Fracturas partidarias

enero 24, 2022

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Las fracturas en los partidos políticos no son algo nuevo, suelen acontecer y son muy frecuentes cuando las aspiraciones y ambiciones de poder de algunos miembros rebasan la capacidad del liderazgo interno para evitarlas, y terminan escindiendo a las agrupaciones políticas, aun cuando se cree que estas se encuentran en su mejor momento. La fractura que ha ocurrido en el Partido LIBRE se debe precisamente a la ebullición natural después de la reciente victoria en que no son pocos los líderes de ese partido que reclaman una cuota importante de la autoría del triunfo. Es lo más común en las victorias políticas, cuando aparecen miles de padres atribuyéndose haber sido factores fundamentales del gane, especialmente si este resulta ser de una forma arrolladora.



La crisis que abate a LIBRE no debe ser traspasada a toda la nación, los demás sectores de la sociedad debemos verla como lo que es realmente, un problema intrapartidario que toca resolverlo a los dirigentes de ese partido, que deben estar conscientes que ni la sociedad hondureña ni las instituciones deben entrometerse hasta el momento en que las partes en discordia no pudiéndose arreglar entre ellas, decidan o no plantear sus diferencias ante las instancias legales que tienen la responsabilidad de dirimir el establecimiento de derechos particulares y la prevalencia del Estado de derecho. Aunque a la vista de todos los hondureños está que sector de diputados se apegó al protocolo parlamentario y obtuvo el respaldo mayoritario de los diputados propietarios, no escapa que el trasfondo del conflicto es eminentemente político por disputa de poder, y que, aunque tocara a los tribunales resolverlo conforme a la ley, persistiría la discordia entre los dos bandos del Partido LIBRE, pudiendo llegar a extenderse en el tiempo y con ello a perjudicar al resto de los sectores del país, creando una crisis institucional inconveniente, que ya es percibida en el ámbito internacional como un conflicto planeado para romper el orden constitucional, por lo que se hace imperativo que se coadyuve a que sea dentro del mismo Partido LIBRE donde se busque avenir o juntar a las partes en discordia para encontrar una salida a una crisis surgida dentro de una organización política que se puede extender en perjuicio de Honduras.

En la historia política el Partido Liberal ha sido el más infortunado con este tipo de fracturas, así nació el Partido Nacional, cuando dos de sus líderes se ahogaron en el dogmatismo partidario, terminando por dividirse y quedarse uno con el PL y el otro, con la otra parte que es la que se convirtió en el Partido Nacional. También los nacionalistas han sufrido fracturas, al dividirse en partidos como el Partido Reformista, el Partido Cariista, y que pronto habrían de sucumbir para reintegrarse los disidentes y reencontrarse en un solo Partido Nacional. El Partido Liberal es el que ha batido récord en fracturas, aparte de la que mencionamos, en los 60 tuvo varias escisiones, siendo la más connotada la que se llamó Partido Liberal Ortodoxo, liderado por el connotado empresario Roque Rivera, cuyo poder económico le hizo perder la cabeza para lanzarse a una aventura intrapartidaria que terminó en un rotundo fracaso. La desventura más reciente de los liberales es la fragmentación provocada por Mel Zelaya en el 2009 que terminó con la creación del Partido LIBRE, que se conformó con una base fundamentalmente de elementos del Partido Liberal.

Hoy, a LIBRE le toca saborear su mismo chocolate, cuando dos conspicuos elementos afines a Mel Zelaya, los diputados Jorge Cálix y Beatriz Valle, se alzaron en un movimiento que logró concitar el voto de un número importante de diputados nacionalistas y liberales que, han reiterado estar dispuestos a elegir a diputados de LIBRE para la conducción del Parlamento hondureño. No hay nada que reprochar ni a nacionalistas ni liberales en este caso, porque al manifestar su apoyo al diputado Jorge Cálix para presidir el Congreso Nacional, las dos bancadas opositoras, nacionalistas y liberales, responden al deseo mayoritario del electorado que respaldó a la candidata presidencial Xiomara Castro y a la mayoría parlamentaria de LIBRE. Ni liberales ni nacionalistas están obligados a adherirse al acuerdo entre LIBRE y PSH, porque este es un acuerdo solo entre dos partidos, no entre todos los partidos. Por lo tanto, es algo que tienen que entender tanto Mel Zelaya como Salvador Nasralla, y no caer en la grosería de arrastrar a nacionalistas y liberales a su pleito doméstico.

Al preferir votar por el diputado de LIBRE, Jorge Cálix, nacionalistas como liberales están en su pleno derecho que les da la libertad de elegir, respetando así la voluntad mayoritaria expresada en las urnas en las pasadas elecciones. Hasta aquí vemos que las dos bancadas opositoras han jugado limpio con la expresión de la mayoría de los hondureños manifestada en las urnas. Jorge Cálix es un destacado dirigente y líder de LIBRE, el problema que internamente surgió entre él y sus correligionarios de LIBRE es eminentemente doméstico, intrapartidario entre él y los máximos dirigentes de su partido, por lo tanto toca a ellos resolverlo, sin cometer la injusticia de querer arrastrar a los demás sectores del país.

Este asunto de las fracturas políticas es igual que cuando un hueso del cuerpo humano se rompe y se fractura en partes, una vez hecho el tratamiento médico para lograr la reparación del hueso roto, las mismas partes fracturadas se reencuentran y de nuevo se funden para volver a ser una sola pieza, funcionando como si nada les hubiera pasado. Lo mismo ocurre en la política, los sectores que se dividen y terminan por fragmentar su propio partido, llega un momento en que se reencuentran y vuelven a ser los mismos correligionarios y amigos de antes. Entonces, porque los demás tenemos que sufrir las calenturas ajenas, si tarde o temprano las partes que hoy están en discordia, pronto volverán a amistarse y a verse como los camaradas que siempre han sido. Y de nuevo los volveremos a ver comiendo en la misma mesa. Eso sí, que lo hagan pronto, porque los demás no tenemos la culpa de que lleven sus diferencias a un nivel acalorado que ha desordenado la tranquilidad que empezó a vivir la nación hondureña después de las elecciones.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 24 de enero de 2022.

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