¡Honduras, esto es para ti!

octubre 19, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Esta expresión que pudiera parecer otra más de aquellos que se consideran bien nacidos y se la dedican en un momento de emoción al país, como un agradecimiento rutinario para dejar plasmado una pequeña cuota de cariño. Pero, si quien la expresa es el hijo de hondureños emigrantes, que si bien nació en EEUU se considera un catracho de pura cepa, y cuando obtiene una victoria en el cuadrilátero de boxeo que es su trinchera de trabajo donde los guantes son sus herramientas y sus puños son sus poderosos instrumentos, le brota por los poros el amor a Honduras.



Teófimo López es mejor hondureño que muchos de los que quedan en esta tierra, siempre lo fue, desde el primer momento en que quiso representar a Honduras en juego preolímpicos y paradójicamente, dirigentes deportivos de aquí, chatos de la cabeza, se opusieron porque dijeron que no era hondureño, ignorando que por ley, siendo hijo de padre y madre hondureños, él es un hondureño legítimo.

Pero aunque el aspecto legal deja establecido con claridad que Teófimo López es hondureño, lo trascendental es que aunque no vio la luz en Honduras, donde él anda no escatima palabras para expresar con orgullo su identidad y su afinidad con Honduras. Lo ha repetido las veces en que ha celebrado la victoria con el grito patriótico: ¡HONDURAS, ESTO ES PARA TI!, ofreciéndonos el cinturón que en el boxeo es la presea que glorifica al ganador. Lo que en el futbol y otros deportes, es una copa lo que simboliza la posesión del triunfo, en el boxeo es el cinturón. Y Teófimo López ha conquistado varios de ellos, pero, el que ganó el sábado vale por tres, porque el combate llevaba tres objetivos en uno: unificar el campeón de los tres organismos del boxeo: la Federación Internacional de Boxeo, la Asociación Mundial de Boxeo y el Consejo Mundial de Boxeo.

Dirán algunos que no siendo el boxeo un deporte muy popular por no estar lo suficientemente familiarizado entre los hondureños, el triunfo de Teófimo López no es algo que vale la pena celebrar, como cuando clasifica la selección nacional. Pero nuestra selección nacional todavía no nos da la satisfacción de ganar un torneo mundial, porque nuestra modesta capacidad en el balompié no nos da esperanzas para superar a los equipos de los países grandes. Nos conformamos con clasificar y que nuestros jugadores hagan un papel decoroso en el mundial, por lo menos no recibir las goleadas catastróficas que dejan aturdido al gran público que sufre más que los propios jugadores, que van a divertirse, pasean a lo grande en otros países, ganan suficiente dinero y comen bien en los grandes hoteles, y si reciben palizas las saben encubrir con una trillada expresión que han esculpido nuestros futbolistas después de ser tundeados: ¡HAY QUE SEGUIR TRABAJANDO!

Pues bien, Teófimo López trabaja sometido al entrenamiento más extenuante y salvaje que debe hacer un deportista: el del boxeador, que debe recorrer decenas de kilómetros todos los días, preparándose para cada combate. Y después, las horas que consumen y desgastan el cuerpo haciendo golpes contra las bolsas llenas de arena en los gimnasios. Ningún entrenamiento es más duro y salvaje que el del boxeador, que entrena tres meses antes de cada pelea sometido a un régimen extenuante pero indispensable para soportar los asaltos que dure la pelea.

Lo admirable de Teófimo, es que lleva a Honduras tanto en el corazón como a flor de labio, y además porta la bandera hondureña por el tiempo que es permitido en el ring, que regulado por las reglas deportivas. Esos instantes de gloria, que aturden al más fornido de los boxeadores después de ganar una pelea, donde así como da ha recibido golpes estremecedores, no obnubilan a Teófimo como para no acordarse del país de sus padres que por conexión umbilical paterna también es el suyo.

A los hondureños bien nacidos que bien nos cae oír a Teófimo López después de un gran triunfo como el que obtuvo el sábado: HONDURAS, ESTO ES PARA TI. Que gran ofrecimiento el de este muchacho humilde, con poca escolaridad, porque su tiempo lo ha entregado a los gimnasios, a las arenas de boxeo y a las extensas pistas que todos los días debe recorrer, devorando decenas de kilómetros para mantener su cuerpo firme, sus músculos sólidos, su abdomen como una coraza de acero y su cabeza bien fortalecida en reflejos para escapar a los golpes de sus adversarios. Que trabajo más bárbaro si no este, el que realiza Teófimo López para alzarse con la victoria en cada pelea y tener fresca la cabeza, después de dar y recibir golpes, para recordar su amor por Honduras y ofrecernos su victoria con una expresión hermosa que nos regala llena de amor por nuestro país: ¡HONDURAS, ESTO ES PARA TI!

Y que pena al saber que hay personas que aunque nacieron en Honduras, viven en Honduras y viven de Honduras, trabajan todos los días por hacerle daño a Honduras, todo por el absurdo sectarismo que los lleva a anteponer al amor por Honduras, su interés por un orden ideológico internacional, donde el amor por el país es muy secundario o no existe. Son los que quieren ver a Honduras morir de miseria, igual que ha pasado en Venezuela y Cuba.

Emociona tener a un hondureño nacido en el exterior, con un patriotismo tan encendido como el de este triple campeón mundial.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 19 de octubre de 2020.

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