La ley no es chanza

noviembre 2, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

En una sociedad donde la ilegalidad se hace costumbre lo más grave es que las mismas instituciones hagan caso omiso del rigor que exige la aplicación de la norma para acomodarla a las conveniencias políticas, una mala herencia que debe erradicarse si es que se quieren corregir los errores y los abusos como lo demanda el Estado de Derecho. El CNE cometió la falta imperdonable de inscribir a Salvador Nasralla y a Doris Gutiérrez como una alianza a la candidatura de Xiomara Castro de LIBRE, cuando el período para formalizar las alianzas expiró el 27 de mayo. Fuera de ese tiempo lo que puede haber son apoyos de políticos de otros partidos a otra candidatura, pero no se pueden inscribir de manera formal como alianzas. Esta decisión del CNE es un precedente funesto que, perfectamente puede ser impugnado ante el TJE y si fuera el caso, puede ser llevado a los tribunales de justicia por tratarse de una flagrante violación a la ley, que en el campo de la jurisprudencia es un delito.



Como la ilegalidad se está volviendo costumbre, el aspirante a la alcaldía de SPS, empresario Roberto Contreras, reclama que se inscriba su candidatura por la alianza espuria LIBRE-PSH, después de haber sido inscrito por el Partido Liberal, después como candidato independiente, y finalmente, buscando colmar sus ambiciones políticas recaló entre LIBRE y Salvador de Honduras, resultando el político más saltarín de los últimos tiempos. El caso de Roberto Contreras es alarmante, se trata del político que quiere conseguir su objetivo saltando las trancas de la ley y exigiendo sin sentido que la ley sea acomodada a sus intereses.

Contreras primero fue inscrito como candidato por el Partido Liberal, y si bien renunció por razones desconocidas su inscripción se mantuvo en el CNE, pero a los meses Contreras solicitó de nuevo su inscripción esta vez como independiente, y en esta calidad perfectamente podría ser reinscrito, pero continuando con su jugarreta política de nuevo renunció habiendo declarado que no participaría en las elecciones generales. Así que, al volver a la carga con una nueva intentona, esta vez formando parte de la comparsa LIBRE-Nasralla, su inscripción es imposible por ilegal, porque un aspirante no puede inscribirse en dos partidos para una misma elección.

Que Roberto Contreras no entienda de leyes ni de razones, que ninguna aspiración de ningún ciudadano puede concretarse violentando la ley, es una situación propia de las personas que creen haber nacido ungidas por el derecho divino a ser complacidos por la fuerza y no en apego a la ley. Contreras es un empresario exitoso en el campo de los alimentos rápidos, es posible que por sus experiencias como propietario de empresa crea que en política las aspiraciones se pueden colmar de la misma forma como estampa su sello personal en su emporio comercial. Para su cabal entendimiento, una cosa es el manejo de una empresa donde el propietario, a veces enredado en sus equivocaciones, a fuerza de coraje logra salir adelante, pero en política la única ruta que se puede transitar es aquella que marca la ley, fuera de ella todo lo que se haga es ilegal y por lo tanto no tiene validez.

Al haber caído víctima de sus desatinos, de estarse cambiando de un lugar a otro para buscar el sitio político de su mejor conveniencia, Roberto Contreras ahora apela a otras situaciones que no tienen ningún vínculo de comparación con su conducta y sus actos políticos. Si el CNE volviera a incurrir en el desconocimiento a la ley, inscribiendo a Contreras, entraría en el campo de la reincidencia y los concejales deberán responder en los tribunales por un desconocimiento inexcusable de la ley que es calificado como un delito grave.

Acostumbrado a presionar a través de las huelgas de hambre, que es su mejor forma de hacer presión, Roberto Contreras da un paso en falso que en el escenario político le hace perder la poca credibilidad que pudo haber ganado como político, porque nadie que viva haciendo el zigzagueo, dando los bandazos de Contreras, se puede ganar la respetabilidad del electorado. El transfuguismo es la forma más vulgar de buscar los mejores aposentos, cualquiera que sea, donde los políticos oportunistas creen poder encontrar la fórmula de alcanzar el poder.

Roberto Contreras en principio buscó el padrinazgo para convertirse en candidato presidencial del PL, se le explicó que esa no era la forma de alcanzar esa posición cimera, un cargo honroso que solo el electorado puede conceder en una elección primaria. De allí en adelante, la carrera de Roberto Contreras fue un torbellino de errores que lo llevó al punto muerto en que hoy se encuentra: queriendo ser candidato a la alcaldía de SPS por la ruta de la ilegalidad.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 2 de noviembre de 2021.

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