Genocidio en Venezuela

febrero 22, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La obstinación visceral del tirano Nicolás Maduro, de bloquear la entrada de la ayuda humanitaria enviada por varios países para paliar la situación miserable en que se encuentran millones de venezolanos, deberá ser juzgada muy pronto por tribunales de justicia internacional como un hecho criminal genocida, por el que Maduro en algún momento deberá rendir cuentas. Maduro está haciendo pasar a los venezolanos los peores momentos de su historia, en que la gente se ve obligada a robar para sobrevivir, en un país donde la gente vivía con un confort de primera clase, casi todos los venezolanos eran dueños de su propio apartamento, tenían vehículos y disfrutaban de empleos bien remunerados, mientras ahora hay miles de personas muriéndose de hambre.



En Venezuela hay médicos que se desmayan porque no comen, el 61 por ciento de los venezolanos pasó a vivir en la extrema pobreza y toda este gente ha perdido más de 20 libras de peso por comer salteado, es decir, se come cuando se consigue algo, que por lo general es la norma, porque aunque se tenga dinero, en los estantes de los supermercados y pulperías lo que se vende es “no hay”.

El hambre en Venezuela sobrepasa los estándares de los países que están inmersos en las guerras, la esperanza es que la ayuda alimentaria enviada por los países democráticos llegue a la población hambrienta, a lo que Maduro se ha opuesto diciendo que nadie en Venezuela pasa hambre y que los alimentos sobran, la prueba es que el gobierno envió suficiente comida en forma humanitaria a la población cubana. En cambio Maduro cerró las fronteras marítimas y aéreas de Venezuela con Colombia, Brasil y la Guyana holandesa, bloqueando la ayuda alimentaria, y algo más.

Brasil tiene el ejército más grande y poderoso de Sudamérica, y Maduro, que ya padece un tipo de sicosis, de repente está pensando que desde Brasil pueden invadir a Venezuela, en el contexto de las amenazas que Washington ha lanzado desde la Casa Blanca, donde tanto Trump como sus principales subalternos, entre ellos el vice presidente Mike Pence y el jefe de seguridad nacional John Bolton, le han contado los días al tirano de Venezuela.

Llegando al absurdo de contrarrestar manifestaciones artísticas montadas por reconocidas personalidades de la música, que con sus canciones han querido solidarse con el sufrido pueblo venezolano, víctima de la oprobiosa dictadura, Maduro ha llevado a grupos musicales revolucionarios de mala calidad musical, reconocidos por su afecto al dictador, a que le hagan la contra musical a artistas muy reconocidos por su calidad y su vocación democrática. Mientras tanto, sin ninguna pizca de justificación, Maduro le niega a los venezolanos recibir la ayuda alimentaria que países amigos han traído hasta la frontera con el noble propósito de palear el hambre.

Sin duda, Nicolás Maduro tiene bien ganado el sitial más elevado entre los genocidas de la historia, porque impedirle al necesitado, a las personas que padecen hambre, recibir la ayuda alimentaria, es un crimen de lesa humanidad, un crimen genocida, que llevará a Nicolás Maduro a ser juzgado por el genocidio que comete al impedirle a la población recibir los alimentos que son fundamentales para el sustento.

La plataforma militar que sostiene a Maduro también correrá la misma suerte por ser cómplice de la determinación criminal del tirano, de impedir el acceso de la alimentación humanitaria para que la población hambrienta tenga que comer.

La plataforma militar que sostiene a Maduro empieza a hacer aguas, hay indicios muy evidentes sobre la tensión que prevalece en los cuarteles donde hay altos jefes militares que ya están en el nivel de sospechosos, es decir, de seguir los pasos de un alto ex jefe militar que en las últimas horas reconoció a Guaidó como el presidente de los venezolanos.

La historia de los genocidas no es muy extensa, por lo general han sido tiranos que se han aferrado al poder por un tiempo, pero no lo lograron por todo el tiempo que se lo proponian. Los hermanos Castro en Cuba han sido la excepción, Maduro no entra en esta élite por su escasa o casi ninguna calidad intelectual, por lo que sus hechos horrorosos contra miles de venezolanos deberán ser juzgado en una corte de justicia internacional, donde no habrá contemplaciones por sus actos criminales.

El genocidio que comete Nicolás Maduro contra miles de venezolanos no quedará en la impunidad, el asedio internacional que lo tiene cercado lo hará salir de su bunker, y como sucede con las ratas, en cualquier momento Maduro deberá abandonar el barco venezolano, y lo más seguro es que sea recibido por la dictadura cubana de los Castro, donde Maduro fue formado como un mozalbete revolucionarios hace varios años. ¡En Cuba es donde le llegará el otoño a Nicolás Maduro!

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy sábado 23 de febrero de 2019.