Grandes proyectos para el desarrollo

agosto 27, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

No hay que ser sabio para darnos cuenta del rezago de varias décadas que tenemos  frente a otros países, incluso en el istmo centroamericano. Por lo que es imperativo plantear el desarrollo de Honduras como un proyecto enorme, macro, usando la jerga de la tecnocracia, que incluya como base lo económico y lo educativo, pero que además incorpore lo social, el aspecto ambiental, sin faltar el elemento cultural y que se extienda a todas las regiones del país y no enroscarlo solo en las dos grandes ciudades.



Los grandes proyectos desarrollados en estos últimos cuatro años de la administración Hernández Alvarado: la ampliación de los muelles de graneles y contenedores de Puerto Cortes, la construcción del Canal Seco que conectará toda la región sur con el resto del país y el Aeropuerto Internacional Palmerola, responden a la categoría de grandes proyectos en el terreno que impulsarán el desarrollo nacional. En el campo eléctrico la represa Patuca II si bien es un nuevo generador de energía hidroeléctrica, no es lo suficientemente grande para alimentar el parque térmico nacional, apenas es un auxiliar regional con algunas limitaciones en tiempo de verano cuando las aguas del rio que la alimentan no son muy abundantes. Es en el campo eléctrico donde está nuestro gran talón de Aquiles, por no estar a la altura de las demandas que surgen en la medida que el país crece. El sector privado ha hecho lo propio con los parques de energía solar, pero ni con estos valores agregados el parque eléctrico hondureño es suficiente, por lo que seguimos dependiendo de los generadores privados de energía con materia fósil, que encarece los costos del servicio.

Honduras no puede permanecer regida por las mentalidades estrechas que, por falta de visión política, lo confunden todo, oponiéndose a las inversiones como las ya mencionadas, que propugnan para que el desarrollo despegue y ganen todos los sectores del país, porque no es desde la pobreza como se impulsa el crecimiento del bienestar nacional, es con grandes inversiones y grandes proyectos como se produce la riqueza. Ya pasaron los tiempos de los criterios reductivos, hoy estamos viviendo la era de las perspectivas ilimitadas, lo cual implica apostarle a lo grande, tanto en el país y de ser posible fuera del país, donde Honduras pueda acompañar proyectos internacionales que le redunden beneficios al tesoro nacional.

Estando a pocos meses para que Honduras pase a manos de una nueva administración, las nuevas autoridades deben perfilar desde ahora sus proyectos infraestructurales de gran proporción, que acompañen las grandes inversiones como la de Puerto Cortés, el Canal Seco y el Aeropuerto Palmerola. Es más, el endoso ciudadano en las urnas debería estar supeditado a que los candidatos ofrezcan proyectos grandes en sus planes de campaña, como el desarrollo de un ferrocarril interoceánico que tanto ayudaría junto al Canal Seco, en el transporte de mercaderías desde el sur hasta Puerto Cortes. El nuevo gobierno debe tomar la decisión de construir un nuevo puerto en Amapala que lleve aparejado la construcción del puente que una a la Isla del Tigre con tierra firme, para completar una nueva ruta que sea una alternativa al Canal de Panamá para recibir el flujo comercial de los países asiáticos con destino a la costa este de EEUU.

Proyectos de este tamaño tienen todo el potencial para vitalizar el desarrollo de Honduras, el que no será posible alcanzar si nos mantenemos en el ámbito de los proyectos pequeños, más por falta de visión y de voluntad política que por falta de capacidad, porque actualmente hay muchos recursos disponibles en los organismos financieros, pero como se depende de la voluntad de los gobernantes y de los políticos para volverlos realidad, mientras no haya capacidad de decisión continuaremos desperdiciando las grandes virtudes naturales que hacen de Honduras el país más afortunado por tener las mejores condiciones para unir al Pacífico con el Atlántico y hacer posible el tráfico comercial desde los países asiáticos hacia Estados Unidos.

Puerto Cortés está subutilizado porque la empresa extranjera que opera las instalaciones portuarias no ha demostrado capacidad para elevar a nuestro gran puerto a un primer plano, la empresa OPC ha demostrado una miopía especialmente por sus tarifas que no son competitivas, conformándose con generar el negocio a la conveniencia de sus intereses que no responden a los intereses de Honduras. Si Puerto Cortés estuviera en manos de un consorcio más animado al crecimiento, Honduras estuviera recibiendo mayores utilidades del puerto. Se hace necesario que igual que Guatemala, Honduras desarrolle un segundo puerto en la gran bahía de Puerto Cortés, que bien pudiera fincarse en el vecino puerto de Omoa que tiene acceso a la gran bahía porteña.

En síntesis, se necesita un cartapacio grande de proyectos estratégicos, que contribuyan a acelerar el empuje que necesitamos para abrazarnos con el desarrollo, que determinará el cambio de nivel de vida de los hondureños, lo que solo será posible con un conjunto de grandes proyectos en todos los ámbitos. Ya hay focos que van apareciendo como el denominado SIGLO XXI, que es un modelo desarrollista de infraestructura que ha sacado a SPS del marasmo en que cayó por algunos años. Necesitamos que Honduras continúe en el rumbo del desarrollo, el próximo gobierno debe tener claridad que esto será posible solo con grandes proyectos.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 27 de agosto de 2021.

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