La aprobación de un tratado

enero 11, 2022

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El Congreso Nacional no debe retrasar la aprobación del tratado celebrado entre el gobierno de Daniel Ortega y el gobierno hondureño presidido por JOH, por la enorme trascendencia del mismo que nos garantiza la salida a las aguas afueras del Golfo de Fonseca en el Océano Pacífico. Mientras la Asamblea Nacional nicaragüense lo aprobó al cabo de pocas horas de haberse suscrito, en Honduras nuestro Congreso Nacional ha dilatado la firma, a nuestro parecer, innecesariamente, porque al retrasar el acto damos la impresión de que existe un desinterés del lado hondureño, que no es así, porque es Honduras el país al que le urge reafirmar nuestra soberanía fuera del Golfo de Fonseca.



El gobierno salvadoreño que preside Nayib Bukele ha armado una pataleta innecesaria por la suscripción bilateral del tratado entre nuestro país y Nicaragua, sin razón ni justificación jurídica porque el fallo con la respectiva resolución  de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, al delimitar la frontera entre Honduras y El Salvador, en lo referente al Golfo de Fonseca, mandó a los tres países ribereños, El Salvador, Honduras y Nicaragua, a que se pusieran de acuerdo conforme sus posesiones históricas para el uso de las aguas del Golfo de Fonseca. En un principio Nicaragua y El Salvador pretendían cerrarle a Honduras el paso a las aguas afueras al Pacífico, con la tesis salvadoreña de que los derechos de Honduras solo están dentro y no fuera del Golfo de Fonseca, una tesis fuera del contexto legal, usada para presionar a Honduras para que le ceda derechos que por tradición le corresponden a nuestro país, como es Punta Conejo, que más que una isla es una pequeña porción insular unida a tierra firme hondureña.

El logro diplomático del gobierno de Hernández con el gobierno de Ortega, está apegado al fallo de la Corte de La Haya, que mandó a ponerse de acuerdo a los tres países colindantes para la explotación del Golfo de Fonseca. El hecho de que el gobierno de Nayib Bukele de El Salvador no aceptara incorporarse al tratado Bicentenario celebrado entre los gobiernos de Honduras y Nicaragua es un asunto caprichoso propio del carácter del gobernante salvadoreño. Sin embargo, al celebrarse el tratado Ortega-Hernández, en ningún momento se menoscaban los derechos que le corresponden a El Salvador, dentro y fuera del Golfo de Fonseca. La celebración del acto fue bilateral entre Honduras y Nicaragua, pero sin perjudicar los derechos de El Salvador. Otra cosa es que Bukele se empecine en querer obligar a Honduras a que le reconozca derechos a El Salvador que por ley no tiene en el Golfo.

La sentencia de la Corte de La Haya fue indisputable y es de obligatorio cumplimiento para los dos países al haberse sometido tanto Honduras como El Salvador a la majestad del máximo tribunal de justicia del planeta para definir la frontera entre ambos países. En su momento, El Salvador quiso desconocer el fallo del máximo tribunal, pero todo reclamo resultó extemporáneo y a El Salvador no le quedó más que acatar la resolución del tribunal de La Haya. Posteriormente, El Salvador apegado a su aspiración tradicional de querer tener derechos sobre territorio que jurídica e históricamente han sido hondureños, ha venido desarrollando campañas que no tienen ningún asidero legal. Como esta vez, en que se resiste a aceptar el acuerdo celebrado entre Honduras y Nicaragua, apegado a la resolución de la Corte de La Haya que mandó a los tres países a ponerse de acuerdo en el uso de las aguas dentro y fuera del Golfo.

Para Honduras ha sido muy beneficioso que Nicaragua aceptara celebrar el tratado con el gobierno hondureño, por lo que resulta incomprensible que el Congreso Nacional haya dilatado la ratificación del mismo, estando a pocos días de finalizar la legislatura del último período de la junta directiva que preside el Dr. Mauricio Oliva. Es imperativo e impostergable que la primera determinación que debe asumir el Congreso Nacional al reanudar sus labores este año, es la ingente aprobación del tratado Ortega. Hernández, que nos garantiza a los hondureños la salida a las aguas afueras del Pacífico, un derecho natural que le corresponde a Honduras, ratificado en el fallo de la Corte de la Justicia de La Haya.

No hay excusa alguna para postergar la ratificación del tratado, el futuro de Honduras, igual que el de los países vecinos en el Golfo de Fonseca, depende mucho que las tres naciones se preparen para convertirnos en la segunda ruta comercial del Pacífico al Atlántico, gracias a que Honduras tiene las mejores condiciones dentro del golfo para construir el Canal Seco que desde Amapala conecta a Puerto Cortés, para el tráfico comercial desde los países asiáticos a las ciudades de la costa este de los EEUU. Esta será la obra cumbre que debe ser proseguida por el gobierno de Xiomara Castro para hacerla una realidad. Pero lo primero es ratificar el tratado que nos garantiza la salida a las aguas afueras del Golfo. No hay razón ni sentido para retrasar la urgente ratificación del tratado.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 11 de enero de 2022.

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