La batalla por el agua

marzo 22, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La batalla de los pueblos, la batalla del espanto, la gran batalla del horror nos toma a puñaladas por la espalda, a puntapiés, a balazos, a gases tóxicos, a redes electrónicas, es la batalla por el agua que hace tiempo comenzó, aunque hasta hoy, recientemente nos percatamos, es la batalla donde se quiebra la palabra, donde se impone la sinrazón y brolla el desperdicio cuando no entendemos que el agua si bien es producto de un ciclo, no es eterna ni es infinita, que si no nos concienciamos que ahorrarla es un imperativo cuando abrimos la llave para cepillarnos los dientes, cuando nos bañamos, y hasta cuando le damos vuelta al servicio sanitario sin ponernos a pensar cuantos galones se van en cada vaciado, seremos los culpables de exterminar el agua.



Hoy, nuestros inmensos bosques arden al avance del fuego inclemente, sembrando de cadáveres de todas las especies las superficies que después de las lluvias lucen fragantes y verdosas, quebrando el teclado de la vida, rompiendo el maravilloso ciclo del agua, y al extinguirse las fuentes de agua, esta se ha ido como se va la vida.

Amigos, la supervivencia de las especies está determinada por el agua, porque el agua es la balanza, es el circulo que usado con inteligencia y raciocinio nos ayuda a los humanos a preservar la vida, pero cuando no cuidamos el agua, y la desperdiciamos o actuamos en contra de ella, provocando incendios en los bosques donde el agua nace en forma natural, ponemos la inteligencia en sentido contrario, perdiendo el sentido divino que es el razonamiento, porque al quedar vacíos de la cabeza por atentar contra el agua, nos estamos matando nosotros mismos.

Los taladores de bosques, los pirómanos que por acción u omisión incendian la foresta, son los fabricantes de la destrucción de las fuentes de agua, ellos más que nadie, deberán rendirle cuentas a la nación y a la humanidad, porque nos exponen a la sequía y a la muerte. Quienes venden todo porque creen que todo se vende, son los que le han echado la muerte al agua, son personas sin entrañas y sin escrúpulos, a ellos no les importa que el país entero se quede sin esperanza, porque un pueblo sin agua es un pueblo sin esperanza.

Qué vamos a hacer los hondureños con nuestras ciudades sin agua, porque siempre le dejamos todo al cielo para que con su bendita protección nos lance las lluvias, pero el agua así como nos llega, así se va, si nuestros gobiernos y autoridades no construyen los reservorios y represas para almacenar las aguas lluvias, que retenidas en depósitos construidos nos pueden hacer la vida más dichosa, porque la vida con agua es felicidad, y sin agua, es lo mismo que mortalidad.

Hondureños, libremos la batalla por el agua; en esa gran batalla todos debemos ir en la misma dirección, abogados, médicos, ingenieros, siquiatras, sicólogos, artistas, locutores, periodistas, militares, civiles, futbolistas, católicos, evangelistas, adventistas, ateos, agnósticos, de todas las razas, porque todos somos lo mismo, todos debemos tener el mismo interés cuando de agua se trata, y los que no conocían la importancia del agua, que la descubran ahora: SIN AGUA NO SE PUEDE VIVIR. Por lo tanto, hay que cuidar el agua, hay que ahorrarla, y lo más fundamental, hay que preservarle sus fuentes, y hay que construir cuantos reservorios y represas nos sea posible.

Al gobierno y autoridades les decimos: construyan todos los años no uno, sino varios reservorios y represas, pero hay que comenzar ya, no queda mucho tiempo para que Honduras entre en crisis nacional por la falta de agua.

Paremos el crimen contra los bosques, no permitamos que la huella de los criminales que le prenden fuego a la foresta, donde están las fuentes, se quede vagando en lo oscuro de la impunidad, no sigamos abatidos por la indiferencia ni por la ineptitud de las autoridades, que parecieran no conmoverse ni por la acción criminal de los depredadores ni por la necesidad de los ciudadanos que claman a cada momento: agua, agua, agua.

Dedicamos estas reflexiones al precioso e indispensable líquido que es el agua, hoy que es el Día Mundial del Agua, con un cierre poético de un poeta desconocido: «agua de los montes, cristalina, gota a gota trabajada, en las entrañas de las altas nubes, y en las ubres de los montes, agua que te buscas en ti misma, cuesta abajo, en el vientre y en la boca de cada hoja, agua que corres en la multitud de bocas, agua que corres presurosa como la vida misma, para disolverte en la esencia de tu ser natal, en los labios de la boca».

Procuremos celebrar el próximo Día Mundial del Agua, festejando que tenemos suficiente agua, porque la habremos  ahorrado a conciencia, y porque la habremos reservado y represada con inteligencia.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 22 de marzo de 2019.

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