Se reducen los homicidios en Honduras en 2020

diciembre 28, 2020

La violencia continúa desbordada en Honduras pese al coronavirus y las medidas de restricción de movilidad.

Tegucigalpa, Honduras

Honduras cerrará el 2020 con una reducción de los homicidios superior al 15 % con respecto a 2019, pero se mantendrá agobiada por una ola de violencia con un índice de al menos 37 asesinatos por cada 100.000 habitantes, pese a las medidas de restricción de movilidad por la pandemia de covid-19.



De acuerdo con las cifras oficiales, el país centroamericano registró hasta el 26 de diciembre 3.415 homicidios y un promedio diario de 9,46 con lo que, de continuar con dicha cifra, apunta a cerrar el año con 4.000 asesinatos.

La cifra de homicidios con la que cerraría 2020 es una de la más bajas registrada al menos desde el año 2017, según las cifras de la Policía Nacional consultadas por Efe.

Esta nación es considerada una de las más violentas del mundo por las altas tasas de homicidios registradas anualmente, crímenes atribuidos, en su mayoría, a las acciones de las pandillas Mara Salvatrucha (MS13) y Barrio 18.

VIOLENCIA IMPARABLE

La violencia continúa desbordada en Honduras pese al coronavirus y las medidas de restricción de movilidad para frenar el contagio, dijo este lunes a Efe la directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Migdonia Ayestas.

“Lastimosamente vemos que la violencia y la criminalidad se ha mantenido, a pesar de tener (suspendidas) garantías constitucionales”, subrayó.

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Mientras aumentan los casos de covid-19, superan los 119.700 con 3.066 fallecidos, la violencia que azota el país continúa imparable, es decir que las calles no se han vuelto más seguras pese a la pandemia.

Los índices de violencia demuestran que las estrategias de seguridad “se han mantenido con el tiempo y la violencia y el crimen van evolucionando y perfeccionando su accionar, mientras las autoridades no han avanzado”, enfatizó.

“Tenemos una cultura violenta que hace que esta se perpetué”, aseguró Ayestas, quien dijo además que la estrategia del Estado es “tener el control y disuasión del delito” a través de un aumento de militares en las calles.

En la práctica, la estrategia de seguridad está orientada a aumentar la presencia militar y policial para “disuadir el delito, intentar controlar manifestaciones, el crimen organizado, pero no han establecido acciones para prevenir la violencia, rehabilitación y reinserción de los privados de libertad”, agregó. EFE

 

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