Interpretar a Honduras

agosto 6, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Algunas veces los hondureños nos resistimos, porque la tendencia es esa, a interpretar correctamente la realidad de Honduras, porque los políticos de todos los pensamientos nos han metido en la cabeza que somos el peor de los países, pero cuando a alguno de ellos les ha tocado dirigir los destinos de la nación, entonces se ufanan de hacer lo mejor, aunque los resultados indiquen todo lo contrario. Y para corroborar cómo está marchando Honduras, es obligado sentarse a conversar con personas extranjeras, de alta calificación profesional, que trabajan en la cooperación que brindan los organismos internacionales, con la obligación de conocer a fondo cómo trabajan los organismos hondureños, con qué capacidad ejecutan los programas de Estado y qué resultados están obteniendo.



Invité al representante del BID en nuestro país, señor Eduardo Marques Almeida, a que compartiéramos un desayuno, deseoso de profundizar sobre opiniones suyas expresadas recientemente en un artículo publicado por el diario El País de España. Acompañado por mi hijo Rodrigo Javier, estuvimos conversando con Marques Almeida por casi dos horas, solo sobre asuntos de Honduras y quedé profundamente impresionado por el enfoque que tiene de nuestro país.

Cuándo le pregunté cuál es el principal problema que tenemos los hondureños para no lograr el despegue hacia el desarrollo, Almeida fue preciso: LA AUTOESTIMA. Es preciso, al decir que el hondureño tiene muy baja autoestima, habiendo tantos y tan buenos recursos para hacer del nuestro uno de los mejores países, que resulta una grosería que los mismos hondureños no se den cuenta de lo que tienen. Nos contó Almeida que recién venido a Tegucigalpa escuchó decir a una persona que Honduras estaba en niveles tan bajos como los de Haití y quedó sorprendido por lo que escuchó, porque recientemente había estado cumpliendo tareas en aquel países caribeño y conoció en Haití lo que realmente son verdaderos niveles alarmantes de un país. Nos dijo Almeida que quien se atreve decir que Honduras está en iguales condiciones que Haití es porque nunca ha estado en este último país. Admisiones insensatas como esta reafirman la baja autoestima del hondureño.

Rodrigo Javier le preguntó a Almeida qué debíamos hacer los hondureños para superar la baja autoestima y de manera contundente, el representante del BID dijo que todo pasa por educación, y después está el trabajo que hacemos los medios de comunicación, nos reveló datos importantes de Honduras, porque siendo un organismo internacional que trabaja cooperando con nuestro país, por obligación el BID verifica la reducción de los índices de violencia conjuntamente con el Observatorio de la Universidad Nacional. Así que personalmente ha constatado que la tasa de homicidios bajó de 86 a 40 por cada cien mil habitantes.

El indicador de la pobreza bajó un 2%, pero la gente en Honduras duda de las cifras, por la misma situación de la baja autoestima, aunque los datos son verificados por profesionales responsables de los organismos internacionales, que no pueden avalar mentiras, nos dijo Almeida. Y acto seguido nos confió un dato que debe importarnos a los hondureños. En el 2017, el BID confirmó que Honduras ocupó el segundo lugar en capacidad ejecutora entre 26 países miembros del organismo internacional, lo cual es un avance verdaderamente extraordinario, porque la principal falencia de nuestro país ha sido tener un bajo nivel en capacidad de ejecución. Pero hay algo más sobresaliente: el año pasado, el BID encontró que Honduras obtuvo el primer lugar en capacidad ejecutora entre los 26 países que integran el organismo.

Creer o no creer estas cifras responde a la capacidad o incapacidad del hondureño de interpretar a nuestro país, por asuntos de ceguera, una ceguera que puede ser atribuible a la falta de educación, o por pasión y sectarismo político, pero sobre todo porque la baja autoestima nos ha sembrado la costumbre de hacernos sentir los peores del mundo, y de eso los mayormente responsables son los políticos ambiciosos de poder que viven para satisfacer su interés particular.

El representante del BID, Eduardo Marques Almeida, nos expresó que uno de los problemas más graves de Honduras, es la deserción escolar, por lo que recomienda que el gobierno y los hondureños le pongamos más trabajo e inversión a la educación. Terminamos así, una magnífica conversación con este alto funcionario del BID, en la que aprendimos a interpretar mejor a Honduras. Aceptando el reto como personas de medios de comunicación de contribuir a mejorar la autoestima de los hondureños.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 6 de agosto de 2019.