La factura de la luz puede costar votos

septiembre 24, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Han empezado a circular rumores que la Comisión Reguladora de la Energía Eléctrica está analizando un incremento a la tarifa de la luz, que propiamente es la electricidad, aduciendo los costos de los combustibles en el mercado internacional, que es el sambenito de nunca acabar que usan los funcionarios para mejorar los ingresos de una empresa de servicio tan deficiente como es el suministro de energía eléctrica. Como seguimos dependiendo en gran medida del petróleo para generar una buena parte de la energía que ocupa nuestro país, partamos que hay razones para buscar salidas para el buen manejo de la empresa que administra el suministro eléctrico, pero estas no siempre deben ir a pegar a la espalda de los usuarios que son los sacrificados para pagar los platos que rompen los malos administradores que ha tenido la ENEE.



El problema de las tarifas más la crisis ancestral que arrastra la ENEE, agravada con la confrontación con la empresa colombiana EEH, es un trinque de padre y señor mío que nos puede apagar la luz y dejarnos a oscuras por un buen tiempo. Si a eso le sumamos que los funcionarios de la Comisión Reguladora parecieran no estar conscientes del desatino de escoger el momento electoral, que es el peor de todos para hablar de subir el costo de la factura de la luz, por si no lo saben les recordamos que en cada casa hay una urna doméstica donde cada fin de mes se calienta la temperatura electoral cuando llega la factura de la EEH, que al cobrar en forma promediada no permite que la gente respire los siguientes 20 días del próximo mes, porque le encarama el costo promediado del siguiente mes, por lo cual el usuario debe pagar dos meses si se tarda diez días en pagar la factura del mes anterior.

Deben saber los funcionarios de la ENEE, porque a los de la EEH les vale un comino, que en estos momentos el recibo de la luz es un voto que se pierde cuando la factura llega cargada, y si de remate llegara a incrementarse el costo, se vería reflejada en las urnas el próximo 28 de noviembre, que fue lo mismo que ocurrió en el gobierno de Ricardo Maduro, cuando sus geniales colaboradores no midieron las consecuencias de desatar una cascada de incrementos a los precios de los combustibles en el último semestre de aquel gobierno. Este es un detalle de las contradicciones que se dan en un país en cuyas instituciones colocan personas que son disfuncionales en materia de administración de un servicio fundamental como es la energía eléctrica.

La ENEE vino trabajando con un grave estrechamiento de márgenes y cuando ameritaba mover el costo de la energía no lo hicieron, se resistieron porque siempre trabajaron con los malos cálculos producto de la incapacidad, dejaron correr los tiempos que no son sensibles y dejan para un período electoral, el menos apropiado entre todos los tiempos, para escalar los precios, cuando la gente  le echa la culpa de todo al gobierno. Los que realmente son expertos en Honduras en este tema, que son contados, no están a ENEE, han sido contratados por las empresas privadas generadoras de energía, en cambio los que están en los cargos de la ENEE en su mayoría son recomendados políticos que conocen muy poco de la materia.

En realidad los que están al frente del manejo de la energía eléctrica no saben otra cosa que hacer que pensar en el incremento de la factura de la luz, o sea cargarle todas las cuentas a los usuarios de todo tamaño, para ingresarle más recursos a la ENEE, que es la solución más fácil, aunque en estos momentos es la salida que tiene un costo político enorme. Si las autoridades de gobierno no miden este riesgo es porque querrán servirle en bandeja de plata el triunfo electoral a cualquiera de los opositores. Es posible que crean que una medida de este tipo no incidirá mayormente en el sentimiento de los electores, pero esta vez la cosa es distinta. La gente arrastra los efectos de la pandemia y las consecuencias de dos huracanes que dejaron lastimado el bolsillo de millones de hondureños. Esta es la estampa económica si tocara graficarla, hoy por hoy el recibo de la luz es una papeleta electoral, es un voto, por lo tanto, el golpe de un aumento del recibo de la luz afectará a toda la población y la penalización que tendrá esta medida será un terrible voto de castigo en las urnas.

La tentación de rescatar a la ENEE de la mala situación por la vía del incremento del recibo de la luz, solo cabe en la mentalidad de los enemigos del gobierno. En todo caso, estos funcionarios deben saber que la ENEE debe mantener la mentalidad de tener tarifas competitivas con eficiencia administrativa, que no consiste solo en subir las tarifas, sino en cobrar con eficiencia a quienes reciben el servicio. Y en estos momentos el salvamento de la ENEE pasa por ponerla en manos de profesionales que conozcan la materia. Y los tenemos en Honduras, pero por desgracia están fuera de la ENEE.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 24 de septiembre de 2021.

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