Joven relata como estuvo a punto de ser víctima de un secuestro exprés en la capital

agosto 21, 2021

Tegucigalpa, Honduras

Mediante las redes sociales, una joven capitalina narró cómo intentaron secuestrarla en pleno bulevar Morazán, en la ciudad de Tegucigalpa, capital de Honduras.



Según relató la joven, tomó la decisión de contar lo que le pasó para que todos los ciudadanos estén alerta, y no se vean expuestos a este peligro, del cual ella afortunadamente salió ilesa.

A continuación, el mensaje que posteo la joven:

Buenas noches a todos mis amigos.

¡El día de hoy quiero que me LEAN!!

Deseo compartirles una atroz experiencia que atravesé hace días justamente en este sector del Boulevard Morazán, en la esquina del paseo Los Castaños.

Eran las 12:30 cuando venía cruzando del otro extremo de la calle, es decir desde Crefisa hasta esta esquina señalada en la fotografía. Tengo un familiar que labora cerca de la zona y decidí ir a dejar mis pertenencias a su oficina, ya que posteriormente me dirigiría al Centro de Tegucigalpa.

Con el afán de retornar donde mi familiar (ya que olvidé mi identidad y dinero extra), esperé a que el semáforo me permitiera regresarme, cuando de la nada a mis espaldas apareció una señora de unos 65 años aproximadamente, se notaba algo ansiosa, nerviosa, y me pregunta.

¿Mamita, sabes dónde queda la casa del cambio? Mira que necesito llegar y ando desde las 6:00am dando vueltas, ¿me podes ayudar?

Ya me lloraba la señora.

Siendo alguien que transita por Boulevard Los Próceres, Morazán y lugares contiguos frecuentemente, se sabe qué negocios hay… Evidentemente casas de cambio o empeños ahí no hay.

A lo que le sugiero que puede preguntarle al guardia de Castaños, que él le puede ayudar a dar con el lugar.

Ella en gran desesperación me dice:

No seas mala, guíame en donde queda, ando desde temprano queriendo cambiar esto!!

Mi sorpresa amigos es que se saca una bolsa del busto y era una cantidad de dólares increíble de $50, $20, $5, etc, hasta tentador se miraba aquello… Te voy a pagar bien, acompáñame mamita, me dice.

Pero claramente nadie llega a ofrecerte dólares así de la nada, más en un Boulevard donde se sabe que siempre pasan cosas.

Ella me reitera que no puede preguntarle a cualquier persona porque se los van a querer quitar, yo le insistí en que le preguntara al guardia, yo andaba de prisa, pero en ese momento llega otra señora ya un poco más joven, unos 58 años quizá y me dice.

¿Por qué no la quiere acompañar?

Que barbaridad, todo es voluntad, si ahí no más por Ficohsa dicen que queda, que jóvenes los de ahora!! (Regañándome prácticamente)

Entonces le dije, y si usted conoce por qué no la acompaña usted?

Y también les dije que por qué no iban al banco, y me dijeron que ella debía tener cuenta para que le cambiaran ese dinero…

Para no cansarlos, me estaban va de retener y se mostraban cada vez más ansiosas, yo repitiendo que quien les podía ayudar era el guardia y que ya me tenía que ir.

Pero en lo que están hablando conmigo siento que me están cómo orillando, de manera que yo le diera la espalda al tránsito de vehículos, cuando en eso se ha parado un taxi, un tipo abrió la puerta trasera y solo escuché que dijo cómo Vivassss ahí!!! Y las señoras intentaron empujarme, de manera que yo cayera de espaldas al asiento del carro!!

Cuando tratan de empujarme me abalancé sobre ellas, pues por fortuna no soy tan pequeña y ellas eran de baja estatura.

Cuando me tiré sobre ellas no me percaté de la cadena que han colocado ahí (para evitar que los carros de estacionen) y me caí, me raspé las rodillas, tobillo, la mano derecha, del impacto caí con el codo, del cual me siento mejor…

Era un secuestro express.

No se cómo tuve fuerza para levantarme, lo único que logré ver es que el taxi hulló, el guardia de Castaños salió corriendo a auxiliarme pero yo no hice caso a nada, solo quería huir de ahí y los vehículos empezaron a pitar de forma exagerada, todos vieron que me querían meter al vehículo, solo oí que unos me ofrecían ayuda.

“Subite a mi carro, te ayudamos, llamemos al 911 venite!!!”

Yo solo huí y no sentía dolor. Por fortuna, pude llegar al Centro que era hacia donde iba, busqué de una amiga a quien le agradezco haberme ayudado y hasta después caí a la razón de lo que había pasado, empecé a sentir dolor, ansiedad, me sentía realmente mal.

Tengan cuidado por favor, hago público esto para alertarles, estamos tan mal en este país y pensar que desde luego que me quisieron envolver con esa cantidad increíble de dólares no eran ladrones cualquiera, quizá eran dedicados a tráfico de órganos, trata de blancas, entre otras tantas cosas que uno piensa después de tan tétrica experiencia.

Le agradezco a Dios porque puedo estar aquí y compartirles lo ocurrido.

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