Hacer turismo sin excesos

octubre 9, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Bajo la coordinación de la Secretaría de Turismo y la Cámara Nacional de Turismo, se despliega estos días un operativo preparatorio de lo que será el feriado de octubre trasladado a la primera semana de noviembre. El objetivo primario de este feriado es la reactivación del turismo regional y rural donde tenemos una gran cantidad de hoteles y sitios diversos enclavados en nuestros lugares paradisíacos que invitan al descanso y al relajamiento sin el riesgo de la aglomeración que es algo prohibido en estos tiempos de pandemia.



Nunca como ahora las personas tenemos la necesidad de salir, viajar y distraernos. Los meses de confinamiento han provocado un desgaste emocional que resulta atentatorio a la salud, por lo que la población hondureña pide a gritos la oportunidad de escapar del encierro y nada mejor que el campo, la zona rural y los sitios aledaños a las playas y el mar, o los ríos, para despejar la mente y tener emociones saludables en contacto con la naturaleza. El turismo ha perdido miles de puestos de trabajo en estos seis meses de cuarentena, y centenares de pequeños y medianos negocios cerraron sus puertas por la imposibilidad de operar sin tener clientes que atender. La prohibición existente en los primeros seis meses no permitió los desplazamientos turísticos, pero este tiempo de confinamiento que ha sido de aprendizaje nos permite tener una visión más racional de cómo debemos comportarnos en tiempos de pandemia.

El turismo es un negocio de campo abierto, las montañas, los lagos, las Ruinas de Copán, las diferentes playas en tierra firme o en las islas, es sin duda la fuente de empleo más grande que tiene nuestro país, y Honduras ha tenido un avance notable en la explotación turística, en el que tanto el Instituto de Turismo como la Cámara Nacional de Turismo han tenido un papel beligerante en el desarrollo de esta actividad, especialmente en los últimos años.

Tener un feriado para hacer turismo en medio de la pandemia es un gran esfuerzo que hacen los coordinadores, porque tanto el Instituto como la Cámara deben cerciorarse que los dueños de hoteles, restaurantes y demás sitios turísticos deben estar conscientes que su personal debe estar capacitado para atender a los visitantes. Ningún sitio donde el personal no guarde las medidas sanitarias, que no use mascarilla, que no sepa guardar la distancia física de dos a tres metros, y que no luzca apariencia higiénica, le debe merecer confianza para hospedarse o tomar alimentos.

Aunque las noticias de la propagación del virus crean cierta incertidumbre en las personas, lo que debemos de tener en cuenta es que la forma de contagiarse es entrar en contacto con grupos donde hayan muchas personas, hay que evitar los sitios donde existan aglomeraciones, debemos buscar lugares tranquilos donde haya espacio para disfrutar sin entrar a los tumultos.

El contacto con la naturaleza es imprescindible después de varios meses de encierro, el feriado permitirá disfrutar un período razonable de descanso y relajamiento emocional y físico, por lo que la idea del traslado a noviembre permite que los compatriotas que tengan la posibilidad de salir del confinamiento busquen desde ahora los lugares donde no se encontrarán con muchas personas sino más bien con los espacios donde se permitan tener un descanso tranquilo. El solo hecho de viajar por la carretera es saludable, poder disfrutar el paisaje verde que nos regala esta época bañada por las lluvias que hacen que las montañas y las colinas luzcan llenas de esplendor y colorido.

Pero para asegurar el período de vacaciones de noviembre desde ahora todos debemos de guardar la cordura, cuidarnos para  evitar el contagio, porque un rebrote a finales de octubre podría malograr el feriado y devolvernos a un  nuevo confinamiento. Hay que luchar contra los excesos, hay que evitar las aglomeraciones de personas, hay que usar siempre la mascarilla, hay que mantener la distancia física y lavarnos las manos con la mayor frecuencia que sea necesario.

El plan de las autoridades de Turismo y la Cámara Nacional de Turismo está hecho a conciencia, con el propósito de propiciar un clima de salud mental para los hondureños, que ya exhiben un agobio emocional y mental por mantenerse enclaustrados durante este largo confinamiento de seis meses. Para despojarnos de las telarañas mentales nada mejor que escaparse al campo, a la montaña, a las playas, a los lagos y a cualquier sitio natural que nos ofrezca el beneficio del aire libre, de disfrutar el mar, los ríos o de tener una caminata a campo abierto en la montaña.

Hay que aprovechar el feriado de noviembre para disfrutar las riquezas que la naturaleza nos ha regalado, pero todo debe hacerse sin excesos, porque aun con la libertad que se nos brinda al salir de la ciudad, debemos mantener en forma consciente la prudencia y la cautela, porque este feriado se nos presenta con dos caras: como una prueba para que los hondureños podamos convivir en esta nueva era con el peligro de la pandemia sin dejar de disfrutar lo bueno que tenemos, y si una vez transcurrido el feriado los índices de contagio fueran bajos en el país, significa que habremos aprobado una asignatura inédita para los hondureños que es disfrutar de lo maravilloso de la naturaleza y lo bueno de la vida sin violar las reglas sanitarias que en esencia son normas higiénicas. Porque, la pandemia es el resultante de la flagrante violación que los humanos cometemos al no observar las reglas higiénicas, prefiriendo la suciedad y el desaseo.

El feriado de noviembre será para los hondureños un examen necesario, del que saldremos victoriosos si somos capaces de mantenernos intactos, no contagiándonos con el coronavirus, algo no imposible de lograr, que tan solo requiere del cuidado que debemos tener apegándonos a las reglas sanitarias. Y naturalmente, teniendo la mejor oferta de los anfitriones, los dueños de hoteles, de restaurantes y sitios turísticos que desde ya deben capacitar a su personal para que luzca impecable en el vestir, en la forma de servir y en el manejo de los alimentos y bebidas. La pandemia siempre será un peligro, pero el turismo será algo que siempre necesitamos para fortificar nuestro espíritu, nuestro cuerpo y nuestra mente. ¡Hagamos turismo seguro, apegándonos a las reglas sanitarias!

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 9 de octubre de 2020.

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