Con la salud no se juega

mayo 28, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La calidad y prestigio de que goza la salud pública hondureña contrasta con la necesidad de nuestra población, que en ocasiones, y dada la irresponsabilidad e ineficiencia que manifiestan algunos gestores políticos en el desarrollo de sus funciones, empañando así el buen deseo del gobierno de hacer un buen sistema, la imagen en conjunto del sistema sanitario queda por los suelos. Pero, no todo es malo en el sistema de salud, a pesar de todo lo que se diga en contra del Hospital Escuela, en donde si bien todavía persisten algunas irregularidades, no se puede desconocer la gran labor que realiza la mayoría de sus facultativos en favor de la salud de los sectores que más necesitan de atención médica.



Si medimos la efectividad del Hospital Escuela con el Seguro Social, este último queda en deuda con los hondureños, mientras que el Hospital  Escuela contra el cual enfilan sus baterías algunos profesionales que laboran en él, hace una labor en silencio salvando vidas, recuperando la salud de miles de personas, sin que hayan ahora grandes denuncias contra los médicos generales o especialistas, porque desde un tiempo para acá, el Hospital Escuela es un verdadero santuario de la salud, del que pocos hablan porque este es un hospital público que no tiene como hacerse publicidad. Pero la mejor propaganda la hace la gente, que desde todo el país viene buscando su atención médica, con la creencia, que en efecto es una verdad, que en el Hospital Escuela están muchos de los mejores médicos hondureños.

Últimamente se anunció una amenaza de la Influenza H1N1 y las autoridades del ramo de Salud, presididas ahora por el Dr. Octavio Sánchez, un prestigioso profesional tanto como médico como persona, han lanzado un verdadero cerco para que la gripe no pase al nivel de epidemia, algo que se logró con el apoyo de los medios de comunicación, como los nuestros, que en forma incondicional abrimos los espacios para que las advertencias fueran difundidas con el afán de que el aviso de vacunación les llegara a las personas que prioritariamente necesitan la vacuna.

Apuntamos estos dos aspectos porque tanto gobierno como ciudadanos debemos tener en cuenta que con la salud no se juega, y en un campo tan delicado y complejo como el de la medicina para garantizar la salud de las personas, es clave la calidad de funcionarios que nombra el gobierno para dirigir la gestión de la secretaría de Salud Pública. El nombramiento del Dr. Octavio Sánchez en este ramo, es uno de los mayores aciertos en el gobierno de Hernández Alvarado. Conociendo la trayectoria de Octavio Sánchez, un profesional rígido y sumamente escrupuloso en el cumplimiento de todos los procedimientos necesarios para garantizarle la salud a la población, podemos esperar que la Secretaría de Salud, tendrá grandes resultados en estos próximos tres años y medio.

La ideología en el ramo de salud no debe ser otra que la de buscar resultados satisfactorios para garantizarle a los hondureños una buena atención en los hospitales públicos, y el modelo que se debe implementar es el que un día pensó el Dr. Enrique Aguilar Cerrato, siendo ministro de Salud, que los nuevos médicos que forma la Universidad Nacional, realizaran su pasantía bajo la tutela de los facultativos especializados, de manera que haya médicos y practicantes suficientes en los hospitales públicos para atender a los pacientes.

Ya somos un país de más de 9 millones de habitantes, si comparamos el número de médicos con la cantidad de pacientes, veremos que hay una relación negativa porque el estado no tiene los recursos para nombrar las plazas que se necesitan, por lo tanto dentro del plano de la realidad económica que vivimos como nación, salud pública debe batirse y responder con los médicos que trabajan actualmente n los hospitales.

Hay una verdad irrebatible y es que mientras nuestro sistema de salud pública adolezca de varias áreas de mejora en la gestión del sistema, será imposible pensar en un sistema que preste una atención perfecta a los pacientes. Pero se avanza mucho cuando se pone al frente de la Secretaría de Salud Pública a un gran profesional como el Dr. Octavio Sánchez, porque si algo si algo hay urgente en este ramo es la necesidad de revertir la mala imagen que el sistema se ha construido él mismo, con las bochornosas compras amañadas de medicamentos, muchos de ellos en mal estado, otros que nunca entraron a las bodegas de salud pública y otros que fueron saqueados de las bodegas de salud pública.

Más allá de creer que una sola persona puede salvar un modelo, con el nombramiento de Octavio Sánchez al frente de la Secretaría de Salud, nace la esperanza que con la llegada de un gran profesional, el sistema de salud pública podrá ir hacia algo mejor, que no habrá temor para dar un paso atrás sino para un futuro prometedor de nuestro sistema de salud pública.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 28 de mayo de 2018.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *