Widget Image

Institucionalidad universitaria

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La UNAH es una de las instituciones más importantes en la vida de nuestro país. En los últimos años, la máxima casa de estudios inició la ruta con un modelo de gobernabilidad moderno, eficiente y dinámico, bajo la marco de una reforma universitaria que comenzó con la rectoría de la Dra. Julieta Castellanos y que hoy prosigue el rector Dr. Francisco Herrera, en un escenario que busca forjar nuevas generaciones de profesionales con identidades que tengan el compromiso con el desarrollo del país.

El desempeño de la UNAH en esta última etapa ha sido altamente valorado por la sociedad, por los resultados en calidad y beneficio de los estudiantes, docentes y la población que se beneficia de los servicios. Las debilidades de la UNAH están fuera del campus, proceden de sectores que bajo cualquier justificación llevan a los predios de la ciudad universitaria problemas que nada tienen que ver en el plano universitario con la vida del alma máter. Sujetos políticos que pudieran ser o no estudiantes, intranquilizan la vida universitaria al tomarse las instalaciones con el propósito de alterar la gobernabilidad de la universidad. Estos grupos integrados por personas que pudieran ser o no estudiantes, no afectan a la universidad que es una institución con suficiente solvencia institucional, aunque si perjudican a los miles de estudiantes que viven entregados a su compromiso de aprender para culminar una carrera y hacerse profesionales.

La UNAH, sin embargo, está preparada para enfrentar estos casos, porque cuenta con los mecanismos necesarios para cuidar su gobernabilidad democrática en la gestión, a ello se debe que el rector Dr. Herrera ha preferido convocar a los distintos sectores de la comunidad, a que se reúnan para conocer las peticiones del pequeño grupo, que se centra en pedir una rebaja en el precio del transporte. La UNAH no tiene nada que ver en regulaciones de otra materia que no le corresponden, pero llama a la mesa de diálogo a los peticionarios y a los representantes del transporte, porque la función del alma máter en gran medida es contribuir a establecer los circuitos de conciliación entre sectores de la sociedad cuando hay desencuentros, como el reciente entre el sector transporte y autoridades de gobierno.

Esta acción emprendida por el rector de la UNAH, Dr. Francisco Herrera, corresponde al valor fundamental de la institucionalidad universitaria, que en gran medida es un reflejo de la institucionalidad del país en general. Es decir, en un pequeño acontecimiento como es el protagonizado por este grupo que se caracteriza por la radicalidad en sus acciones, la UNAH da un hermoso ejemplo de comportamiento democrático. Su respuesta frente al accionar violento del grupo radical gira en torno al diálogo, al entendimiento y la conciliación.

Con este ejemplo, la UNAH privilegia el entendimiento por medio del cual busca concitar a los integrantes del grupo a que tengan la oportunidad de presentar sus reclamos para que los escuchen los prestadores del servicio transporte y las autoridades que regulan este rubro, los cuales recientemente dieron por solventada la crisis en el transporte.

En otra situación, alejada del ámbito democrático, las autoridades hubieran pedido a la policía el desalojo de las personas que han irrumpido la vida académica de la comunidad universitaria. Sin embargo, el inagotable sentido de tolerancia de las actuales autoridades universitarias es un mensaje que debería ser interpretado por el grupo que ha adoptado la toma de la ciudad universitaria como un método favorito de presión, para que entiendan que al no haber una respuesta violenta de la administración del alma máter, es porque la UNAH no puede empequeñecerse por su condición de ser la máxima expresión de la vida académica e intelectual del país.

Es una soberbia lección de tolerancia que debería ser correspondida por los tomadores de la ciudad universitaria. El mensaje del rector Herrera y demás autoridades es contundente: nada se arregla con la violencia, en cambio, todo es posible con la diligencia más preciosa y admirable que es el diálogo.

Todos pueden contribuir a fortalecer la institucionalidad universitaria, incluso los integrantes del grupo que se toman la ciudad universitaria. Nada ganan con aislar y paralizar la vida académica, la UNAH no va a desaparecer por esta acción. Los únicos afectados son los estudiantes, cuyo interés está centrado en culminar su carrera para convertirse en profesionales útiles al país, a su familia y por ellos mismos. En cambio, los tomadores de la ciudad universitaria, perderán su tiempo apelando a esa instancia perniciosa que es paralizar la vida académica de la principal universidad. Y lo que ganarán es el rechazo en aumento de los estudiantes y sus familiares que no conciben que haya personas que validan sus acciones con la obsesión de perder su tiempo, y a la vez  haciéndoles perder el tiempo a los demás.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 7 de agosto del 2018.