La importancia de las Primarias no es solo electoral

enero 28, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los políticos no pueden vivir en la aberración de creer que las elecciones primarias tienen un fin eminentemente electoral como para pensar que por el desbordamiento de la pandemia en estos momentos hay que posponer el evento electoral. Tienen que actuar con visión de largo alcance y no detenerse en el primer apuro. Desde que estalló la pandemia en marzo del año pasado ya sabíamos que teníamos un calendario electoral que cumplir, y que había que tomar decisiones cruciales para enfrentar todas las situaciones, como lo hicieron los dominicanos, y como lo hicieron en Estados Unidos. Estamos a 45 días de las elecciones, y en todo este tiempo nos hemos adaptado a vivir en un sistema tóxico, privados de libertad de movilización por las circunstancias, y así como se permite a las personas que mediante regulaciones puedan comprar alimentos, desplazarse a sus trabajos y realizar otras actividades, igual debe crearse un protocolo especial que regule el desplazamiento de los electores el día que debemos acudir a las urnas.



Lo que no se debe hacer es arriar la bandera de la elección, porque eso puede dejar un mal sabor que a la vez sería un delicioso manjar para los opositores que volverán con el argumento de la reelección y eso no es conveniente bajo ningún punto. Las reglas del modelo electoral están dadas aunque nunca se pensó en la aparición de una pandemia, pero así como los dominicanos decidieron hacer sus elecciones, igual que los norteamericanos, los hondureños no podemos caer en una situación de incomodidad social desde el momento en que alguien empieza a hablar de posponer  las elecciones. Hay que pedirles cordura a todos los dirigentes políticos para que no caigan en el arrebato de anticiparse antes de que los partidos políticos, el CNE y el SINAGER se reúnan para trazar un cronograma de trabajo, los días previos al evento electoral y el propio día de las elecciones.

Lo hemos estado anticipando y por eso prometimos no escatimar tiempo ni espacio para estar hablando todos los días, de ser necesario, sobre la planeación y ejecución de un plan que permita a los electores acudir a las urnas, mediante un protocolo especial. La pandemia no debe ser el pretexto perfecto para pedir que las elecciones se pospongan, igual que estamos aprendiendo a convivir con la pandemia para no cerrar la economía, también debemos prepararnos para cumplir con el compromiso electoral, porque Honduras no morirá mañana, todo lo contrario, tenemos que ayudarle a mantener la salud democrática y eso solo se logra garantizando las elecciones para la alternancia del ejercicio del poder.

La pandemia ha crecido, pero no está fuera de control, si bien la tasa de contagio ha aumentado es por el descuido de las personas o por el atrevimiento de desafiar que muestran muchos compatriotas, sin embargo, vemos todo el empeño de las autoridades con el apoyo de la OPS de adquirir las vacunas para inmunizar a los hondureños, y tanto los representantes de la OPS y OMS han desmentido que haya habido inoperancia en la negociación del suficiente fármaco para vacunar a los hondureños. Otra cosa es que los laboratorios tarden en hacer las entregas porque la producción está comprometida en mayor parte con los países desarrollados. El panorama de la vacunación en el mundo es de exigencia en todos los países, pero la vacuna llegará a todos mediante un calendario de producción de los laboratorios, y en ese calendario estamos los países como el nuestro que no figuramos en el ranking de los poderosos que tienen suficiente dinero para pagar por anticipado el medicamento.

Nosotros estamos salvaguardados por los organismos protectores como la OPS y la OMS, que a través del sistema COVAX nos garantizan que en los próximos meses empezaremos a recibir la vacuna. En esta gestión Honduras no se ha paralizado, todo lo contrario, tanto la OPS como la OMS admiran el sistema de vacunación de nuestro país y por algo será que le expresan muchos elogios. Debemos confiar que ni la OPS ni la OMS nos dejará a expensas de los remanentes que queden de las vacunas, y que Honduras está en el calendario de producción de los laboratorios.

No podemos concitar la paralización de nuestro país, lejos de eso, debemos procurar y ayudar a que todo marche en la medida de las posibilidades, incluyendo el proceso electoral de marzo y el de noviembre. Usar la pandemia como patente de corso para pedir la suspensión de las elecciones no corresponde al buen juicio que debe imperar en nuestros líderes y dirigentes políticos, que deberían saber que la importancia de las elecciones primarias de marzo trasciende el simple interés electoral, que la importancia capital de estas elecciones es para garantizar la democracia en Honduras.

El rostro de la democracia hondureña son las elecciones que deben celebrarse en forma ininterrumpida, los dominicanos y los estadounidenses lo hicieron, y puede ser que a los políticos hondureños ya les entró el miedo, pero mal hacen en empezar con la prédica de la suspensión porque su deber es cumplir con el calendario electoral hasta llegar al 14 de marzo, Lo que deben hacer es evitar las concentraciones, la convocatoria deben hacerla usando los medios de comunicación que es la vía efectiva para mantener encendido el ánimo de los electores. Dejen a la gente que permanezca en sus casas todo este tiempo, usen los espacios de los medios de comunicación para comunicar sus planes a los electores.

Una clase política que no haga causa común con la necesidad de salvar la salud democrática de Honduras, no será merecedora de la confianza de la población para otorgarles el voto. Invitamos a los políticos a que se ganen el respeto y la confianza de los electores no usando el temor a la pandemia para pedir la suspensión de las importantes elecciones primarias.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 28 de enero de 2021.

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