Fuego cruzado y conspiración

agosto 13, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El intercambio de acusaciones sostenido en el Foro Canal 10 entre el Ministro de la Presidencia, Ebal Díaz y Pedro Barquero, director de la Cámara de Comercio de Cortés, fue un potente fuego cruzado con una gran dosis de agresividad, amplificada por la gravedad del contenido de las afirmaciones del Ministro de la Presidencia, que fue  demasiado preciso al encostalar a un sector del empresariado sampedrano en la comisión y acción de delitos graves como el contrabando y defraudación fiscal. Con el calor de las declaraciones, tanto el Ministro de la Presidencia Ebal Díaz, como Pedro Barquero de la Cámara de Comercio de Cortes, se fueron a las armas verbales, en momentos en que debe considerarse la situación de Honduras, que no está en condiciones de que se le convierta en un campo de batalla.



Cuando Pedro Barquero escribe en su cuenta de twitter un mensaje donde pide la renuncia de JOH, podría interpretarse que actúa como una persona interpósita, que transmite un mensaje del máximo dirigente de la Cámara y hasta podría ser que de otros miembros directivos de esa organización empresarial sampedrana, muy reconocida en el mundo empresarial hondureño. Interpretar un mensaje con este contenido profundamente político, lleva a considerarse a la mencionada cámara, subida en el cuadrilátero de la política, que es igual de conflictivo que un combate de boxeo, en el que uno de los pugilistas puede que tenga la capacidad de hacer daño con sus golpes de peso welter, pero sin posibilidades de ganar la pelea, cuando enfrente tiene como contrincante a un Ministro de la Presidencia que es un heavyweight, un peso pesado, por la cantidad y calidad de información que maneja de mundo y raimundo en el país.

Cuando un organismo empresarial como es una cámara de comercio, busca la confrontación en el escenario político, es porque sus dirigentes quieren algo, y siendo todos comerciantes y empresarios, no son ajenos a saber qué, cuando se busca pelea con los políticos y con funcionarios de gobierno, es porque quieren ganar notoriedad política, porque es la forma de ubicarse y ganar una cuota en el escenario político, desde donde se aspira a los cargos públicos importantes. Por los últimos acontecimientos en que dirigentes de la Cámara han sido protagonistas, se puede sospechar o deducir, que hay un importante dirigente de la Cámara de Comercio de Cortés, o quizás varios dirigentes, a los que les está picando el gusanito de la política y ya no se aguantan y han decidido picar pleito.

Pasaron otros tiempos en que los empresarios se dedicaba a lo suyo, al comercio, pero como los tiempos han cambiado, no debe extrañar a nadie que surjan empresarios, con la natural aspiración de pretender la Presidencia de la República, usando como trampolín sus posiciones desde organismos empresariales distinguidos como las cámaras de comercio. El caso es que, cuando los empresarios se atreven a pedir la renuncia de JOH, por un hecho que trasciende en otro país, por el testimonio de un capo hondureño de la droga, debe tenerse el reparo para discernir que se está ante una situación que apenas está a nivel de testimonio de una persona sindicada como autor de un delito, testimonio que ha sido enviado a un juez que deberá abrir a pruebas el juicio correspondiente, juicio que puede tardar varios meses y posiblemente años conforme el debido proceso.

En este tiempo hay un limbo donde el sindicado solo es eso, y mientras dure el juicio no se le puede señalar como culpable, porque, sus abogados pudieran demostrar su inocencia y resultar sobreseído o absuelto de responsabilidad, como también pudiera ocurrir lo contrario. Lo que queremos decir, es que estos, no son tiempos para que entre hondureños se mortifiquen disparándose fuego cruzado con artillería de todo calibre. Tratándose de personas sensatas, que no son del todo ignorantes de los asuntos jurídicos, deben tener el compás de espera para conocer el desarrollo y desenlace final del juicio, que ni siquiera ha comenzado en los tribunales de justicia de EEUU, y que conforme todos los recursos que pudieran interponerse cuando se abra, es posible que sea un juicio de largo plazo.

Contamos una anécdota reciente que nos fue referida. Sucedió que en una reunión de empresarios celebrada en Tegucigalpa para intercambiar impresiones con apreciables miembros de los medios de comunicación, varios empresarios se quejaban de lo mal que el gobierno de JOH trata al sector empresarial, y de la mala situación en que estaba el país por culpa del mandatario, concluyendo algunos de ellos que lo mejor era su separación del gobierno. Cuando una persona les hizo reflexionar que si se lo hubieran contado, no creería que aquella era una mesa de conspiración, de inmediato los empresarios se constriñeron y negaron que esa fuera su intención.

Los empresarios son personas importantes para la vida económica del país, son agentes propulsores de la economía hondureña. Pero cuando la ambición política les asalta a algunos de ellos, suelen equivocarse, porque confunden el comercio con la política. Y no es lo mismo hacer actos de comercio que hacer política. En el comercio se puede ganar con astucia, tenacidad y mucho esfuerzo. En la política, con solo abrir la boca, se puede perder todo lo que se ha ganado en el comercio. Lo mencionamos apenas, para que Fabio se los pueda explicar en la tranquilidad de sus empresas.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 13 de agosto de 2019.