JOH, una nueva cercanía en los desfiles

septiembre 19, 2018

Última Línea con Juan Ramón Martínez

 

Tegucigalpa, Honduras



Aunque los desfiles estudiantiles no me llaman mucho la atención, debo reconocer que los sigo por Canal 10. Y en algunos momentos, disfruto de las singularidades que ofrecen. Tanto por las jóvenes que desfilan, hermosas y con gracia, ante el gran público que las ve en las calles y que las celebra con alegría en el Estadio Nacional, como de la habilidad de los paracaidistas y la belleza rauda de los aviones de guerra de Honduras. Gran gusto, me causó ver en el aire los F-5, columna vertebral de nuestra superioridad aérea en Centroamérica.

Pero además, hay algunos detalles que casi siempre, pasa por alto al gran público. El primero de ellos, muy positivo, es la renovada cercanía del Presidente de la República con el público en el estadio y especialmente con respecto a los jóvenes que marcharon con alegría, belleza y garbo frente a su tribuna que esta vez, estaba mucho más cerca que en otras oportunidades. Varias personas me han enviado, para compartir su alegría, las fotos con el primer mandatario, en las que otra vez, JOH, luce sonriente, afable y simpático con todas las personas que se le acercaron. Después del 26 de noviembre del año pasado, nunca antes lo había visto tan relajado, tan atento y alegre incluso, en un desfile que, por más que uno quiera fingir lo contrario, es muy cansado por el alto número de instituciones que participan en él. Sin embargo JOH siempre estuvo atento, fijándose en los detalles, no con ánimo de supervisor – normal tentación del poder – sino que con la actitud humilde del que, por primera vez, participa en actos de estos. Y se deslumbra, mostrando entusiasmo e interés singulares.

La figura presidencial, rodeado de su esposa, nos trasmitió a los que veíamos por televisión el desfile en honor a la Patria, un sentimiento de seguridad, en el sentido que la ruptura que divide a los hondureños, no es tan profunda como habíamos creído inicialmente.

Incluso los incidentes – que siempre se producen en estas grandes movilizaciones – no le restaron belleza al acontecimiento; ni mostraron que el gobernante se mostrara incómodo o ansioso. Tenemos la impresión que no se enteró siquiera, del incidente que se produjo en una de las graderías populares y que, incluso haya visto con cierta alegría, la irrupción de una parte del público que, invadió el engramillado de la principal instalación deportiva del país.

Por todo lo anterior, tenemos la impresión que la tensión política nacional, está en proceso de reducción y que la intención de LIBRE, de producir un evento paralelo –sin sentido alguno y sin valor para concitar respaldo porque se trata del homenaje a la Patria común ante la cual todo debe ser depuesto en su honra y grandiosidad– no les está dando resultados, por más que sirva para mostrar la intención de continuar vigentes; e incluso, para permitirle a algunos disociadores provocar desórdenes y confrontaciones con la autoridad.

Por ello, a nosotros en lo particular, nos queda fijo en la retina sensible de nuestro orgullo, más la bandera azul de las cinco estrellas, la juventud orgullosa desfilando y un gobernante humilde que ha derrotado la arrogancia tradicional que, asumen algunos gobernantes. Y barrido las banderas partidarias, los discursos que refuerzan enconos y las ofensas que ratifican defectos educativos insalvables. Nos quedamos al lado del gobernante, lucido y tranquilo, rodeado de su pueblo, feliz de su servicio dedicado a los altos intereses de la nación. Antes que el anuncio de la montonera y la agresiva muestra del odio, de unos hacia los otros, preferimos el desfile patriótico del Estadio Nacional, presidido por un gobernante cercano a su pueblo, orgulloso del cumplimiento de sus tareas y humilde, al frente de un cargo en el que, sabe que tiene la obligación de unirnos alrededor del esfuerzo por la forja de una Honduras mejor.

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