay salida para la ENEE que no sea la de ser sometida a una reestructuración inmediata que la haga menos complicada y más rentable, lo que demanda ponerla en manos de una administración competente, que pueda aumentar la producción de energía y abaratar la tarifa.

De ambas cosas depende que el gobierno pueda dar el mejor incentivo que están esperando muchas empresas para mejorar su rendimiento, crecer y generar más puestos de trabajo. En pocas palabras, la salvación de la ENEE en base a una administración competente y eficiente, será a la vez la salvación de la economía nacional.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 8 de agosto de 2019.