Guanaja… la isla mártir

octubre 4, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La isla Guanaja históricamente es la más sobresaliente de nuestro departamento insular Islas de la Bahía, por ser el primer territorio hondureño con el que hizo contacto el navegante Cristóbal Colón. En lo personal hemos guardado un afecto imperecedero por Guanaja, desde que empezamos a conocerla por referencias de varios compañeros de estudio que provenían de Utila y Guanaja, que llegaban a realizar estudios al Instituto FDR en Puerto Cortés, y más tarde cuando el compositor hondureño Charles MacField nos relataba las bellezas de la pequeñas isla. Guanaja ha sido siempre una isla mártir por su ubicación en el Caribe, al estar en la temible ruta de los huracanes, bautizada así por el centro de huracanes de Miami, por ser la línea de desplazamiento de las tormentas tropicales  con vientos devastadores que alcanzan una fuerza impetuosa con enorme capacidad destructiva.



Guanaja está una parte extrema de la zona oriental del Mar de las Antillas, lo que la vuelve un blanco de las tormentas tropicales, en términos meteorológicos se dice que Guanaja está en la mirilla de los huracanes, por lo que cada vez que se anuncian nuevas tormentas en lo profundo del Atlántico los guanajeños saben que deben estar en máxima alerta, porque una vez formado un huracán apuntando a las Antillas hay mucho riesgo de que el fenómeno alcance a la más oriental de las islas de la Bahía.

Sin embargo, no solo las tormentas tropicales constituyen una amenaza para Guanaja, a lo largo de los años los guanajeños saben que también el fuego es un enemigo peligroso, dado que la casi totalidad de las viviendas de la pequeña isla están construidas de madera, por ser el material de más fácil adquisición por los habitantes, y como las condiciones geográfica no facilitan las construcciones de cemento por el alto costo, la casi totalidad de las viviendas son de madera, que al cabo de pocos años por los efectos del salitre marino, más el sol arrasador que achicharra todo en esa pequeña isla, se convierten en un material incendiable perfecto para un siniestro.

En este sentido Guanaja ha sido víctima frecuente de huracanes y siniestros, siendo este último el de mayores consecuencias. Estar al extremo oriental del departamento insular de Islas de la Bahía pone a Guanaja a boca de jarro de los huracanes, a eso se debió que el huracán Mitch en 1998 arrasó la mayor parte de la pequeña isla, no así a Roatán y Utila que no fueron alcanzadas por la furia de aquel terrible evento meteorológico de ingrata recordación para los hondureños. Sin embargo, a varios líderes de la isla, con capacidad de analizar a profundidad sus escenarios, siempre les ha asaltado el temor tanto por los huracanes como por posibles siniestros o incendios. El periodista Luis Feldman, que vivió en Guanaja hasta el último día de su vida, nos contaba sus temores, más por el fuego que por los huracanes. Nos decía el recordado colega que la situación habitacional de Guanaja era muy compleja debido a que la casi totalidad de las viviendas y oficinas eran de madera, todas juntas unas con otras, debido a lo pequeño de su territorio que se había sobrepoblado en las últimas dos décadas, con la llegada de foráneos de tierra firme en procura de un trabajo mejor remunerado, aunque en Guanaja no es fácil asentarse como nuevo residente,

El razonamiento de los temores de Luis Feldman por posibles siniestros eran correctos, por lo tanto, es bueno que las autoridades y todos los que están sumando esfuerzos para reconstruir las viviendas de Guanaja tomen en cuenta esta observación que hacía el periodista guanajeño Feldman, porque aunque los materiales resulten más costosos por el traslado marítimo, la reconstrucción debería hacerse a base de bloques de concreto. Incluso por efecto de resistencia a las tormentas es más conveniente reconstruir con material de cemento en lugar de rehacer las casas de madera, que en pocos años de nuevo se convertirán en material inflamable por cualquier circunstancia.

Como fuera la causa que originó el incendio, se dice que esta vez fue  por obra de una candela en una vivienda sin servicio de energía eléctrica, las casas de madera con facilidad propagan el fuego hasta convertirse en siniestros de tamaño mayor, por lo que tanto las autoridades como las diferentes empresas y organizaciones que se han batido haciendo esfuerzos solidarios deben tomar en cuenta estas observaciones para no dejar expuestos a los habitantes de Guanaja a futuras conflagraciones que no ocurren cuando las viviendas son construidas de cemento o bloques de concreto.

Este problema no lo tiene Roatán, que por tener un territorio más amplio, no padece de aglomeración de viviendas, y en donde se usa más el cemento y el bloque de concreto en la construcción de casas y edificios. Aunque la pena y el dolor de los habitantes de Guanaja los tiene apesadumbrados, deben sentirse reconfortados por la gigantesca ola de solidaridad efectiva que se ha hecho sentir en la capital y en el resto del país donde se hacen todo tipo de colectas que ojalá se hagan llegar a los compatriotas de Guanaja como ha sido el sentimiento de los donantes.

De empresas serias como la Corporación Televicentro no tenemos ninguna duda que cumplirán con el buen sentir de las personas y empresas que han cooperado, pero sucede que en estas situaciones se mezclan un montón de aprovechados para pedir ayuda a nombre de los damnificados para terminar quedándose con mucho de lo que reciben.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 4 de octubre de 2021.

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