La educación en las tablets y en las laptops

febrero 16, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Como el debate mundial en educación estriba en la pregunta si es seguro abrir las escuelas, los gobiernos han tenido que acudir a la tecnología de punta para que los niños puedan recibir sus clases, y aunque la educación virtual no sea igual que la educación presencial, es preferible a dejar a los niños sin recibir los conocimientos. El gobierno anunció hoy la entrega de unas 250 mil computadoras portátiles a niños del sector público, que por ser de hogares de escasos recursos no tienen acceso al pago de internet. Una computadora portátil, sea tablet o laptop permite la facilidad de conectarse siempre y cuando en los hogares o cerca de ellos haya wi-fi, que es la tecnología que permite la conexión inalámbrica para entrar a internet.



Este indudablemente es un gran primer paso, aunque faltan más o menos un millón de computadoras portátiles para cubrir el déficit y tener completa la cobertura en ese amplio sector estudiantil que se ha quedado marginado y aislado a consecuencia de la pandemia. Es loable el apoyo brindado por gobiernos y organismos internacionales que comparten la preocupación de las autoridades hondureñas por suplir la educación a los niños del sector público. Durante el tiempo de la pandemia, hay que revisar cómo ha afectado a los niños del sector público el rezago educativo, porque los niños afortunados que reciben clases en escuelas privadas, por lo general han estado recibiendo clases por más de 6 horas diarias de manera virtual, con un maestro que imparte la clase desde su casa a grupos estudiantiles de 30 a 40 niños por grado. Ese sector afortunado de nuestra niñez no ha perdido clases, y eso hay que agradecerlo a la tecnología por un lado, y al sacrificio que hacen algunos padres por tener a sus niños en una escuela privada. Porque no es cierto que a las llamadas escuelas bilingües solo asisten los hijos de una clase pudiente económicamente. En su gran mayoría son hijos de padres  de clase media que han comprendido que la mejor herencia que pueden dejar a sus niños es la educación bilingüe.

En cambio en el sector público los niños no han ido a la escuela durante casi un año, con la desventaja que hay comunidades en la zona rural que ni aun contando con las computadoras portátiles podrán acceder a conectarse por la deficiencia de la cobertura inalámbrica, de manera que el gobierno debe apelar a las dos grandes empresa de telefonía celular que cubren una buena parte de nuestro territorio, a que abran un servicio gratuito de wi-fi para que los niños puedan conectarse a los sitios donde estarán los insumos educativos. Si el gobierno, con su propio esfuerzo, con el respaldo de la cooperación internacional y el apoyo de las dos telefónicas logra poner la señal de wi-fi en todas las comunidades de la zona rural, nuestra niñez que recibe clases del sector público podrá recuperar bastante el tiempo perdido.

Ahora bien, este proceso no camina solo con entusiasmo, requiere que de inmediato la Secretaría de Educación comience con una etapa de preparación de los padres de familia del sector rural, especialmente en los sitios más alejados donde todavía no han  descubierto el internet. Hay que hacerlo, porque los virólogos pronostican que la pandemia nos encerrará por mucho tiempo y no tiene caso cifrar todas las esperanzas en la vacuna para volver a la antigua normalidad, entonces padres y madres de familia igual que los profesores con la tablets y las laptops saldrán de la preocupación al campo de los hechos. Esto quiere decir que los padres y profesores deben ponerse al tanto de esta tecnología tan fácil de manejar como son las tabletas y las portátiles para que puedan instruir a los niños.

Cuando llegue el tiempo de que los niños vuelvan a las aulas podrían haber otros lineamientos en las escuelas, pero por lo pronto la realidad es que las aulas permanecerán cerradas por todo este año, y quien sabe por cuánto tiempo más si las cepas y variantes del virus logran evadir la efectividad de las vacunas. Estamos escuchando que el gobierno de EEUU se ha propuesto impulsar la reapertura de la mayoría de las escuelas en sus primeros 100 días de gobierno, pero hablamos de escuelas de primer mundo, con condiciones higiénicas y pedagógicas inmejorables, mientras que en la mayoría de las escuelas públicas hondureñas las condiciones son tan deplorables que no tienen agua siguiera para asear los servicios que permanecen sumidos en una situación antihigiénica que espanta incluso a los que tienen ripiadas la nariz.

Una cosa es exigir a los niños que usen mascarilla cuando retornen a las aulas, que guarden el distanciamiento físico, pero sin agua no se podrán lavar las manos y siendo los niños tan inquietos en una situación tal es arriesgarlos a un contagio masivo, así que la educación en tablets y en laptops es la única solución educativa para nuestros niños del sector público. Todo esto hay que anticiparlo, porque no se puede pensar en una educación presencial solo con maestros vacunados si los niños estarían expuestos a contagiarse con las nuevas cepas que ya demostraron que no respetan edades.

Aplaudimos la incorporación de la tecnología de punta en los niños de las escuelas del sector público, a la vez que procede agradecer el apoyo de gobierno amigos y organismos internacionales para dar este gran paso. Posiblemente el agobio provocado por la pandemia ante la falta del suministro educativo a los niños es el factor propulsor para que Honduras de un paso firme incorporando la tecnología a la educación. Lo que le queda al gobierno es gestionar más laptops y tablets para que ningún niño del sector público hondureño quede excluido del suministro educativo por la vía virtual.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 16 de febrero de 2021.

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