José Orlando Leiva: de simple delegado a potentado empresario

mayo 15, 2018

“Conformaban una especie de sociedad con otros policías que eran dueños de transporte, como René Maradiaga Panchamé y Jorge Alberto Barralaga”, reveló la fuente.

 

Tegucigalpa, Honduras



El ex oficial de la policía, José Orlando Leiva Natarén, era investigado desde el año 2013, en donde la oficina de asuntos internos descubrió incongruencias en sus ingresos.

Leiva Natarén hizo una carrera de 25 años dentro de la Policía Nacional, donde logró ser de un simple delegado policial a un potentado empresario con negocios en Honduras y Estados Unidos.

Se desconoce exactamente cómo logró obtener su fortuna, pero informantes anónimos revelaron que asaltaba pipas de combustibles en el sector de la ciudad de Tela, departamento de Atlántida.

Además, se dedicaba al lavado de activos proveniente del crimen organizado.

Un informe patrimonial de Leiva Natarén, elaborado por la desaparecida Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP), da cuenta de una incongruencia de nada menos que 300 millones de lempiras (casi 13 millones de dólares).

Su expediente fue enviado en 2014 al Tribunal Superior de Cuentas (TSC) para que este organismo tipificara el delito de enriquecimiento ilícito.

Aquella investigación patrimonial se remitió en el mismo año al Ministerio Público para que formulara cargos de lavado de activos, junto con los de otros 11 exjerarcas policiales.

En esa lista está también el subcomisionado (r) Jorge Alberto Barralaga Hernández, quien se encuentra detenido en la cárcel de Támara, acusado de encabezar una estructura de lavado de activos proveniente del crimen organizado y narcotráfico.

De agente a empresario

Información de Inteligencia revela que el exoficial Leiva Natarén, en sus 25 años de servicio en la Policía Nacional, logró construir un emporio económico que no se justificaba con su salario y sus ingresos extras, los que no sobrepasaban los 100,000 lempiras mensuales (unos 4,248 dólares mensuales).

Uno de los funcionarios que participó directamente en su investigación patrimonial relató, bajo condición de anonimato, que los cuerpos de seguridad del Estado ya le seguían la pista por la presunta comisión de varios hechos ilícitos.

En las indagaciones se logró cotejar que estando activo en la Policía ya era propietario de tres gasolineras, una agencia de venta de partes automotrices, varias unidades de equipo pesado, transporte de carga, un colegio de educación secundaria, una infinidad de viviendas y varios carros de lujo.

Según el investigador, Leiva Natarén, además, tenía vínculos comerciales con otros altos exjefes policiales que poseían empresas de transporte de carga, entre ellos Jorge Alberto Barralaga y un exdirector de la desaparecida Dirección Nacional de Tránsito (DNT) que habían incursionado en ese negocio.

“Conformaban una especie de sociedad con otros policías que eran dueños de transporte, como René Maradiaga Panchamé y Jorge Alberto Barralaga”, reveló la fuente.

De agente a empresario

Leiva Natarén fundó varias sociedades en Honduras, una de ellas en el estado de Florida, Estados Unidos, denominada Corporación Natarén (Conar, Inc Overview).

En esta sociedad aparece como directora y principal socia Nancy Patricia Sánchez Cruz, con quien aparentemente el exoficial tenía una relación sentimental.

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