Joe Biden y una gran sorpresa

junio 25, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El anuncio formulado este viernes por el presidente Joe Biden de donar 500 millones de vacunas Pfizer contra el COVID-19 a varios países incluyendo Honduras, es altamente histórico porque no deja de constituir una gran sorpresa, especialmente por la dimensión del donativo, en el momento que países como el nuestro no han podido tener acceso a comprar en forma directa a los laboratorios que producen las vacunas más referenciadas que han pasado por el riguroso protocolo de la FDA. El presidente Biden parece ser un gobernante que habla con los hechos hasta cuando ya los tiene bajo control, y creo que en el caso de las vacunas para nuestro país, igual que para el resto de países latinos, sin temor a las críticas que le llovían desde estos lados por el silencio que mantenía el gobierno de EEUU, que ya empezaba a producir un resentimiento antinorteamericano, fue hasta que los laboratorios le confirmaron la capacidad de elaboración de la suficiente cantidad de vacunas, que decidió soltar el anuncio.



A estas horas Pfizer está trabajando a tiempo extra para tener la producción de la vacuna, pero desde ya se le ha anticipado al gobierno hondureño la entrega de 1.5 millones de vacunas, cantidad con la que las autoridades pueden empezar a planear desde ahora una jornada intensiva y masiva de vacunación a partir del mes de julio, lo que requiere preparar más personal para el operativo de aplicación; la buena noticia es que el gremio de las enfermeras ha manifestado que hay personal suficiente para hacer una aplicación diaria de hasta 50 mil vacunas, que de llegar a ser posible significa que podríamos avanzar con más de un millón de personas inoculadas al mes. Habrá que esperar cómo será el programa de entrega de la vacuna Pfizer y Moderna en las próximas semanas, pero aún vacunando a un ritmo más moderado que el que maneja el gremio de las enfermeras, lo importante es que habrá vacunas suficientes para aplicar las dos dosis en el tiempo que originalmente se contempló.

Ahora bien, es bueno retomar la consideración de lo que significa la alianza y la amistad de EEUU, algo que la izquierda hondureña siempre trata de desestimar, porque, por más que tengamos que lamentar algunas veces el trato que nos da EEUU en ciertos asuntos, la realidad es que cuando EEUU apoya lo hace en grande, para resolver los problemas y no para tapar baches. Un desdén de EEUU siempre trae preocupación, especialmente entre los que creemos que EEUU, la democracia más ejemplar del planeta, no se puede dar el lujo de dar tumbos que por momentos desconcierta a sus pequeños aliados, como el caso de Honduras, que últimamente ha puesto toda la carne al asador para crear un muro de contención que impida el tráfico de drogas desde América del Sur a EEUU. En esta tarea Honduras ha sido la pieza clave que, durante la administración de Hernández Alvarado, ha enfrentado en forma decidida a las agrupaciones dedicadas al tráfico de estupefacientes, con un resultado muy favorable a EEUU, pero con un alto costo para nuestro país, porque en la medida que se frena el tráfico de drogas hacia EEUU, una parte del producto estupefaciente se queda circulando en territorio hondureño, convirtiéndose en actividad comercial para miles de hondureños desempleados que son reclutados por las agrupaciones delictivas organizadas para vender el producto en diferentes lugares de nuestras ciudades.

Que las autoridades del gobierno y los políticos de EEUU no entiendan este enorme sacrificio que hace la nación hondureña, por momentos nos hace lamentar que en Washington haya un desenfoque inexplicable que no debería existir, porque significa que en esos niveles no hay una visión clara y precisa que analice qué país es el que más le ayuda a EEUU en su propósito de evitar que las drogas le lleguen a sus diferentes ciudades.

Lo indudable es que Biden no tiene limitaciones personales para desconocer el aporte que recibe su país, por lo que satisface que sea el presidente de EEUU el que haya anunciado esta valiosa donación de 500 millones de vacunas, entre las cuales está nuestro país que en las próximas semanas recibirá la primera remesa de 1 millón 500 mil vacunas.

Biden es lo contrario de Trump, de quien había el temor que provocara en cualquier momento una catástrofe mundial sin que pareciera un hombre de Estado, la prueba es el desatino impresionante con que manejó la pandemia desde un principio. En cambio Biden no solo parece un hombre de Estado sino que está ejerciendo ese papel de una forma correcta, le ha plantado cara a la pandemia, ignorada por Trump en todo momento. El hecho de anunciar este día la donación de 500 millones de vacunas para los países de escasos recursos demuestra que EEUU vuelve a ser la poderosa gran nación, como actuaba EEUU con Roosevelt, con Truman y con Kennedy que fueron los presidentes que no vacilaron para tomar grandes decisiones, que no pusieran en duda el liderazgo y el poderío de EEUU. Con decisiones de este tamaño EEUU vuelve a ser lo que ha siempre ha sido: la primera potencia del mundo y el mejor aliado que podemos tener.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 25 de junio de 2021.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *