¿Honduras o Venezuela?

septiembre 7, 2017

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los señores que componen la llamada «Alianza contra la dictadura» se equivocaron de cabo a rabo al escoger el nombre de su proyecto político, porque partiendo de que su modelo está inspirado en el régimen chavista de Nicolás Maduro, el nombre correcto es “Alianza por la dictadura”, porque aunque según ellos la Venezuela bajo las botas de Maduro es un paraíso, donde no solo brota de la tierra el oro negro para mover el mundo, sino que lejos de ser el infierno donde no hay pan para comer ni medicinas para curar las enfermedades, ni seguridad que salvaguarde a las personas, todo aquello es una maravilla, con la gran salvedad que es una dictadura de once mil demonios, una verdadera tiranía en todo el sentido de la palabra. Pero es una gran dictadura, solo celebrada por sus adláteres hondureños de Libre, y ahora por los poquísimos del PINU que antes eran anti-Chávez, pero hoy como grandes oportunistas creen que en la dictadura que propone el candidato de su alianza está su salvación política.



Entonces, si los de Libre y Pinu quieren ganarse los aplausos del electorado, que llamen correctamente su proyecto político, y que se identifiquen como ALIANZA POR LA DICTADURA, de otra manera sería estar en contra de su modelo ejemplar que es la Venezuela secuestrada por Nicolas Maduro. Libre no se puede quemar metafóricamente en la fogata política, porque negar que están siguiendo un patrón igual que el de la Venezuela chavista es asumir el papel de malos alumnos.

Aunque dentro de todos los males del chavismo, la alianza por la dictadura que integran Libre y Pinu, tienen una cosa buena que hay que reconocérselas. Y es que con anticipación se han quitado la careta, tanto Mel Zelaya, su candidato y demás cómplices, para decirle a los hondureños que quieren la asamblea nacional constituyente para forjar un proyecto igual que el de Nicolás Maduro, para perpetuarse en el poder. Para los hondureños que no atisbaban a entender para donde iba la “Alianza por la dicadura”, con esta confesión los de Libre-Pinu han arrojado las cartas sobre la mesa, siguiendo las normas de Mel Zelaya, fiel alumno del chavismo, que anuncia cada uno de sus pasos.

El proyecto de Libre-Pinu, o «Alianza por la dictadura», va de lo ridículo a la vileza, cuando dice que está en contra de la reelección, lo cual además de ser algo ridículo es una vil mentira, porque todos los que tenemos más de dos dedos de frente entendemos cual es la jugada de Mel Zelaya, que no es otra cosa que ir al poder poniendo de mampara a la ‘Chava’ Nasralla como candidato pantomima. O sea que el escenario está más claro que nunca: hay dos aspirantes a la reelección, por un lado,  JOH que no ha tenido temor en manifestar su aspiración de ser reelecto, y  en el otro hay un candidato que esconde la mano y la cara, pero que busca la reelección detrás de la figura de Nasralla.

Por torpe que sea hasta el más bocaabierta de los observadores, se dará cuenta que, faltándole el respeto a los electores, entre la mentira y la afrenta, Mel Zelaya está corriendo en busca de la reelección ocultándose tras la figura de Salvador Nasralla. Entonces los únicos que no van por la reelección son el candidato liberal Luis Zelaya, la candidata del PAC, Marlene Alvarenga y otros. Esta es la hora de la verdad en el escenario político hondureño, y ni soñando debemos pensar que si llegara a ganar el candidato de Libre se mantendrá en Honduras el sistema democrático. Lo que ocurrirá es que, de inmediato Libre convocará a una asamblea nacional constituyente, destituyendo a Nasralla, asumiendo todos los poderes Mel Zelaya y su comparsa, redactando una nueva Constitución igual a la que acaba de promulgar Nicolas Maduro, al tiempo que instalará una nueva Corte Suprema de Justicia, un nuevo Ministerio Público, con atribuciones omnímodas para asumir el poder de manera perpetua.

Esto es lo que ocurriría si gana el candidato de la «Alianza por la dictadura», y lo debemos de tener bien claro los hondureños, especialmente aquellos compatriotas a los que no les basta el mal ejemplo de Cuba, Venezuela, países donde la mayoría no tiene la razón y por decir lo que piensan van a la cárcel o consiguen la muerte.

¿Tiene remedio el escenario político hondureño? Seguro que lo tiene. El electorado tiene varios candidatos democráticos donde escoger, como para no perderse y elegir al peor de todos, que es el candidato por la dictadura, que sigue el patrón de Nicolás Maduro, y que, asumiendo una posición de extrema izquierda persigue la instalación de una dictadura perpetua.

Deben recordar los electores: en el escenario hay dos figuras que buscan la reelección: JOH, que lo manifiesta en forma decidida, y Mel Zelaya que esconde su pretensión reeleccionista detrás de la figura de Nasralla. En cambio hay otros que se lanzan por primera vez al escenario político, entre ellos el liberal Luis Zelaya, que tiene el carácter de ‘outsider’ y la candidata del PAC.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 7 de septiembre de 2017.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



Abogado y Periodista: Si hay algien quien le pones losuntos a las ies es usted. Lo felicito por esa vision futurista que tiene de los males que ciertos hondureños mal nacidos quieren ara nuestro pais. No se como se le ocurrio al Partido Liberal alguna vez, en nombrar capital del barco a Mel Zelaya, quienes or pasiones partidistas se olvidaron del pasado oscuro de este joven candita y su papa en la gran matanza de los horcones. Sus seguidores, los sindicalistas, seria muy apropiado que se les investigaran sus capitales para poder esclarecer de donde sacan tanto dinero para comprar los semovientes que tienen, es decir a sus pobres seguidores, hijos de Neron quemadores de Tegucigalpa y de Honduras. En cuanto a Nasralla-Selalla-mel, este engendro de Caligual hondureño, sera el que dara untiro de gracia a la comunidad palestina instalada en Honduras, si ellos mismo no lo detienen. Gracias Abogado por iluminar nuestras mentes con sus sabios y acertados comentarios. Saludos desde Quebec, Canada
- Rigoberto Lainez