Gobernar para todos

enero 28, 2022

Nery Alexis Gaitán

Al haber asumido la primera magistratura de la nación, la señora Iris Xiomara Castro Sarmiento, se ha convertido en la presidente de todos los hondureños y debe gobernar en bienestar de la nación. Siendo la primera mujer presidente en nuestra historia, le deseamos en este alto cargo el mayor de los éxitos. Sobre todo, tomando en cuenta que sus promesas de campaña han creado grandes expectativas en el pueblo.



Y es que, triste es decirlo, recibe un país casi en bancarrota, golpeado por las tormentas tropicales y con su economía severamente afectada por la pandemia. A eso hay que agregarle toda una serie de problemas sociales que van desde los altos índices de desempleo, hasta las actividades ilícitas del narcotráfico y del crimen organizado, tal como lo ha señalado en su discurso de toma de posesión.

La tarea de refundación de la patria que ella pregona en todo su programa de gobierno, más que una agenda política que al fin y al cabo decir “socialismo democrático” sólo son palabras huecas para el pueblo que está con hambre, implica poner en marcha un programa económico de corto y mediano plazo, que reactive la economía, que es la prioridad, por lo que debe generar una política de puertas abiertas a la inversión nacional y extranjera.
Es imprescindible, tal como lo ha manifestado, que empiece de inmediato un combate frontal a la corrupción; de lo contrario, traicionará las esperanzas por un futuro mejor que le ha prometido a los pobres de Honduras. Así que la tarea no es nada fácil.

Reiteramos que le deseamos el mayor triunfo para que los pobres, que son la mayoría, puedan en verdad mejorar su calidad de vida. Es lo importante, lo único que cuenta. Pero, dice el dicho que por las vísperas se conocen las fiestas, y este nuevo gobierno ha empezado su gestión con pie izquierdo.

La presidente Castro, irrespetando la independencia de poderes, estableció un acuerdo con Salvador Nasralla, que él nombraría al presidente del Congreso Nacional. No repetiré los pormenores de la crisis legislativa, que ya todos conocemos, pero al momento de escribir este artículo continúa vigente, sin visos de solución.

Sin capacidad de negociación la presidente permitió que esta crisis evidenciara su falta de liderazgo y su inapropiada injerencia en otro poder del Estado. A ello hay que agregarle que desde ya se hace evidente que la dinastía Zelaya Castro desea perpetuarse en el poder. Ha nombrado ministros a familiares (un hijo y un sobrino político), lo que no es ético y está reñido con la ley. ¿Es que en Honduras no hay más personas capaces? ¿Dónde está el gabinete de integración nacional que prometió?, porque la mayoría de los nombrados son connotados dirigentes de Libre. En el Congreso Nacional están de diputados su hija y su cuñado, ¿es que toda la familia debe ser parte del gobierno?, ¿no había más dirigentes que pudieran optar a esos cargos? ¡Y tanto que ha criticado el nepotismo!

Creemos que es una mala señal de lo que vendrá, imposiciones más que negociaciones, dispendio de los bienes del Estado. En ningún momento el pueblo desea un segundo mandato de Mel Zelaya, que se caracterizó por el despilfarro constante; la presidente debe tener bien en claro que debe distanciarse de su esposo en la administración gubernamental si quiere llegar a un puerto seguro.

Si desde ya no opta por integrar a todos los sectores a su gobierno, creará frentes de lucha que en nada abonarán al desarrollo y la tranquilidad del país. La presidenta debe recordar que es su deber generar paz y tranquilidad social y no conflictos tal como los está creando desde antes de llegar a la presidencia.
¡Los hondureños merecemos un mejor destino en la vida!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.