Hombres viejos, sin mujeres

marzo 12, 2020

Honduras

Después de los resultados del súper martes, los demócratas centran la lucha entre Baiden y Sanders, dos políticos viejos. Y sin mujeres, porque la última, con alguna posibilidad inicial, la senadora Warren se ha retirado de la lucha, de cara a los escasos resultados alcanzados. Igual que Kamala Harris. De forma que se puede anticipar que la lucha final entre los demócratas será entre Biden y Sanders y que el primero, terminara imponiéndose al senador de Vermont que va más allá de los socialdemócratas europeos, en un país en donde tienen dificultades para diferenciar entre estos y los comunistas. Por lo que es fácil anticipar que la contienda en noviembre será entre Trump – envalentonado de ojos hacia afuera; pero con cierto temor frente a un hombre del sistema, mesurado y blanco como el – y Biden, que fuera vice presidente de Obama.



Los resultados en este momento, parecen favorecer al actual inquilino de la Casa Blanca. Y que este, obtendrá otros cuatro años en la titularidad del ejecutivo. Pero hace falta mucho para noviembre. Y además, hay muchas cosas en juego. Desde fuera, pareciera que solo es la disputa entre dos hombres que buscan la presidencia de los Estados Unidos.

Pero la verdad es que, la pelea también, incluye a los senadores que tienen que ser sometidos al escrutinio popular. Y que los intereses de estos – tanto republicanos y demócratas – son diversos y algunas veces contradictorios con su propio candidato a la Casa Blanca. Por lo que, de cara a un sistema electoral sui generis, anticipar resultados en estos momentos, es bastante atrevido. Por ello el mismo Trump, luce más calmado, hace menos tonterías porque ha entendido que si una vez ganó por sorpresa, ahora tiene alineados todos los adversarios y que, su natural aliado Sanders, está por perder la pelea entre los demócratas.

Y que aunque los jóvenes y los latinos, apoyan a este último porque ofrece más que nadie lo que posiblemente no nadie podrá cumplir jamás; pero que al tomarlos en cuenta, los saca de la obscuridad en donde las políticas anti—todo de Trump, los mantiene arrinconados. Los negros más definidos están mayoritariamente con Biden y en contra de Trump. Los latinos, tienen que ser convencidos para que entiendan que entre Biden y Trump, cualquiera cosa es mejor que el actual inquilino de la Casa Blanca que, no solo los amenaza, sino que además los reduce a cosas, a simples números para expulsar y celebrar.

El problema entonces, estará entre los jóvenes. Su idealismo ha sido animado y exacerbado incluso por Sanders que ha predicado y ofrecido lo imposible. Por lo que, posiblemente, la única alternativa para que los demócratas puedan llevar con éxito un hombre a la Casa Blanca, será por medio de la elección de un vice presidente que sea, joven, sureño, cercano a los latinos y si fuera posible católico. Beto Burke, sería el vice presidente ideal. Porque atraería los votos de los mejicanos hasta ahora inclinados hacia Sanders y a los latinos en general hacia las posturas demócratas. Porque los jóvenes,  ante un candidato viejo como Biden, necesitan una figura fresca, cercana, que hable español y que incluso rece a Jesucristo desde la cosmovisión católica.

Las mujeres, mayoritariamente están contra Trump. Lo último que hará falta, es recuperar California para los demócratas, reconstruir la dañada imagen que Sanders ha producido en Florida y reconquistar las áreas rurales, en donde por razones fácilmente explicables, Trump tiene todavía mucho respaldo. Por lo demás, las cosas siguen empatadas hasta ahora, ligeramente inclinadas hacia Trump. Pero el tema de la migración, los daños a las minorías tradicionales y los intereses de los senadores republicanos que querrán mantener sus escaños, puede operar en contra del Presidente Trump. Y llevarle, a otra sorpresa igual que la que le permitió ganar la presidencia de los Estados Unidos: perderla en forma ajustada, en las elecciones del próximo noviembre. Los dados todavía están rodando y no todo está en favor de Trump. Igual que Bush padre y Carter, puede perder la presidencia de los Estados Unidos, país en donde el enfado en contra de un iconoclasta como Trump, tiene incómodos a la mayoría de los ciudadanos que, si salen a votar, pueden desalojarlo sorpresivamente del cargo para el que nunca se preparó: la Presidencia de los Estados Unidos.

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