¿Honduras se queda sin agua? (VIDEO y DATOS)

febrero 25, 2019

Unos 14 mil incendios forestales ocurridos en los últimos 10 años, sumados a la falta de previsión para construir nuevos embalses, tienen a Honduras en una situación crítica por la falta del líquido vital para la vida: el agua. Santa Bárbara puede ser la primera en sufrir los efectos del calentamiento global al cual hemos contribuido activamente… ¡en unos 6 años!

REDACCIÓN



Desde hace mucho tiempo se viene hablando de la importancia de cuidar el medio ambiente para el futuro de la humanidad. Pero, ante los pocos esfuerzos, ahora sufrimos los severos efectos del llamado cambio climático. Uno de las consecuencias más graves del deterioro de la Tierra es la temida escasez del agua. Según la Organización de las Naciones Unidas, en el mundo más de 2 billones de personas no tienen acceso al servicio potable básico, es decir, actualmente cuatro de cada 10 habitantes del planeta no tienen agua. Sin embargo, la preocupación global ya está sonando más de alguna alarma por acá cerca…

En Honduras ya existe un lugar que ya tiene proyectada una eventual fecha para el desaparecimiento del vital líquido, nunca mejor dicho. Se trata de la ciudad de Santa Bárbara, cabecera del departamento, quien ha visto como su principal fuente de abastecimiento, el río Macholoa, se ha ido secando hasta casi desaparecer por completo, dando sus últimas raciones de hasta 2 horas diarias. Esta situación afecta a unos 100 mil habitantes, sumando los municipios aledaños de Átima, Nueva Celilac, Arada, San Vicente Centenario y San Nicolás.

Esta sequía extrema se da porque los mismos hondureños hemos aportado nuestra cuota al calentamiento global… Unos 14,000 incendios ocurridos entre 2007 y 2018 contribuyeron a arrasar unas 712,000 hectáreas de bosques que servían de hábitat para muchas fuentes de agua que hoy ya no existen, agudizando aún más este grave problema. Para el caso, Tegucigalpa, con sus dos represas de Los Laureles y La Concepción suma 36 millones de metros cúbicos, lo cual asegura, en teoría, unos 10 mil galones a cada uno de los 1,2 millones de habitantes. Pero la realidad es otra… Un 35% de los capitalinos sigue dependiendo del suministro en cisterna.

Hay que tener en cuenta que en el caso de Tegucigalpa, sus autoridades ya han visualizado dos posibles soluciones a la actual problemática del agua potable. Se trata de los proyectos de Jiniguare y Jacaleapa, embalses que requerirán de entre 80 a 100 millones de dólares para cada construcción, y de aproximadamente 4 a 5 años de construcción. Por lo tanto, vayamos tomando conciencia que la capital no tendrá soluciones sino hasta el 2025… Pero, ¿y el resto del país?