La droga de la emigración

abril 11, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

¿Qué tan beneficioso para buscar un mejor futuro resulta para un hondureño lanzarse a una travesía peligrosa, como es adentrarse en los territorios de México para llegar a una frontera bloqueada por acción y amenazas del propio presidente de EEUU? No sin antes exponerse al riesgo más dramático como es perder la vida, no solo por el peligro de morir en el camino por diferentes causas, sino porque al final la meta inalcanzable que es ser admitido en EEUU, no está en la mínima posibilidad de lograrse por el cerrojo que Trump le ha puesto en la frontera.



No es condenable la razón que esgrimen las personas que, llevando lo mínimo, abandonan a sus seres queridos para irse a aventurar al peligro, algunos de los emigrantes hasta dejan sus trabajos para enrolarse en las caravanas, que cada vez son más reducidas, esperando nutrirse de más acompañantes en la medida que avanzan por El Salvador y Guatemala. Como las personas que atienden los llamados para enrolarse en las caravanas, se dejan entusiasmar por medio de ciertas redes sociales, podríamos decir que la nueva droga que embrutece a estas personas que deciden ir a lo inseguro, hacia el peligro, es la emigración promovida por agentes hondureños que obedecen a consignas políticas.

Como pura constatación, según lo confirman las autoridades, se ha comprobado que hay personas interesadas en promover estos desplazamientos migratorios, incentivando a los inconformes con todo el artificio del engaño, ilusionándolos con el manoseo de que en esta tierra nadie es profeta y que todavía quedan restos del sueño americano, dispersos en algunos lugares de la gran nación del norte. Que siendo EEUU un país enorme, en algún lugar encontrarán un trabajo mejor remunerado que el que tenían aquí, y que vale la pena arriesgarse para lograrlo. Con este discurso malévolo, los agentes del engaño convencen cada vez a menos personas, y cada cierto tiempo estamos viendo que pequeños grupos de hondureños se alistan con apenas una mochila en la espalda, persistiendo en hacerse acompañar de niños, porque los promotores de esta emigración inhumana les dicen que de esta forma ablandarán el sentimiento de los guardias fronterizos para pasar al otro lado de la frontera.

Y esto no es cierto, hoy más que nunca la furia del presidente de EEUU, Donald Trump, se está haciendo sentir contra todo aquello que huele a emigrante, sus órdenes son precisas, no hay concesiones para el que quiera ingresar a EEUU sin el correspondiente permiso de migración, y quiénes lo tengan deben ingresar por los puntos aduaneros, sean terrestres aéreos o marítimos. Pero sin contar con el permiso, llámese visa, el que intente burlar la prohibición, choca contra la voluntad del gobierno de EEUU y lo convierte en transgresor de las leyes estadounidenses.

En realidad, EEUU como cualquier otro país, incluyendo Honduras, está en su legítimo derecho de permitir o no cualquier flujo migratorio. Los que alegan que la emigración es un derecho natural, que por lo general es la gente de izquierda, faltan a la elemental verdad, porque emigrar no es un derecho que se puede invocar por el capricho de alguien que quiere establecerse en otro país. Para que se dé la migración tiene que existir la voluntad del país donde se anhela vivir, pero esta voluntad es soberana, y el país la ejerce en función de sus leyes que protegen la integridad y seguridad de su territorio. Se expresa a través del beneplácito individual que se materializa en la visa que se estampa en el pasaporte personal del solicitante. Conceder una visa de ingreso es opción de todo gobierno, por lo que intentar ingresar por la vía ilegal, en contra de la voluntad del otro país, es un desafío caprichoso que puede costarle caro a quienes, azuzados por personas perversas, exponen la vida haciendo un largo recorrido para encontrarse al final con una frontera bloqueada por el gobierno de EEUU.

Sabiendo de antemano el rosario de peligros que hay en esa tormentosa travesía de miles de kilómetros, en comparación con los males que hay en Honduras, que son evitables si las personas actúan con prudencia, hay que valorar las muchas oportunidades que hay en el país donde está casi todo por hacerse, y hay que aprender de los testimonios de compatriotas que se han distanciado del pesimismo local y con orgullo nos muestran el rostro sonriente al haber emprendido iniciativas de negocios y comercio, convertidas en sus plataformas desde las cuales han alcanzado un bienestar respetable.

Agregado a esto, el enorme capital que el gobierno pone a disposición de los micros y pequeños empresarios para que amplíen sus actividades aplicando en BANHPROVI, amplifica las oportunidades para que miles de hondureños puedan buscarse mejores condiciones de vida aquí, en su país, en lugar de dejarse seducir por los modernos traficantes de ilusiones que, a manera de droga, usan el engaño del ingreso ilegal a EEUU, logrando engatusar a los que todavía creen que Donald Trump no está hablando en serio.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 11 de abril de 2019.