Flappy Bird muere de éxito después de arruinar la vida de su creador

febrero 9, 2014

El éxito es difícil de digerir y muchos que lo consiguen no saben cómo encajarlo. El sueño de todo desarrollador de aplicaciones ganar dinero se ha quedado en una fugaz pesadilla para su creador, Dong Nguyen, de 29 años y residente en Hanoi, que pese a haber generado un ecosistema capaz de teñirse de oro, se estima conseguía unos 35.000 euros diarios en ingresos publicitarios)ha decidido poner fin al último juego adictivo que arrasaba en la tiendas: Flappy Bird.

El popular juego, lanzado hace un año por este desarrollador independiente procedente de Vietnam, ha sido retirado de las App Store y Google Play dado que su creador quiere «vivir en paz» alejado del estrés y tensión que provoca esta situación para lo que, dice, no estaba preparado. Pese a este mal trago, Nguyen seguirá haciendo juegos.y que no iba a ser la venta de la aplicación, que ya ha sido descargada más de 50 millones de veces, solo en la versión para Android.



Los usuarios que anteriormente hayan descargado el juego aún podrán jugar con él. Flappy Bird causó sensación después de erigirse desde la oscuridad para convertirse en uno de los juegos móviles más descargados en Apple y en la tienda de Google. A diferencia de otros fabricantes de juegos como Rovio Entertainment, que ha creado éxitos como Angry Birds con cientos de programadores detrás para parir una «app» en aras de buscar fortuna, Nguyen hizo Flappy Bird en un par de noches.

La dinámica del juego era simple, sencilla, incluso cutre y de estética horrible, pero su creador había dado con la tecla para que fuera altamente adictivo. Los usuarios tienen que dirigir un pájaro entre las tuberías verdes. Tal vez olía a copia y pega. No han sido pocos los que lo han comparado con las versiones de Super Mario Bros, el popular juego del fontanero de Nintendo que en los años noventa fue todo un éxito.

De hecho, se ha rumoreado que la compañía japonesa le había enviado una carta de advertencia. No son cosas relacionadas con cuestiones legales. Yo no puedo más, ha explicado Nguyen en su perfil del servicio de microblogging Twitter, al tiempo que ha asegurado que la marca no está prevista venderse y que no ha estado buscando inversor para mejorar el producto. A su juicio, «los periodistas están sobrevalorando mi juego. Es algo que nunca he querido.

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