La ruina laboral en Honduras

septiembre 24, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Todavía no hay datos oficiales sobre el número de desempleados durante estos seis meses de pandemia en Honduras, lo que sabemos es que si antes de que nos llegara el coronavirus COVID-19 la tasa de desocupados era alarmante, con la paralización económica que ha sufrido el país en este semestre la cifra del desempleo es una catástrofe, que por el momento no hay manera de enfrentarla, por lo que, haciendo las cruces, desde el gobierno y las empresas, debemos hacer hasta lo imposible por reactivarnos dentro de los esquemas más seguros, de manera que una cosa no lleve a la otra, es decir, procurando que la reactivación de la economía no contribuya a empeorar las cifras de contagio.



En Honduras, los dos rubros que tienen capacidad para generar empleo masivo son la maquila y el turismo, la primera está enfrentando la sinrazón de un sector sindical que en forma demagógica está presionando para que las empresas paguen los salarios a sus empleados por el tiempo no trabajado, cuando no hubo ni producción ni exportación, todo un desplome de la industria que solo pudo ser enfrentado por la esperanza de los inversionistas de que al haber un control de la pandemia se reanudara la actividad, que se ha logrado de manera gradual, tomando las medidas de seguridad en las instalaciones. Si los sindicalistas no han puesto en la balanza cual es el mal con las peores consecuencias para los trabajadores es por pura miopía, porque marchándose las empresas de Honduras, lo que nos quedará es una enorme masa de trabajadores desempleados. Este momento aconseja el mejor uso posible de la razón, aplicando el dicho español «más vale pájaro en mano que ver cientos volando» impone que le den un buen uso a la cabeza: es mejor transigir, facilitar que las industrias maquileras sigan trabajando en Honduras, generando empleo aquí en lugar de verlas marchar a Dominicana, México o en otro país dando trabajo a otras personas.

El otro rubro con capacidad para generar miles de puestos de trabajo es el turismo, que ha sufrido las mayores consecuencias de la cuarentena porque las personas se han encerrado para no contagiarse. Sin embargo, estos seis meses han sido de aprendizaje en todo sentido, los virólogos dicen que tenemos que convivir con la pandemia, procurándonos con esmero todo el cuidado posible, pero que no es aconsejable encerrarse del todo porque el resultado de un aislamiento prolongado produce deterioro en todo sentido, tanto en la salud como en lo económico. Mantener paralizado el turismo con un encierro indefinido será la ruina laboral y el desastre económico en general. La reactivación del turismo es un asunto de necesidad nacional, porque si nos esperamos hasta el 2021 cuando posiblemente esté aprobada la vacuna, del rubro turístico no quedarán ni cenizas.

Sin embargo, este día cuando nuestro amigo Antonio Moncada, ejecutivo del famoso hotel Mayan Princess de Roatán, me puso un mensaje anunciándome la forma cómo ese centro turístico se prepara con todo para recibir a los visitantes, vimos que el sector turismo ha pasado del estado de alarma saliendo de lo que parecía una inminente quiebra del sector para colocarse del otro lado, es decir, en el lado del entusiasmo que los tiene trabajando para pintar de una forma colorida sus instalaciones, en una amigable concordancia con la belleza de sus playas, de sus aguas cristalinas y sus extraordinarios corales que son tan apetecidos para el snorkel, el buceo a flor de agua para disfrutar los corales, tan gustado por nacionales y extranjeros.

El entusiasmo de los empresarios del turismo, particularmente en Roatán no es nuevo, pero esta vez cuando la pandemia hizo su aparición en la isla nos dio la sensacional inicial que los isleños le habían dado la espalda a la enfermedad y se habían descuidado no haciendo el cerrojo que era procedente, evitando el tráfico de tierra firma a la isla y dejando los espacios de ingreso a los turistas extranjeros que son los que producen la derrama económica. Con los resultados que ofrece SINAGER cada noche, cuando vemos el número de contagiados en la isla, nos preocupamos al principio pensando que por una parte de la población que vive por vivir, a la que no le importa mucho el decaimiento del turismo Roatán quedaría fuera del itinerario de los cruceros.

El mensaje que recibimos de Antonio Moncada nos indica que los isleños de Roatán se vacunaron contra el conformismo, y se rebelaron contra la ineficacia de los demás, se echaron encima todas las herramientas de trabajo para pulir los hoteles, dejar las playas resplandecientes por el aseo y quitar el mínimo de basura que pueda asomar en las olas. Roatán no es maquillaje, lo hemos comprobado los últimos quince años que hemos estado visitando la isla cada temporada de verano, es posiblemente el más espléndido sitio natural que tenemos en Honduras, en el hay una variedad de paraísos naturales donde no hay necesidad de agolparse en multitudes, porque espacios son los que más abundan en Roatán.

De manera que al reactivarse la industria sin chimeneas en la más atractiva de nuestras islas en el Caribe, podemos salir del agónico pesimismo que se nos había pintado cuando las campanas tañían que por culpa de la pandemia ni siquiera a las playas podríamos salir. Hoy, Roatán ya está pintado de colores vivos, y el famoso Hotel Mayan Princess es el primero que encabeza la bienvenida para todos los que puedan darse un paseo en nuestra isla con mayor reconocimiento mundial.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 24 de septiembre de 2020.

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