La política en dos dimensiones

marzo 12, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

A pocas horas de concurrir a un evento electoral primario con una enorme trascendencia, y viviendo el momento histórico de la pandemia, podemos ver que en Honduras abundan las personas que están programas para recitar las consignas abstractas que les dicta la ideología así como hay compatriotas, hombres y mujeres, que participan de corazón, de buena fe y con sentido verdaderamente cívico y patriótico, algo que han heredado de sus mayores y que no ha sido trastocado por la influencia de las personas de expresiones cortas que últimamente han surgido como líderes impulsados por las redes sociales, y autoproclamados como sujetos mesiánicos con poderes excepcionales para salvar a Honduras.



En esta nueva clase política hondureña hay personas que parecieran haber nacido en un laboratorio, carentes de pensamiento razonado, hablan por medio de los tuits y las ideas que conciben son tan paupérrimas que no pasan del insulto y la acusación. Y cuando oigo decir a algunos de mis amigos que ese tipo de discurso es el que le gusta a la gente, especialmente a los jóvenes que no leen otra cosa que no sean las redes sociales, tengo que decir sin temor que esa parte de la opinión pública no tiene nada que ofrecerle a Honduras. Ni siquiera forman parte del régimen democrático porque como su pensamiento es tan escaso no se puede saber ni conocer que es lo que piensan en realidad de los asuntos del país.

Cuando veo en mi computadora los resúmenes que me hacen llegar de esta forma de comunicación de tres o cuatro líneas, en las que la mayoría de las palabras son insultos y acusaciones, me resulta una lectura de consumo rápido, y tengo la seguridad que toda esta generación que se expresa de esta forma son personas sin ninguna base intelectual, reducidas al papel de receptores repetitivos de mensajes que proceden de un estilo político que no ofrece esperanzas al país.

Este domingo entre los tres partidos participantes posiblemente elegiremos solo a dos candidatos presidenciales, porque como están pintadas las expectativas, saldrá un candidato del PN, en cambio, si el candidato el PL resulta ser Yani Rosenthal, automáticamente por los previos que se conocen, habrá alianza con LIBRE, con lo cual Yani sería el candidato del PL y a la vez de LIBRE. Pero si en los liberales llegara a ganar Luis Zelaya, el PL se unirá a Salvador Nasralla aceptando que este sea el candidato de Salvador de Honduras y del PL. Esto sería propiamente un menjurje político, porque por primera vez el PL aceptaría ir de cola de otro partido, al desconfiar de sus propias fuerzas y capacidades para entregarse en los brazos de Nasralla, al que consideran el candidato ideal, con mucho respaldo.

Por lo consiguiente las elecciones del domingo son más que interesantes, son bidimensionales, porque requieren usar espejuelos especiales para poder ver las dos dimensiones, especialmente en esa extraña combinación, por un lado LIBRE queriendo agarrarse de un pescante del movimiento de Yani Rosenthal para asegurarse una cuota de poder que por sí solo no le permite tener más que una pequeña raja electoral, en cambio en una alianza PL-LIBRE sale una musculatura fuerte de peso completo. Por el otro lado, si Luis Zelaya llegara a ganar la candidatura, de antemano debemos saber que el PL participará de vagón de cola de Nasralla, ni más ni menos será el fin del PL como partido con identidad propia.

La doble dimensión también se da en el PN, aunque no complicada, porque dadas las circunstancias en que llegan los dos únicos movimientos, nacionalistas, tratándose con guante de seda, se nota que los cachurecos no han querido lastimarse en estas primarias, y que su estrategia es de conservarse unidos para las elecciones de noviembre. El discurso de los dos líderes nacionalistas es espeso, tan es así que no chorrea ofensas por ningún lado, no ha habido discursos hieráticos que ofendan ni afecten la dignidad de uno y otro pre candidato, quien no vea esto es porque no conoce como son los escenarios políticos. El PN entrará entonces, graníticamente unido a las elecciones generales, conservando su volumen electoral que según sus encargados del censo se mantiene en el millón 400 mil electores. La alianza Yani-LIBRE tendría que «mecatearse» para superar el volumen cachureco, y la alianza SN con Luis Zelaya tiene que echar espumas para superar a los nacionalistas.

Así están las cosas, en las generales habrá un candidato nacionalista, y un candidato de alianza entre un liberal con LIBRE o entre un liberal con SN. Sin embargo, las expectativas en ambos casos no dan por seguro que todos los liberales aprueben la alianza con LIBRE o con Nasralla, y por lo consiguiente, podría haber liberales que se dispersen y opten por votar en otra dirección que tenga un color más democrático. Por algo se ha dicho que la política es el arte en el cual nunca se puede asegurar la casa.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 12 de marzo de 2021.

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