La ENEE no debe ser una causa perdida

junio 27, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Siendo la ENEE la empresa más grande del país, en todo sentido, y arrastrando el cúmulo de pérdidas que hasta hoy es imparable, no debe considerarse una causa perdida, porque la quiebra de esta empresa estatal arrastra a toda Honduras, de manera que, hay que hacer todos los esfuerzos para salvarla. Pero esto no quiere decir que todo el esfuerzo debe recaer en la factura eléctrica que nos tiene jorobada la vida a las empresas y a los usuarios residenciales, porque a los funcionarios de la ENEE y de la empresa EEH, todo salvamento de la estatal eléctrica pasa por subirle el monto a la factura mensual de la electricidad.



A la empresa EEH, amparada en el contrato de fideicomiso que le dio la concesión para la distribución de la energía por siete años, le basta decir que los incrementos en el costo de la energía se debe al aumento de los precios de los combustibles, una salida fácil para ellos, pero que le ha ganado al gobierno una andanada de impopularidad, porque de lo que más se queja la población hondureña es del alto costo de la luz eléctrica.

Obviamente que a EEH no le interesan las consecuencias contra el gobierno, porque su objetivo es obtener los mil millones de dólares que es la meta a obtener al cabo de los siete años del contrato, y como el mercado hondureño de consumo es pequeño, la empresa se ha propuesto lograrla a puro aumento en la factura, lo que tiene asfixiadas a las empresas y ahogados a miles de jefes de familia, que cada fin de mes reciben una factura cargada de cobro y de angustia, porque el presupuesto ya no está dando para cubrir el pago.

El servicio eléctrico se ha desmejorado ostensiblemente, el voltaje de la corriente es un dolor de cabeza cada día, los daños por el sube y baja de la energía generan muchas pérdidas, y no hay salida a esta crisis porque todo se agrava por la mala calidad del servicio que cada vez va de mal en peor, de manera que con el actual funcionamiento de la ENEE y EEH no hay solución a la vista. Lo que procede para salvar esta crisis es una cirugía mayor, que el gobierno tome la decisión de adoptar cuanto antes un nuevo modelo de generación de electricidad, contratando una empresa que tenga, tanto capacidad financiera como capacidad técnica y la suficiente experiencia en dos cosas: generar electricidad con las diferentes fuentes y que sea a bajo costo.

Porque esto es lo que se requiere sin andar con mucho rodeo. Se necesita una empresa grande, que tenga suficientes recursos, que no dependa para desarrollar un nuevo modelo de lo que pagamos los usuarios de la energía, que invierta inicialmente su propio capital, que genere energía barata que permita a las empresas ser competitivas y que al resto de los usuarios en las residencias no nos guillotine el presupuesto. La ENEE y EEH de la manera más fácil han buscado paliar la situación exprimiendo a las empresas y al sector residencial, subiendo de manera constante el costo de la energía, creando una bomba de tiempo peligrosa.

Una industria de la zona sur que tiene 4 mil empleados paga una factura cuatro veces mayor de lo que se paga en otros países, si la factura eléctrica fuera rebajada al precio competitivo que hay en otros países, esa misma empresa podría contratar 16 mil empleados. Es decir, en gran medida la ENEE y EEH son responsables que en Honduras las empresas no puedan crecer y generar más puestos de trabajo. En Torrelibertad, prescindimos de cuatro impresoras industriales, pensábamos que la factura de energía del edificio, que normalmente era de 180 mil lempiras mensuales tendría una reducción sustancial, de por lo menos un 25 por ciento. Nuestro asombro es que en lugar de obtener una rebaja, tuvimos un incremento exagerado, puesto que la factura de 180 mil lempiras subió a 220 mil lempiras mensuales. Y cuando pedimos explicación a EEH nos dijeron que el problema es que hubo un incremento en la corriente eléctrica por el aumento de los combustibles. Este argumento es inmoral y linda con el delito, porque si esa fuera la razón, el efecto sería contrario cuando los combustibles bajan de precio, pero la factura se mantiene inalterable, en aumento cada mes, y así no hay empresa que pueda resistir este embate abusivo de la ENEE y EEH.

Si la economía nacional pierde 40 millones de lempiras cada día hay que sumar las pérdidas que están teniendo las empresas y las industrias. Procede cuanto antes que el gobierno tome la decisión: hay que revisar los contratos que fueron aceptados con precios onerosos, hay que buscar una nueva empresa que sustituya a EEH, pero en términos generales hay que establecer un nuevo modelo de generación de energía. Hay que terminar de una vez por todas con el daño terrible que el actual sistema de generación eléctrica le está produciendo a Honduras y a los hondureños.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 27 de junio de 2019.