Fraude académico

septiembre 8, 2017

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Nada es más importante en el mundo como la educación, porque la educación es el proceso que nos cambia la vida a las personas. Sin educación cualquier país está condenado al atraso y al fracaso. Por eso, cuando por descuido o negligencia un gobierno desatiende la educación de los niños y jóvenes, comete la más grave irresponsabilidad, al privar a las futuras generaciones de lo más indispensable en la vida como es la educación.



Pero, si además de la falta de interés del gobierno surgen elementos particulares que interfieren negativamente en el proceso educativo, entonces hay responsabilidad directa en estos, que debe ser con sentida por la sociedad, sino rechazada y castigada a través de las instituciones. Tal es el caso ocurrido en la UNAH con la toma de las instalaciones por parte del movimiento estudiantil MEU, que indiscutiblemente ha venido actuando con un interés que está politizado por uno de los partidos políticos radicales que a través de las presiones en contra del alma máter busca conseguir objetivos políticos.

Este día se ha recuperado las instalaciones de la UNAH en la capital, mientras que los estudiantes devolvieron las aulas de manera voluntaria en el resto del país. Hay esperanzas de que la actividad académica se reanude en el curso de la semana, sin que se pueda recuperar el tiempo perdido de ninguna forma. La UNAH se prepara a través de la impartición de clases ‘online’ por internet con lo cual se evitaría en el futuro que la toma de instalaciones por grupos radicales impida la actividad académica, lo cual es un avance importante para mantener la normalidad en beneficio de los estudiantes y padres de familia.

Ahora bien, queda un punto importante que debe ser analizado por las autoridades universitarias y es el hecho de que los dirigentes del MEU y un grupo de docentes tuvo la idea de arrogarse a su manera la dirección académica del alma máter, como una especie de paralela a las autoridades legítimas. Esto constituye una falta grave, un delito en todo el sentido de la palabra. No solo se trata de usurpación de funciones, sino de un intrusionismo que en derecho penal se castiga con cárcel.

Cuando un grupo de estudiantes y docentes se apropian de una facultad exclusiva que corresponde a las autoridades legítimas de la máxima casa de estudios, cabe la figura de la usurpación y del intrusionismo que se grava por la intención de cometer un fraude académico, tipificación que se ajusta a quienes sin tener la facultad legal se arrogan una autoridad que no tienen para dirigir la actividad académica en la UNAH.

Es importante dejar establecido qué clase de falta estarían cometiendo los miembros del MEU y los docentes que se prestarían a sustituir a las autoridades universitarias en la dirección de las actividades académicas de la UNAH. Incurrirían en fraude académico, que les haría contraer la grave responsabilidad de una sustitución ilegítima, por lo cual pueden ser debidamente procesados y condenados a varios años de cárcel. Este no es un asunto sencillo, pero depende hasta donde las autoridades universitarias estén dispuestas a hacer que se respete la condición de ser la UNAH una institución enmarcada dentro del estado de derecho. Y si lo estuvieran, los del MEU y los docentes usurpadores e intrusos, irremediablemente podrían pasar varios años en prisión por usurpar funciones que nos les corresponden.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 8 de septiembre de 2017.

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