La crisis precisa más que optimismo

enero 17, 2022

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Provoca alegría ver el entusiasmo de los miembros de la comisión de transición del gobierno de Xiomara Castro cuando se reúnen con los diferentes sectores del país para recibir innumerables pliegos de peticiones que esperan sean resueltas por el nuevo gobierno en el menor tiempo posible. Como cada planteamiento es apenas una pequeña parte de la crisis que hay en el país, se precisa más que optimismo para poder atender cada problema, porque todo pasa por disponer de recursos económicos y antes que todo, por agotar los procedimientos burocráticos establecidos por la ley. Esto no solo es asunto de optimismo y poner cara de alegría a los peticionarios, porque por naturaleza en un país como el nuestro donde hay tantas necesidades que satisfacer, en la medida que la comisión del gobierno creada para atender los asuntos relacionados con la transición y no para estar recibiendo demandas y peticiones, se vaya llenando de solicitudes que si no son atendidas en el corto plazo que las personas esperan, la imagen del gobierno de doña Xiomara se puede lastimar muy temprano.



Por solo estar cargados de energía positiva y que la comisión de transición esté llena de buenas intenciones no se podrá atender todo lo que gente plantea que sea resuelto de inmediato; todo esos problemas no van a desaparecer ni podrán ser resueltos ni van a cambiar las situaciones adversas de los compatriotas por el hecho de que se reciban las peticiones, porque es casi seguro que todos esos papeles están bien guardados pero que podrán ser analizados para ser atendidos dentro de algún tiempo, quizás tome varios o muchos meses, porque lo que le toca al gobierno ahora es racionalizar para establecer las prioridades que podrá atender conforme los recursos que disponga el país, en base a préstamos y a la cooperación internacional.

Ni en el gobierno que está por terminar, ni en el nuevo gobierno que está por asumir, ni en ningún gobierno futuro, habrán magos para poder atender tantas peticiones como se le están planteando al gobierno de doña Xiomara, y esto es bueno advertirlo, porque nadie debe acumular esperanzas por muy buena voluntad y disposición que demuestren los funcionarios del nuevo gobierno. Porque esta crisis económica y sanitaria está pasando una elevada factura al bienestar psicológico de todos los hondureños que hemos pasado en poco tiempo de disfrutar de una mediana tranquilidad a un bache gigantesco del cual no nos podremos recuperar en un año, o dos años, esto va a requerir de varios años, si es que el nuevo gobierno obtiene el apoyo internacional tanto de gobiernos amigos como de organismos internacionales. Pero también el nuevo gobierno va a necesitar del apoyo de todos los hondureños, y este se manifestará más en el espíritu de comprensión que tengamos todos, sabiendo que al gobierno le toca continuar con una serie de obras cuya sostenibilidad es vital si es que queremos enfilar a Honduras por la ruta del progreso y el desarrollo.

Por delante tenemos un futuro repleto de incertidumbre y muy escasas perspectivas sobre los asuntos más urgente que atender, como es el ramo de salud, generación de empleo, la reactivación del sistema educativo, tres necesidades que tienen que estar en un primer plano. El tópico del empleo es una necesidad ingente por atender porque mucha gente que sigue emigrando lo primero que argumenta es que en Honduras no hay oportunidades suficientes para trabajar. Hoy ciertamente resulta difícil obtener empleo porque cada vez hay más requerimientos para ciertas plazas y la gente en su mayoría no está calificada, y cuando encuentra una plaza común, aspira a devengar mucho más de lo que está establecido para el puesto.

Cuando los funcionarios del BCH, no solo de este, sino de todos los gobierno, hablan de un determinado crecimiento económico, todos nos ofrecen cuentos de camino real, porque ese crecimiento no ha servido ni antes, ni ahora para creer que nos favorecerá en el crecimiento de puestos de trabajo. Y a lo mejor es cierto que estamos creciendo, pero la realidad es que las cifras del crecimiento no se reflejan en puestos de trabajo. Y si el nuevo gobierno se empeña en cumplir las promesas de campaña, se corre el riesgo que muchos inversionistas decidan poner un compás de espera para interesarse en Honduras como destino de inversión, si reciben el mensaje de que en Honduras el clima de inversión se tambalea, más cuando se anuncian revisión de  contratos de obras que están funcionando.

Se imaginan ustedes ¿qué dirán los inversionistas en el exterior cuando un politiquero se obstina en afirmar que el contrato de un aeropuerto internacional donde participa un consorcio alemán será revisado y modificado? Este es el peor de los mensajes que se puede enviar al mundo empresarial, con las consecuencias esperadas de que muchos inversionistas descartarán a Honduras como posible objetivo de inversión.

Así que entre el optimismo inmoderado de los miembros de la comisión de transición y el imprudente pesimismo que transmiten personas ligadas al mando central del gobierno de doña Xiomara Castro, no se pueden lanzar las campanas al vuelo como para que cada día más sectores presionen al gobierno que asumirá el 27 de enero para que les reciban pliegos de peticiones al por mayor, que no podrán ser atendidas en el menor tiempo como esperan los peticionarios. Por no tirar más leña al fuego de la incertidumbre, llamamos a la prudencia a todos, a los que no se miden para pedir y a los que no se cansan de alimentar esperanzas, porque esto nos puede llevar a un nuevo estado de conflictividad social cuando surjan las presiones de uno y de otro lado, de todos aquellos que se han acercado a la comisión esperando que lo que piden tenga atención prioritaria.

Y no queremos pensar que dentro de algunos meses haya tantas presiones de los que exigen ser atendidos que al nuevo gobierno no le quedará otra salida que vivir echándole culpa de lo que no pueda cumplir al gobierno que acaba de terminar. Entonces el gobierno de Xiomara Castro para emplear a su gente tendrá que despedir a miles de empleados públicos a marcha forzada, con el lastre de tener que cargar con las prestaciones laborales que implicarán millones y millones de lempiras por pagarse. Y además, miles de reclamos de todos los que digan que votaron por Xiomara Castro para que le resolviera sus problemas. Entonces el gobierno de Xiomara quedaría como el perro del hortelano, que no arregla ni deja arreglar.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 17 de enero de 2022.

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