Fuerzas Armadas ejemplares

octubre 22, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS



De acuerdo a una arraigada tradición, ayer se celebró el día de las Fuerzas Armadas de Honduras, una conmemoración presidida por el alto mando de la institución castrense y el Poder Ejecutivo, con actos acordes a los momentos que vive el país. Todas las encuestas de opinión reflejan el orgullo legítimo que siente la inmensa mayoría de la sociedad hondureña por las FFAA ante el cumplimiento ejemplar de las funciones que les atribuye la Constitución de la República. Especialmente porque del cumplimiento de estas misiones ha dependido la defensa de la democracia hondureña, por lo que amerita que en una fecha especial como hoy, se haga un recuento para refrescar la memoria de a los hondureños.

La democracia en Honduras se ha mantenido por encima de todo, más por el espíritu patriótico de las Fuerzas Armadas. Pero hay que decir con franqueza que la institución militar estuvo inmersa peligrosamente en actividades que enturbiaron su reputación durante un tiempo, especialmente cuando los militares se atrevieron a entrar a la vida pública conduciendo los destinos del país. Fue hasta que a finales de los años 70, las FFAA decidieron retornar a los cuarteles y dejar en manos de los civiles, particularmente los políticos, los asuntos de la vida pública. Ese retorno a los cuarteles hizo que las FFAA se transformaran en una institución responsable y eminentemente profesional.

Volver a los cuarteles permitió profesionalizarse a los militares hondureños, de manera que los coroneles y generales de cerro pasaron a la historia, incluso, como institución, las FFAA al tiempo que se dedicó a preparar mejor a sus oficiales y soldados, entró en un período de saneamiento interno que le hizo muy bien al país. A partir de ese momento la vida institucional de las FFAA tuvo un cambio muy saludable, que contribuyó a que la sociedad hondureña le dispensara un alto nivel de confianza como lo reflejan las encuestas.

En el 2009, las FFAA dieron una demostración palpable de patriotismo, porque si la oficialidad se hubiera entregado al proyecto continuista del presidente Manuel Zelaya, la democracia hubiera desparecido para dar lugar a un régimen marxista-populista como pretendía establecerlo Hugo Chávez a través de Mel Zelaya. Ese momento fue histórico, porque una vez depuesto Zelaya, los militares pudieron quedarse con el poder dirigiendo los destinos del país. El Comando del Estado Mayor que presidía el Gral. Romeo Vásquez e integrado por oficiales con gran sentido patriótico, desoyeron las ofertas de Zelaya y se apegaron a la Constitución de la República, dejando la dirección del país en manos de los civiles a través del presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti, en lo que efectivamente fue una sucesión constitucional. Ninguna prueba pudo ser más tentadora para quedarse con el poder, que la que se dio en ese momento, pero los militares hicieron lo que el deber les imponía, acatar la orden de captura del presidente Zelaya que se proponía destruir la democracia, como lo ordenó el Ministerio Público a través del Poder Judicial.

Las falsas acusaciones de que las FFAA se habían excedido en la salvaguarda de la democracia en el 2009, quedaron desvirtuadas el 18 de noviembre del 2010, cuando la fiscal de la Corte Penal Internacional CPI, doctora Fatou Bensouda, al emitir el cierre final de la investigación, descartó que en Honduras se hubieran cometido crímenes de lesa humanidad, ni en el momento ni después de la crisis política de junio de 2009.

Hay una serie de misiones que las FFAA han venido desempeñando que son el reflejo que están a la altura de las mejores fuerzas armadas, con pruebas irrefutables de eficacia y heroísmo, en los escenarios más complejos, como es la lucha que el Estado hondureño está librando contra el crimen organizado. El participar con una policía militar en esta lucha, es una demostración que en los momentos de angustia que vivimos los hondureños por el avance de la criminalidad, las FFAA han sabido adaptarse para contribuir con el resto de la institucionalidad a luchar contra este precedente tan complejo como es enfrentar a las organizaciones antisociales y al crimen organizado.

Es importante ver la configuración actual de las FFAA, donde la estructura orgánica de la institución castrense tiene en la Secretaría de Defensa un faro que ilumina con mucha capacidad los pasos que deben dar los militares en esta realidad tan difícil que estamos viviendo en Honduras. El equipo ministerial que tiene la Secretaría de Defensa en la actualidad, tiene al frente a un profesional de la milicia con una gran capacidad y con una visión académica que permite no escatimar esfuerzos para que nuestros ejércitos de tierra, mar y aire sean uno solo al servicio de la defensa de la soberanía y la integridad territorial de Honduras. Pero sin pasar por alto, que, tener siempre a un oficial íntegro como comandante del Estado Mayor, es que se puede ayudar salvar a Honduras ante el peligroso derrumbe que sufrió la policía, y, en que las FFAA están obligadas a convertirse en la salvaguarda de la seguridad interna de los hondureños. Y hasta ahora las quejas por la actuación de los militares en las calles son mínimas.

Por todas estas razones de gran peso es que cabe decir sin ninguna duda que Honduras tiene actualmente unas Fuerzas Armadas ejemplares.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 22 de octubre de 2018.

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