La perspectiva de la pandemia

agosto 13, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El mayor enigma que nos plantea la pandemia del COVID-19, es que nadie a ciencia cierta puede decir en qué momento el virus será erradicado por completo, o controlado de tal manera que no represente mayor peligro para la salud de las personas. Todo lo demás del COVID-19 lo sabemos, de dónde provino, como se expandió, su alarmante poder de contagiosidad, sus períodos de duración y de que maneras se propaga. Ningún gobierno puede afirmar que tiene clara la lectura de cuando saldremos de este empantanamiento viral, excepto un personaje mundial que está relacionado con los presidentes de todas las potencias y de los organismos mundiales, que no gobierna pero que tiene más poder que muchos presidentes juntos y tiene más influencia que cualquier gobernante en los organismos internacionales.



Ustedes ya sabrán que me refiero a Bill Gates, que no es político ni es gobernante, pero con más poder e influencia que cualquier mandatario, dada su inmensa fortuna amasada por la explotación de la tecnología, que le deja enormes réditos, cada vez mayores, que no disfruta como el común de los millonarios que se gastan sumas en gustos fastuosos como comprar yates que son verdaderas ciudades flotantes, o aviones más lujosos que las aeronaves oficiales de los gobernantes y que no viaja a ningún paraíso para broncearse o disfrutar de los entretenimientos mundanos. Bill Gates solo se mueve por dos objetivos: supervisar el avance de sus empresas tecnológicas y dar fe de cómo se desarrollan sus obras filantrópicas en diferentes países.

Bill Gates está relacionado con casi todos los gobernantes, excepto con China Continental, quizás porque sabe medir sus pasos para no dar uno en falso que pueda zaherir la dignidad de su país, Estados Unidos. Y porque sabiendo que China es un adversario que amenaza al poderío estadounidense, del cual Bill Gates es parte de la estructura en el ámbito empresarial y cultural. Bill Gates hizo un pronóstico hace unos tres años, dijo que la humanidad y el planeta tenían a la vuelta la amenaza de una epidemia que podría extenderse a todos los países, por lo que era necesario que la humanidad adoptara esquemas de vida más respetuosos y congruentes con el medio ambiente. Este conocimiento de Bill Gates no es asunto de magia ni porque sea un superdotado, todo lo que tiene Bill Gates es información fidedigna. Nadie como él para relacionarse con los verdaderos científicos. Su contacto diario con el Dr. Anthony Fauci, el virólogo de EEUU, y con el Dr. Ravi Gupta de la Universidad de Cambridge, le permite tener una perspectiva de la pandemia sin resbalar en falsas presunciones y tener la certeza que el COVID-19 se extenderá más allá de lo que piensa Donald Trump, el Partido Comunista Chino y de los demás gobiernos.

Esta semana Bill Gates, en una breve entrevista concedida a una revista de Estados Unidos, dijo que la pandemia perdurará en el planeta lo que queda de este año, todo el año próximo y que sería controlada hasta el 2022. Esta perspectiva de la pandemia Bill Gates no se la ha sacado de su computadora, es el pronóstico de dos científicos virólogos, Anthony Fauci y Ravi Gupta, que han expresado en un par ocasiones que el COVID-19 permanecerá con altos y bajos por este año y el próximo 2021. Ambos científicos son muy prudentes con el manejo de la vacuna, tanto Faucci como Gupta sostienen que la vacuna, una vez que esté debidamente certificada y que se empiece a aplicar, tendrá que recorrer una hoja de ruta que le tomará tiempo para inmunizar a 8 mil millones de personas en el planeta. Este recorrido tardará por lo menos dos años, partiendo que la vacuna estará lista a finales de este año, el mundo no podría proclamar el triunfo sobre la pandemia sino hasta mediados o a finales del 2022.

Una victoria sobre la pandemia del COVID-19 será consecuencia de un consenso científico en el que centenares de hombres y mujeres de ciencia han apostado miles de horas de investigación hasta dar con la fórmula del fármaco, mismo que debe tener un costo mínimo para que llegue a todas las personas en el planeta. Aquí es donde Bill Gates está jugando un papel que escapa al común de los observadores; Bill Gates apoya a la OMS con importantes contribuciones sabiendo que ese organismo ha sido altamente influenciado por el partido comunista chino. El retiro del apoyo de EEUU ordenado por Donald Trump solamente pudo ser compensado en gran medida por el respaldo de Bill Gates, que tiene tanto dinero como para sustituir la mayor parte de la cuota que EEUU le ha negado a la OMS a partir del próximo mes.

Con semejante categoría, de ser no solo el hombre más rico del mundo sino posiblemente el mejor informado y por lo tanto el más influyente, los demás mortales del planeta debemos guiarnos por la luz que emana de este faro que alumbra a la humanidad, para hacer las proyecciones en nuestra vida: la pandemia perdura entre nosotros hasta el 2022. Por lo tanto, los hondureños debemos aprender a convivir con ella, vivir con el mayor de los cuidado, reactivar la economía con precaución y vivir la vida en todo lo demás con sumo cuidado, pero vivirla al fin y al cabo, no enterrarnos sin antes dar la batalla.

Reactivar la economía implica también que el país continúe sus actividades comunes guardando las precauciones, hay que prepararnos para las elecciones del próximo año para elegir nuevas autoridades, incluso hay que propiciar la reanudación del fútbol que es el deporte favorito de los hondureños igual como ya lo hicieron varios países, estimular el turismo interno con los rigores de las medidas de bioseguridad de manera que los hondureños tengamos un escape después de cinco meses de haber estado confinados en nuestras casas, que para muchos en lugar de ser el hogar dulce hogar ha sido un recinto carcelario hogareño.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 13 de agosto de 2020.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *