Hacia los dos dígitos

septiembre 18, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Caminar hacia los dos dígitos de circulación en pos de una mayor reactivación de la economía no es una temeridad, pero es algo que debe hacerse teniendo bien puestos los pies sobre la tierra, porque aunque en el fondo todos deseamos que la actividad económica se normalice. El gran óbice que se presenta es el repliegue que están teniendo una gran cantidad de países por el resurgimiento del virus, porque mientras no exista la vacuna el virus es una espada de Damocles sobre la cabeza de las personas que no han aprendido o no han querido aprender que lo que hace evitar la propagación del contagio es el hábito de cuidarnos al sumo en nuestros desplazamientos.



Uno de los rubros en el que pronto podríamos ver actividad es el turismo, que si bien no es el maná que nos hará llover el dinero a toda hora, a diferencia de los demás rubros es la actividad que de manera espontánea genera un circulante, que activa la economía, por lo cual debemos cuidar que nuestro país no caiga en pocas semanas en un rebrote de contagios que nos pondría de manera obligada en un repliegue con una nueva cuarentena de varias semanas.

Entendemos que el transporte público es vital para el movimiento de la población, lo malo es que en la forma como se ha permitido la reactivación de buses y taxis es preocupante, especialmente cuando vemos en los buses y taxis que las personas no guardan la distancia física que se requiere, por lo que es de esperar que traiga consecuencias como ha sucedido en otros países. Partiendo que una cosa lleva a la otra, SINAGER sabe que si hay rebrotes de contagios fuertes en las próximas semanas, el repliegue será inevitable con daños mayores a la ya agobiante crisis financiera. Por supuesto que para cualquier autoridad es difícil soportar las presiones de los sectores que con razón quieren volver al trabajo para subsistir. Por eso es que los gobiernos de otros países han tenido que endeudarse hasta el cogollo para subsidiar por varios meses a las empresas y los rubros, para que se mantengan a flote con sus trabajadores, para no dar lugar a que surjan rebrotes masivos del COVID-19.

El problema es que si no hay un estado de conciencia en las personas, a diferencia de los países donde hay altos niveles de educación y una cultura de buenos hábitos, en Honduras podemos correr la suerte desafortunada de que nuestros compatriotas por la ausencia de un recordatorio persistente y permanente, se les olvide que continuamos en una crisis sanitaria, con un virus que estará rondando entre nosotros por el tiempo que tarde en aplicarse una vacuna efectiva que proteja a las personas que por ahora no está tan cerca, sino por lo menos a un año de distancia.

Si a partir de este lunes se duplica el número de transeúntes en las calles, también se duplicará el riesgo de contagio, esto debemos de tenerlo presente, especialmente si muchos de nuestros compatriotas siguen haciéndose los noruegos en el uso de la mascarilla, apretándose unos con otros en los buses y taxis y casi todos sin tener a mano algo de alcohol-gel para desinfectarse las manos. Tenemos que admitirlo: una inmensa mayoría de nuestros compatriotas no guardan simpatía por los buenos hábitos y son muy dados a la rebeldía natural para actuar como el viento, que mientras no haya una pared que le impida el paso es un elemento incontenible. Es casi seguro que al activarse dos dígitos habrá más personas circulando que propulsarán con más fuerza el motor económico del país, pero con igual ritmo estará el virus al acecho.

En todo caso lo ideal es que los hondureños hayan comprendido que una cuarentena larga será grave para todos, por lo cual es imprescindible que todo aquella persona que salga a la calle a partir de este lunes esté debidamente compenetrada que solo se puede escapar del contagio guardando el cuidado máximo, cumpliendo las tres reglas de oro; usar siempre la mascarilla, evitar las aglomeraciones y mantener la distancia física de dos metros de otras personas y lavarse las manos con jabón o mantenerlas desinfectadas con alcohol gel.

Pero lo que debemos tener en cuenta es que mientras más personas circulen, más posibilidades de contagio tendremos. Sobre todo cuando los virólogos nos dicen que entre más se reabra la economía tendremos más rebrotes de contagio. Esto es una máxima que hemos aprendido de los virólogos y que debemos asimilar en una forma correcta hasta tanto no llegue el momento de contar con la vacuna contra el COVID-19, que por lo que explican los laboratorios donde los científicos trabajan para perfeccionarla, es un escudo con el que podríamos contar hasta el año próximo. Mientras tanto, dependeremos de los tratamientos MAIZ y CATRACHO para combatir al COVID-19.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 18 de septiembre de 2020.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *