Karmas políticos en el CNE

febrero 23, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

En el CNE flotaba un ambiente de incertidumbre mientras la magistrada presidente, Ana Paola Hall, disfrutaba de una semana de descanso por razones de salud, comprensible cuando una persona es sometida en su cargo a un estrés intenso, pero apenas se reincorporó a su cargo el domingo y en una sesión de pocos minuto la magistrada presidente de manera diáfana y luminosa recordó las pautas que rigen el desarrollo de las elecciones primarias, donde los partidos tienen la potestad de conducirse por sus propios estatutos, para celebrar la elección de sus autoridades y candidatos, mientras el CNE actúa solo como un supervisor o tutor de la elección. En español castizo, los partidos tienen plena facultad para auto-regularse o auto-administrarse en sus elecciones primarias o internas, que al fin y al cabo son eso, elecciones internas.



Lo interesante de este corto capítulo de apenas una semana que vivió el CNE, es que, con el pasado, literalmente «controlado», los tribunales electorales siempre dejaron que los partidos celebraran sus elecciones, incluso, a veces por medio de convenciones donde los delegado elegían a los candidatos, un procedimiento equivalente casi a elegir de dedo, aunque no del todo antidemocrático, pero, era excluyente en perjuicio de los electores que son los ciudadanos militantes de cada partido que quedaban sin derecho a elegir. Lo mejor de todo es que, la reincorporación de la magistrada presidente Ana Paola Hall devolvió la calma al organismo electoral y de nuevo nos enrutamos hacia el final del proceso que será el 14 de marzo, cuando liberales, nacionalistas y libres deberán acudir a las urnas a elegir a sus candidatos y autoridades.

Al desaparecer el escándalo, orquestado por una cantidad de noticias echadas a rodar para ese propósito, hay que ver la parte positiva: la magistrada Rixi Moncada, tuvo una actuación que debemos reconocer, recordó que siendo los partidos políticos instituciones de derecho público, tienen sus propios estatutos que rigen su vida institucional que comprende la elección de sus autoridades y candidatos. Si Rixi Moncada hubiera instalado el pleno, teniendo el suplente de la licenciada Hall solo derecho a voz, cualquier decisión que hubiera sometido a votación la hubiera ganado con su condición de doble voto, una actitud que le hace ganar algunos puntos a doña Rixi, que en otras ocasiones no desaprovechó la oportunidad para acarrear agua al molino de LIBRE. Esto es un verdadero karma político, porque habiendo tanto reproche contra las actuaciones de Rixi Moncada, esta vez hay que reconocerle que políticamente actuó de una manera decente sin aprovecharse de una situación breve donde pudo haber puesto patas arriba al organismo electoral y crearle una crisis al proceso electoral que está a pocos días.

Nuestra política queda ahora como un engramillado de futbol, completamente lista para que los jugadores del partido del 14 de marzo, que somos los electores, acudamos a las urnas dentro de unas tres semanas, para después no dar pretextos por la escogencia que surja de la elección, siendo que para noviembre quedarán 7 meses para las elecciones generales, con las cuales Honduras se garantizará la alternancia en el poder que es factor básico para continuar viviendo en democracia. Por lo pronto nos hemos alejado de ese ambiente sofocante que se originó con la súbita desaparición de la magistrada Ana Paola Hall, misma que dio lugar a una multitud de especulaciones echadas a rodar por las mentes perversas que viven para atizar la duda, especialmente la que, sin ningún elemento básico de veracidad, es propalada por siniestros personajes de izquierda que aseguran que no habrá elecciones primarias, que no habrá elecciones en noviembre, porque aquí ya se instaló una dictadura. Y ni una cosa ni la otra son ciertas, habrá elecciones primarias, habrá elecciones generales en noviembre y al día siguiente sabremos quién será el nuevo presidente de los hondureños que asumirá en enero del 2022.

Es tiempo que los hondureños actuemos como adultos en política, que no nos dejemos sorprender por tantas idioteces que son alimentadas por algunos medios que sin querer queriendo asumen una función sediciosa, que en cierta manera amenaza a la democracia y toma partido en favor de los enemigos de la estabilidad del país. La puñetera verdad es que hay personas en un partido político que quisieran ganar el poder para convertirse en dictadura de largo plazo, como el chavismo en Venezuela, el castrismo en Cuba y el orteguismo en Nicaragua. Es el mismo sector que en el 2009 nos llevaba a convertirnos en un pequeño satélite del chavismo. Eso está muy fresco todavía, Hugo Chávez reconoció que al haberle frustrado el proyecto a Mel Zelaya le dieron un golpe al proyecto chavista en la parte más débil y pequeña como es Honduras.

Ya han transcurrido casi 12 años de aquel infortunado evento político, pero hay muchos hondureños que no han comprendido la importancia de aquellos incidentes que de haber prosperado hubieran truncado la democracia, y como sea que se truncó, lo importante es que los hondureños pudimos continuar por la senda democrática y hoy estamos a punto de dar de nuevo el paso de las elecciones primarias que son esenciales para garantizar las elecciones generales. Por todo esto es que somos partidarios de que el estado debe echarle el hombro a las elecciones primarias, aportándole recursos para que los partidos políticos den este paso fundamental que son las elecciones primarias, para que no haya ninguna excusa de que por falta de primarias no se puedan celebrar elecciones generales.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 23 de febrero de 2021.

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