Héroes y antihéroes en el coronavirus

marzo 19, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

En esta guerra no convencional, en que el mundo se enfrenta a un poderoso enemigo tan invisible como desconocido en todo su poder, tenemos soldados y combatientes en varios flancos, tanto en los hospitales, centros de salud, en las calles, carreteras como en el campo de la comunicación, donde la tarea de informar y orientar requiere de toda la sensatez y la responsabilidad para no incurrir en errores que pueden afectar las acciones fundamentales que desarrollan médicos, enfermeras y agentes del orden público.



Entre todos ellos hay personajes reales y no de ficción, que les toca acometer acciones heroicas, en las cuales no siempre tienen el éxito porque al encontrarse con la incomprensión de las personas desesperadas que buscan alimentos, medicinas, combustibles o cualquier otra cosa, no siempre la explicación razonable a la aplicación de las medidas es bien recibida por los alterados que alegan que están en su derecho de adquirir lo que necesitan.

Nuestro país ya esta seriamente afectado por el coronavirus, tomando en serio la declaración del presidente JOH, al expresar que debemos prepararnos para el peor escenario, declaración que resulta el mejor retrato donde podríamos estar enmarcados en pocas semanas o meses, una situación donde los héroes juegan un papel trascendental, porque aquí es donde veremos la talla de los profesionales de la medicina que tenemos, de los soldados y policías que cuidan el orden y los demás que jugamos nuestro respectivo papel.

Millares de agentes de la salud, desde médicos, enfermeras y otros, en toda la nación superan a diario su propio miedo a fin de cumplir sus tareas y dar la batalla a este enigmático como pavoroso enemigo. Hay que admirarlos porque dejan a un lado la preocupación por ellos mismos y por sus familiares para dedicarse a su trabajo que pronto podría ser tan intenso como exhaustivo, como hemos visto que ha ocurrido en China, Corea del Sur, Italia y España.

Cuando vemos a los policías y militares guardando el orden, rociando desinfectantes donde hay concentración de gente comprando, allí donde se ven ya llevan horarios extras, pareciendo ignorar su cansancio, todavía mostrando buen estado de animo y sin aparentar agotamiento, quien sabe cual será su actitud cuando lleguemos al peor escenario del que ya nos anticipó algo el presidente JOH, como cuando se le da al paciente la primera cucharada del más horrible de los purgantes.

Pero si todos estos compatriotas son desde ya héroes en esta crisis, por infortunio, también no faltan los antihéroes, que son aquellos personajes que siendo profesionales de la medicina no pegan siquiera un botón, y sin embargo se pintan para cuestionarlo todo. Contra ellos no hay nada que hacer, porque lo suyo es disfrutar de señalar lo que ellos creen que está mal, aunque no tienen la menor voluntad de dar la mínima colaboración en la crisis. Son empleados de gobierno pero su razón de ser es llevarle en todo la contraria al gobierno.

El funcionario que por asumir la defensa oficial se traba en discusiones con estas personas, además de perder su valioso tiempo, se distrae dejando de hacer lo importante que son sus tareas preparatorias para cuando llegue el peor escenario que nos anticipó el presidente JOH.

A los antihéroes hay que dejarlos tranquilos en sus trincheras, porque allí no hacen otra cosa más que llevar la contraria, y mientras no se vayan a la calle a tirar piedras y a dañar los comercios, su nocividad es minúscula. Entonces, centrémonos en seguir las instrucciones que nos está girando a la ciudadanía el liderazgo nacional, que por lo que estamos viendo ha pasado del discurso a la acción. Es probable que por la presión están en la etapa de la acción y el error, pero lo importante es que están actuando, y los únicos que no se equivocan son aquellos que no actúan ni hacen nada. Estamos viviendo una realidad distinta que nos está poniendo a los hondureños ante la prueba más difícil. Enfrentar una pandemia de inmenso poder requiere de valentía, solidaridad, civismo, patriotismo, disciplina y dejar a un lado los dos pecados capitales que son el sectarismo y el egoísmo, los dos escudos en los que se parapetan los que han hecho de la crítica sistemática su modus de vida.

Hacemos nuestro el discurso del Rey de España don Felipe, al dirigirse a los españoles con un llamamiento a la unidad, instando a dejar de lado las diferencias para afrontar la crisis que les ocasiona la pandemia. Ha dicho el Rey de España, ESTE VIRUS NO NOS VENCERÁ, NOS VA A HACER MÁS FUERTES COMO SOCIEDAD.

Así que, entre héroes y antihéroes, gobierno, empresarios, policías civiles y militares, y los periodistas que no han abandonado sus trincheras informativas, y los que por asunto de edad y prescripción médica nos mantenemos en la lucha desde nuestra casa, en fin, todos los que quedan acatando la recomendación de quedarse en casa, podemos contribuir mucho demostrando que con solo acatar las restricciones, estamos ayudando a evitar la propagación del virus.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 19 de marzo de 2020.

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