De inyectar las nubes y otras chifladuras

febrero 26, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS



Hay que aclarar de principio ¿se pueden inyectar las nubes para provocar lluvia? Si se puede, desde hace tiempo en varios estados de la unión americana se practica esta acción, cuando los períodos de lluvia se espacian y el agua escasea. Pero, inyectar una nube para forzar lluvias no es algo sencillo, como inyectar un cerdo, inyectar una vaca, inyectar un perro, inyectar un caballo o ponerle una inyección a una persona. Inyectar o bombardear las nubes no es algo simple que se puede practicar de un día para otro, además de altamente costoso, hay que hacer todo un estudio para identificar el tipo de nubes que son propicias para acumular mayor cantidad de agua. Hacia ellas se dirigen los aviones equipados para bombardearlas, aunque el término usado es “inyección” con ciertas sustancias químicas que descomponen el agua de su estado gaseoso a líquido, para que caiga sobre la superficie terrestre. Pero, hay un gran inconveniente, que los autores de esta modalidad de lluvia forzada nunca han podido acertar que las lluvias caigan en el lugar que se quiere, mucho menos que el agua caiga en determinado momento.

Como el bombardeo o inyección de nubes lo inventaron las asociaciones de agricultores en EEUU, poco a poco lo fueron descartando por lo caro que resultaba y lo poco efectivo que obtenían de la acción cuando vieron que las lluvias caían horas después, en lugares diferentes donde no habían siembras. Hoy la acción casi ya no se practica, por lo que hablar de una inyección o bombardeo de nubes es historia, de manera que pensar que alguien puede provocar lluvias en un lugar y hora determinado resulta una chifladura, o un chiste circense, dirigido a la población más ignorante del mundo, que afortunadamente no es la hondureña, porque nuestros compatriotas con tanta información que reciben por todas las vías de lo que presumen es de estar debidamente informados.

Hoy, la gente no se conforma con lo que ve en los telenoticieros, en los periódicos o escucha por las emisoras, en sus teléfonos reciben un bombardeo de noticias buenas y malas, noticias ciertas y noticias falsas, los hondureños están informados y a la vez desinformados. Estamos viviendo una era de intoxicación noticiosa, de la que solo se salvan las personas que viven con el juicio bien ajustado, que no se tragan las falsedades porque han aprendido a digerir lo que es cierto de lo que es falso.

Lo de inyectar las nubes para que llueva en un momento dado y en un lugar determinado donde habrá algunas personas, es una chifladura. Pero, no hay porque ahogarse con las chifladuras de cualquier loco, porque están pasando cosas interesantes en Honduras, de gran trascendencia, como el hecho de que hoy nos visita una funcionaria de alta categoría del gobierno de EEUU. Se trata de la señora Nikki Halley, cuyo nombre original es Nimrata Randhawa, por ser hija de un matrimonio hindú, aunque nacida en Carolina del Sur. La embajadora Halley es miembro del gabinete de Trump y es una autoridad en el combate al crimen organizado y una de las funcionarias que encabeza la lucha contras las maras y pandillas.

El gobierno de Donald Trump está empeñado en acabar con las maras en EEUU, pero al mismo tiempo afirma que quiere colaborar con los países centroamericanos en el mismo propósito. La historia indica que las pandillas como organizaciones criminales nacieron en EEUU, de allí los integrantes fueron erradicados hacia sus países de origen y se armaron primero en El Salvador y después en los demás países centroamericanos.

Posiblemente nunca antes había venido a Honduras una persona tan próxima al poder presidencial de EEUU como esta vez, porque la embajadora Halley llega a Honduras cuando el gobierno de JOH ha empeñado su palabra en mantener la guerra contra las pandillas y el crimen organizado. Paradójicamente, en estos momentos, Salvador Nasralla y Mel Zelaya, de manera impúdica han expresado su proximidad con las maras, y a ciencia cierta no sabemos si ambos personajes tienen idea del papel que asumen al identificarse con los sectores antisociales, porque aunque hayan muchos hondureños que piensan igual que Salvador Nasralla y Mel Zelaya, la inmensa mayoría se distancia de sus preferencias y han decidido separarse de su ruta que no es propiamente política, sino de otro tipo de orientación que no compagina con los intereses de nuestro país.

Entonces habiendo tantas cosas importantes que están sucediendo en Honduras, que incidirán de manera innegable en el futuro para contribuir al desarrollo de nuestro país, las chifladuras como la que oímos el fin de semana, que el gobierno inyectó nubes para que lloviera a una hora y en un lugar determinado, habría que tomarlas con buen humor. Algo así como la hora del disparate, porque una sarta de disparates es algo así como una hora feliz, porque los disparates nos hacen reír. Y tan saludable que es reírse.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 26 de febrero de 2018.

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