Hoja de ruta o cosa de cajón

junio 30, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La propuesta presentada por un selecto sector de la sociedad, liderado por el COHEP, las universidades y la Asociación de Medios de Comunicación, a los partidos políticos que entran en la contienda electoral de noviembre, es una iniciativa laudable, pero carente del factor más importante que es el de lanzar una  iniciativa atrevida y audaz, que ponga a prueba y que a la vez desafíe a los políticos, que hasta ahora no demuestran tener la entereza para enfrentar la crisis, que se vislumbra será muy larga, con iniciativas atrevidas y audaces, porque la situación complicada en que está Honduras solo se podrá sortear haciendo cosas atrevidas, porque con la misma visión, haciendo lo mismo y oponiéndose a las salidas que podrían hacer la diferencia, la suerte de los hondureños seguirá atada a la espera angustiosa de que los problemas se resuelvan por obra de milagro.



La propuesta que los empresarios y los sectores académicos superiores han puesto en mano de los tres aspirantes presidenciales con mayor opción para dirigir los destinos del país, es una especie de hoja de ruta, no un plan de país como lo han mal interpretado, pero al leer el contenido de los puntos torales vemos que es más conceptual que propositivo. No hay un punto en que se diga algo novedoso, que indique una solución atrevida que sea factible que provoque una remoción estructural que permita crear nuevas condiciones que hagan de Honduras un país atractivo para propios y extraños.

Siento tener que repetir esto, porque a estas alturas de la vida ya no se puede inventar nada. Los hondureños debemos aprender de las naciones que estaban hace apenas unos 50 años en iguales condiciones en la que está Honduras en pleno siglo XXI. Para eso, no queda más que agachar la cabeza para leer, estudiar y aprender lo que hicieron los líderes de Singapur, el día en que se propusieron cambiar la situación de su país, para sacarlo de la pobreza general en que estaba y llevarlo al estadio de prosperidad, en el que hoy se sienten orgullosos al estar clasificados entre los Tigres del Pacifico, como se les llama a los pequeños países asiáticos, que destellan bienestar y prosperidad a pesar de sus limitaciones de territorio y recursos naturales.

Pretender que en  un breve documento estará la clave mágica que motive a nuestros políticos a salir de su marasmo tradicional, es seguir engañados y morir soñando. Ya no hay nada que inventar, pequeños países como Singapur, Taiwán y Corea del Sur lo hicieron todo, con disciplina, con eficiencia y mucha voluntad. Y todos sus logros están expuestos a la vista de quien quiera aprovechar sus experiencias, son tan nobles los singapures, los taiwaneses y los surcoreanos que comparten con los demás países, el paso a paso que siguieron para salir de la pobreza y alcanzar el alto nivel de desarrollo y bienestar que hoy los enorgullece.

Y para conocer sus experiencias no es necesario mandar misiones numerosas a tan larga distancia, basta leer lo que hicieron los tres países mencionados, y eso corresponde a los políticos que luchan por dirigir los destinos de Honduras. Entre Tito Asfura, Salvador Nasralla y Yani Rosenthal saldrá el próximo presidente de Honduras. Estoy seguro que a ninguno de ellos le emocionó la hoja de ruta propuesta por el COHEP y demás sectores. Tomaron el papel porque al asistir al acto lo menos que podían hacer era tener la cortesía de recibir del presidente del COHEP el documento contentivo de la propuesta.

Lo que debe hacer el COHEP, las Universidades y los medios es convocar a los aspirantes con más opciones, a que acepten firmar una propuesta, donde le plantearan a los candidatos, en un pliego sencillo, los mismos pasos esenciales que dieron en Singapur para hacer una nueva nación, una nueva sociedad, para tener un país donde haya a empleo para todos, donde la educación sea un aspecto esencial, y una atención de salud en forma eficiente. El combate a la corrupción deberá recaer en la aplicación correcta de las leyes, pero no debe ser una especie de bandera populista con la que todos juegan a su antojo.

Que el COHEP y las universidades se conformen con presentar un planteamiento a manera de una hoja de ruta para que los candidatos la hagan suya de ganar el poder, no surte ningún efecto. Como se dice en el argot popular, es cosa de cajón, algo que hay que hacer por no hacer nada, pero que no tendrá efecto alguno. Si queremos que los candidatos se comprometan hay que hacerlos firmar un compromiso para hacer cosas atrevidas en beneficio del país. Si queremos que los políticos lleguen al poder con una verdadera hoja de ruta para trabajar comprometidos por hacer de Honduras un país diferente, las mismas entidades: el COHEP, las universidades, las iglesias y los medios de comunicación deberían convocar a los mismos aspirantes con mayores posibilidades para que firmen un compromiso para hacer cosas atrevidas como lo hicieron los líderes de Singapur, Taiwán y Corea del Sur.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 30 de junio de 2021.

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