Informe Forense confirma que a jefa de la Atic la mataron

julio 4, 2018

Violentando el protocolo oficial para la investigación en la escena del crimen, sus propios compañeros de la ATIC se encargaron de realizar el levantamiento del cuerpo, sin dejar que el médico forense de la zona hiciera su labor.

 

Tegucigalpa, Honduras



El informe oficial de Medicina Forense sobre la muerte de la jefa de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), en Santa Rosa de Copán, Sherill Yibissa Hernández Mancía, destaca que no fue un suicidio, sino homicidio.

Hernández Mancía,  fue encontrada muerta el pasado lunes 10 de junio en el apartamento que alquilaba en el barrio el Calvario de esa ciudad, con un balazo en la cabeza.

Violentando el protocolo oficial para la investigación en la escena del crimen, sus propios compañeros de la ATIC se encargaron de realizar el levantamiento del cuerpo, sin dejar que el médico forense de la zona hiciera su labor.

Homicidio no suicidio

Rápidamente la misma agencia de investigación concluyó que la causa de muerte era un suicidio, sin tener evidencia científica que lo sustentara.

Familiares de la malograda investigadora, afirman que su pariente era una persona muy alegre y con ansias de superación, que jamás dio señales de quererse quitar la vida.

El informe oficial detalla que Sherill murió debido a una herida provocada por un proyectil de arma de fuego, provocando un trauma craneoencefálico abierto y laceración cerebral, causa de muerte homicida desde el punto médico legal.

Hay varios detalles que no concurdan con la teoría del suicidio, y es que en el cuarto de habitación donde se encontró el cuerpo, se encontró el teléfono celular quebrado dentro de un vaso con agua, con el claro objetivo de destruir cualquier evidencia.

Asimismo, Sherill Yubissa tenía el pelo recién planchado y sus uñas bien pintadas, lo que supone que se planeaba salir con alguien la noche anterior.

Otro detalle extraño es que otros miembros de la ATIC, que viven en la misa residencia, no escucharon ningún disparo ¿quién no escucha una detonación de arma de fuego en horas de la madrugada a 10 o 20 metros de distancia?.

Una hipótesis que salió a relucir es que se trata de un crimen pasional y el homicida puede ser alguien que la víctima conocía muy bien.

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