La corrupción no tiene marca hondureña

junio 23, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El infortunado modelo gerencial de la empresa INVEST-H, caracterizado por una completa ineptitud, y además confesa por parte de su director Marco Bográn, ha alimentado el morbo de la oposición que vive para aprovecharse de los errores de los colaboradores del gobierno y ha creado desconfianza en una gran parte de la sociedad que no puede aislarse del clima de sospecha que es alimentado por actuaciones como la compra de siete hospitales de los que, según el señor Bográn, los primeros dos estarían por llegar a Puerto Cortés a mediados del próximo mes de julio.



Como la oposición se nutre de actuaciones erráticas como las del señor Bográn, el resto de la población cae en esta batahola donde la mentira es mezclada con la verdad y viceversa, y al final de cuentas los cristianos de a pie terminan por no saber a quién creerle. Hoy, por iniciativa del Presidente del Congreso Mauricio Oliva, compareció ante el Congreso el señor Marco Bográn, que no actúa solo en Invest-H, tiene un equipo de colaboradores con currículum que por momentos lo apoyaron cada uno en la parte que les correspondió ejecutar en la compra. O sea que en Invest-H la tarea no las hace una sola persona como se ha hecho creer, y donde se trabaja en equipo la corrupción no puede tener un sello personal, porque alguien que no esté de acuerdo con una pillería, por lo general se desliga y deja el bulto, y termina por revelar lo incorrecto. En nuestra trayectoria periodística hemos aprendido que la madeja se desenreda por una hebra, que es la que lleva al centro del ovillo donde nace todo el enredo en cualquier acto de corrupción.

Como Marco Bográn presentara ante el Congreso Nacional los documentos que avalan la compra de los hospitales, los diputados le interrogaron desde todos los ángulos, a manera de francotiradores, desde preguntarle si el Estado había sido estafado en esta operación, hasta acusarlo de haber actuado con abuso de poder, o como le preguntó el presidente de la bancada liberal Mario Segura, si esta operación había sido ordenada por el Presidente JOH. Bográn defendió tres puntos esenciales en el Congreso: 1) la operación de compra no es ficticia y los primeros dos hospitales están en curso hacia Honduras, a bordo de un barco que anuncia su arribo a Puerto Cortés a mediados de julio, 2) la empresa en Turquía, según los documentos mostrados por Bográn, no es un invento como lo aseguró en Tegucigalpa, Adolfo Facussé, y 3) la compra la decidió Invest-H a requerimiento de la Secretaría de Salud, la operación fue conocida en Consejo de Ministros, sin que fuera ordenada directamente por JOH en su condición de Presidente de la República.

Bográn admitió actuar con una tardanza en la compra, lo que ha retrasado la llegada de los hospitales, pero aseguró que los primeros dos serían desembarcados en Puerto Cortés a mediados de julio, que es la fecha en que según varios médicos estaremos sumidos en el pico de la pandemia. Si todo lo dicho por Marco Bográn a los diputados del Congreso, concuerda con el desarrollo de los próximos eventos y los hospitales llegan a Puerto Cortés en la fecha que dice, habrá disipado en gran parte las dudas, más no todas, porque tratándose de una compra multimillonaria la pita estará desenrollada del todo hasta que se vean instalados los restantes cinco hospitales.

La ineptitud es un auxiliar, aunque no compinche, de la corrupción, a veces los funcionarios ineptos con sus actuaciones torpes aceleran el descrédito que surge en la opinión pública en contra de ciertas operaciones de Estado, por no hacer a tiempo los mandados, y como hay gente en Honduras, algunos que tienen buena imagen y otros que la tienen por el suelo pero que agarrándose de los primeros son expertos en prender el fuego, viven para hacernos creer que más que nación, Honduras es un emporio de la corrupción, buscando imponernos como marca de herradura que la corrupción es un mal hondureño.

Y aunque es cierto que la corrupción desacelera el crecimiento del país porque dirige el gasto público y una serie de inversiones hacia actividades que benefician a los que se aprovechan de la corrupción, ni ayer ni hoy existe un gobierno sin corrupción. No hay gobierno que pueda decir, por lo menos en Honduras, que puede lanzar la primera piedra al aire sin temor que le caiga en su propio techo. Cicerón, en la antigua Roma, ya denunciaba a los senadores romanos por corruptos. La pregunta es ¿si es correcto que por la actuación de algunos funcionarios se caiga en la barbaridad de lanzarle cieno a todo un país?

La tradición de la corrupción en Honduras no es propia del sector público, muchas veces es desde el sector privado donde se fomenta la ambición de los funcionarios de gobierno al ofrecerles favores para ganarse el beneficio en las compras que hace el gobierno. La historia de la corrupción en Honduras es bien compleja pero al final de cuentas la gran víctima resulta ser la población, porque la gran cantidad de dinero que se va a los bolsillos particulares podría emplearse en gastos necesarios para la salud y la educación de los hondureños.

Hoy hay una lucha orquestada a contra el nuevo Código Penal, al que se le quiere hacer ver como el código de la impunidad, lo cual no solo está distante de la verdad, sino que tiene un trasfondo que no es difícil desentrañar, de leguas se nota que proviene de sectores que temen que al ser aprobado este nuevo estamento, se castiguen ciertos delitos como el contrabando, que al no estar codificado en el Código Penal actual, permanece inmaculado, sin castigo, dejando que lo aprovechen a sus anchas los bribones que gracias a ese tráfico ilegal han creado sus imperios.

Le ha tocado el turno de estar en el banquillo de los acusados al señor Marco Bográn, señalado como corrupto de marca mayor, pero que si pasa la prueba demostrando que la compra de hospitales es real, y que en pocas semanas la expondrá a la vista de todos los incrédulos con los hospitales operando, aunque no recupere toda la reputación, habrá reivindicado el hecho que no es lo mismo ser inepto que corrupto. Porque aunque la impresión de ser corrupto se diluya, lo de inepto no se lo quita ni con un baño de cloro, dada la torpeza que ha exhibido con su pésimo nivel de ejecución.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 23 de junio de 2020.