Ha nacido un nuevo partido

agosto 17, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Ha nacido un nuevo partido, que todavía no acabamos de entender, si es por imitación del nombre de su fundador, Salvador, o es por la aspiración ampulosa de Nasralla de creerse que efectivamente entra a la política a salvar a Honduras, que se bautizó como PARTIDO SALVADOR DE HONDURAS (PSH). El fundador del PSH pareciera tener el extraño sentimiento de no confiar en la fuerza de su propia militancia, por lo que siempre busca hacer alianza con otro partido, como para sentirse más seguro. O sea que el líder del PSH no cree que su partido tenga la suficiente fortaleza para enfrentar por sí mismo una elección, por lo que siempre busca apoyarse en otro partido. A eso se debe que, al no poder hacer alianza con los liberales ni con LIBRE, mucho menos con el Partido Nacional, agarró al PINU, que apenas le sirve como un pequeño bordón, para darse seguridad en las elecciones de noviembre.



Esto también es un fenómeno, porque todos sabemos que Salvador Nasralla con su partido, tiene suficiente respaldo popular para enfrentar a los nacionalistas y a los demás adversarios con bastantes posibilidades, mientras que el PINU es un partido minúsculo que nació a principios de los años 70 con 22 mil afiliados, con el liderazgo admirable de dos grandes personalidades: Miguel Andonie Fernández y Enrique Aguilar Paz, pero lejos de crecer, ha venido en una evidente decadencia en cada elección, sobre todo en las dos últimas cuando el PINU se limitó a tomar lo que encontró en el camino para subsistir.

En el PSH, el único líder y rostro visible es su fundador e inspirador, Salvador Nasralla, un personaje de la comunicación televisiva que ya frisa los 70 años, salido de la cantera de la empresa televisora más grande e importante del país, donde nació y creció gracias al espacio que le concedió el recordado empresario don José Rafael Ferrari. En términos deportivos, en los cuales Nasralla se siente cómodo, podemos decir que Salvador no hizo carrera política, nunca aspiró a una diputación, nunca fue dirigente de los cuadros de un partido tradicional, nunca aspiró a ser alcalde, surgió un día en una sala de espera de un aeropuerto donde se encandiló porque en la aerolínea no le dieron el tratamiento que reclamaba y en ese instante, lleno de ira, anunció que se lanzaba a la Presidencia de la República para cambiar la situación de Honduras. Nasralla no consultó ningún oráculo ni pasó por las abigarradas estructuras de un partido para buscar la Presidencia. El mismo se fabricó su primavera en el momento que el mono se le subió a la cabeza y escuchó algunos aplausos a su alrededor que le secundaron el primer anuncio que hizo de sus pretensiones presidenciales.

En la primera contienda que participó Nasralla creyó que podía obtener un millón y medio de votos, cifra clave para vencer al PN, que mantiene un censo de más de 1 millón 400 mil militantes, pero que Nasralla no pudo emparejar al haber obtenido apenas más de 450 mil votos en esa primera contienda, que por ser la primera debió haberle redituado una impactante cantidad de votos para impresionar al mundo político hondureño. En su segunda participación en el 2017, anexado a LIBRE en una alianza en la que Mel Zelaya dijo que el Partido Libertad y Refundación aportó un millón de votos y el resto era producto de Nasralla, el líder del nuevo partido PSH tiene en esta elección del 2021 la definitiva prueba de fuego, porque de no resultar vencedor, irremisiblemente habrá cerrado su vida política.

¿Cuál es la novedad política que aporta esta vez el PSH con su líder Salvador Nasralla? Salvo su alianza con el PINU no vemos otra por ningún lado, porque Nasralla en el fondo sigue siendo una especie de «independendista», por su sentimiento eminentemente «personalista», al no admitir que nadie le pueda hacer observaciones de sus errores, y en el momento que se las hacen, para afuera que van, hasta quedarse solo con los que acepten someterse a sus órdenes y dictados, porque Nasralla maneja su partido como una empresa en la que siendo su único propietario siempre tiene la primera y la última palabra.

Los que todavía creen que Salvador Nasralla es la salvación de Honduras, no es porque tienen su mismo carácter, es sencillamente porque ya se cansaron del estilo tradicional de los políticos que en los discursos y al hablar en la televisión se muestran amables y educados, aunque en la vida real sean todo lo contrario. La mayoría de los seguidores de Salvador Nasralla está formada por personas que quieren un líder que no esconda sus arrebatos como forma de enfrentar los problemas del país. Y que si tiene que pasarse por encima de la legalidad para satisfacer a las masas, no hay nadie como Salvador Nasralla. Ese es el sentimiento que ha ido creando a su alrededor Salvador Nasralla, pero muchos ya chocaron con la piedra que hay en el pensamiento del líder del PSH, cuando quisieron aconsejarlo y terminaron echando pulgas en otro lado.

Este es el perfil del creador-fundador, del nuevo partido, donde basta rascar un poco para que broten aires de superioridad.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 17 de agosto 2021.

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